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Las claves

Con alfombra roja y palabras de elogio. Así ha recibido la líder chavista Delcy Rodríguez al secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, en el Palacio de Miraflores, sede del Poder Ejecutivo de Venezuela.

En el mismo escenario en el que durante 27 años los líderes chavistas han criticado e insultado a Estados Unidos, la hoy presidenta interina se ha comprometido con EEUU a sostener una "asociación productiva a largo plazo".

Todavía más. Rodríguez buscará que la asociación entre Caracas y Washington "se convierta en motor de la relación bilateral" para que la "agenda energética sea productiva, efectiva, beneficiosa para ambos países y complementaria".

Y todo apenas un mes después de que tropas estadounidenses capturaran en Caracas a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, y los trasladaran ante un tribunal neoyorquino.

"Que sea el diálogo diplomático, el diálogo político, el diálogo energético, al cual estamos dando la bienvenida, que sean los canales adecuados y pertinentes para que los Estados Unidos y Venezuela asuman con madurez, desde la divergencia histórica, cómo seguir avanzando", indicó.

En la reunión también participaron altos cargos venezolanos como la ministra de Economía y Finanzas, Anabel Pereira Fernández, y el vicepresidente económico, Calixto Ortega.

Para Rodríguez, los 26 años de enfrentamiento con EEUU liderados primero por Hugo Chávez y por Maduro, después, han supuesto "altos y bajos" en la relación entre ambos países. Sin embargo, destacó que Caracas y Washington han tenido una "relación energética durante siglo y medio".

Wright llegó al palacio presidencial de Miraflores dos semanas después de una reforma de ley aprobada por el Parlamento venezolano que abre el sector petrolero a la inversión extranjera y después de que el Departamento del Tesoro estadounidense relajara las restricciones para que empresas del país norteamericano operen en la nación caribeña.

Al tomar la palabra, Wright dijo ser portador de "un mensaje del presidente Trump" y de su "compromiso apasionado por transformar la relación entre Estados Unidos y Venezuela".

"Esto es parte del trabajo de nuestro Gobierno, que ha trabajado siete días por semana emitiendo licencias para que empresas venezolanas y empresas nacionales puedan comprar insumos, aumentar su producción, recaudar fondos y aumentar la producción de petróleo", aseguró.

En su breve declaración, consideró que, "trabajando juntos", Venezuela podrá tener un "gran incremento" en su producción de gas, petróleo y energía eléctrica.

Con esa breve declaración, sin preguntas y sin mencionar el elefante en la habitación -que tiene el rostro de Maduro, terminó una comparecencia que también pone fin a una era, la del chavismo, de enfrentamiento abierto con EEUU y estrecha alianza con Rusia y China.