Mucho se habla de los Proud Boys, su indumentaria paramilitar y su aspecto neonazi cada vez que el discurso de Donald Trump enlaza con la extrema derecha. Sin embargo, se habla bastante poco de QAnon, aunque probablemente eso cambiará a raíz del asalto al Capitolio de este miércoles en el que cientos de seguidores del aún presidente Estados Unidos asaltaron el congreso estadounidense con uno de ellos destacando por encima del resto: Jake Angeli, el Chamán de QAnon.

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Natural de Arizona, actor a tiempo parcial y doblador aún más esporádico, de Angeli se sabe lo básico: tiene 32 años y es un firme defensor del "Make America Great Again" de Donald Trump. De hecho, no sólo es una de las caras más visibles de QAnon, sino que será la imagen del asalto al Capitolio que puso en jaque a la democracia estadounidense.

Pantalones amplios. Sin camiseta. Tatuado por completo el pecho y ambos brazos. La bandera estadounidense pintada en la cara, destacando sobre su barba. En la cabeza, lo que le ha merecido su apodo: un gorro de piel con cuernos prominentes. Y en su mano izquierda una lanza (sí, una lanza) de la que cuelga una bandera con las barras y las estrellas.

Jake Angeli, en el centro, durante la primera discusión con la policía en el interior del Capitolio. Reuters

De mitin en mitin

El Chamán de QAnon, sin embargo, no se ha ganado su apodo tan solo por su aspecto y su vestimenta. No, Angeli se lo ha trabajado mitin a mitin, siempre al pie de cañón y tras los pasos de Donald Trump. Estuvo en el rally del presidente en Phoenix. Estuvo protestando en el ya famoso condado de Maricopa, Arizona, durante el recuento del 3 de noviembre y días posteriores. Y, obviamente, fue punta de lanza del asalto trumpista al Capitolio este miércoles.

Angeli se gustó en el interior del Capitolio y los fotografos repararon en él de forma irremediable. Primero en el momento de la entrada de los asaltantes y su primera discusión con los policías que protegían el interior del edificio. Superada esa barrera apareció en imágenes en la tribuna alta del Senado. Aunque finalmente le pudo el espíritu de turista en la capital y fue incapaz de evitar que sus acompañantes le hicieran una foto en el asiento de la presidencia, saludando, que seguramente acabará en alguna pared de su salón en Arizona.

Tres imágenes para la historia. No sólo por la relevancia política que tiene el asalto al Capitolio, sino porque el hecho de que sea su imagen y no, por ejemplo, la de los Proud Boys la que vaya a dominar las portada de medio mundo pone a QAnon en el mapa y confiere a este grupo de conspiranóicos en el centro de la acción política.

Qué es QAnon

"QAnon ha motivado y ha dirigido la marcha en este día", tuiteó Travis View, uno de los conductores del podcast QAnon Anonymous, acompañado de una imagen de Angeli en el Capitolio. Es más, desde el The New York Times, el reportero Kevin Roose señaló que probablemente no todos los que asaltaron el Capitolio o de los miles que se manifestaron a sus puertas son conspiranóicos, pero seguramente sin QAnon y los medios que amplifican sus teorías lo que sucedió este miércoles en Washington habría sido imposible.

El movimiento QAnon es una especie de secta que difunde teorías de la conspiración sobre los más variados temas y que pasó en unos pocos meses de ser un fenomeno marginal de internet a popularizarse en buena medida gracias a la cantidad de banderas con la "Q" que podían verse en todos los actos de Donald Trump durante la campaña electoral y mucho antes.

Facebook ha baneado de sus redes a todos los altavoces de QAnon.

Los seguidores de QAnon defienden una serie de teorías sin fundamento alguno, basadas en publicaciones anónimas en la web de "Q", quien afirma tener conocimiento interno de la administración Trump.

Entre sus teorías está la de que el mundo está dirigido por una organización de pedófilos satánicos que, entre otras cosas, conspiran para derrocar a Trump. Es más, el aún presidente estaría luchando luchando en secreto contra esta camarilla de depredadores sexuales de niños, entre los que incluye a prominentes demócratas, élites de Hollywood y aliados del "estado profundo" como Hillary Clinton, Barack Obama y George Soros, estrellas como Oprah Winfrey, Tom Hanks o Ellen DeGeneres, y a figuras religiosas como el Papa Francisco y el Dalái Lama.

QAnon saltó de internet al mundo real cuando algunos de sus miembros empezaron a enfrentar cargos por crímenes violentos. Uno de ellos fue acusado de asesinar a un capo de la mafia en Nueva York el año pasado y otro que fue arrestado en abril y acusado de amenazar con matar a Joe Biden. De hecho, el FBI ha llegado a advertir que QAnon representa una potencial amenaza terrorista nacional.

Una potencial amenaza terrorista que ya tiene un representante en el Congreso -la republicana Marjorie Taylor Greene es una ferviente seguidora de las teorías de QAnon- y que ahora ya tiene un icono global al que aferrarse.