El periodista mexicano Luciano Rivera ha muerto tras recibir un disparo en la cabeza durante la madrugada del martes en un bar de la localidad de Playas de Rosarito, con lo que se convierte en el noveno informador que es asesinado en lo que va de año en México.

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La Fiscalía de Baja California ha considerado que el asesinato del reportero Luciano Rivera fue resultado de una discusión con otros comensales del establecimiento, y no tuvo relación con su labor periodística.

"Hasta el momento no tenemos ningún dato que nos pudiera hacer presumir que los hechos sean a consecuencia de la actividad periodística de la víctima", ha señalado Patricia Ortega, representante de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del Estado de Baja California.

Según ha detallado la portavoz judicial, Rivera no había presentado jamás denuncia por algún tipo de represalia por el ejercicio de su profesión como periodista. En los registros de la Fiscalía estatal no hay "antecedentes de amenazas, actas ni carpetas de investigación".

Hasta el momento, la Fiscalía estatal ha recabado varios testimonios, imágenes de vídeo y ha solicitado pruebas periciales y análisis del arma de fuego para saber si está registrada o tiene antecedentes delictivos.

Un peligroso país para periodistas

"Se sabe que la víctima estaba en el interior de un conocido bar de esta localidad y estaba departiendo (conviviendo) junto con algunas compañeras. No tenemos aún la forma de precisar (el homicidio) porque se están realizando las entrevistas con los testigos" ha apuntado Patricia Ortega según EFE.

No obstante, la representante de la Procuraduría General de Justicia" ha explicado que al parecer hubo alguna discusión por la falta de respeto que se cometió en contra de una de las compañeras". Fue en ese momento cuando uno de las cinco personas que llegaron juntas y supuestamente molestaron a las chicas disparó a Rivera, provocándole "una herida en la nariz que tuvo salida en la parte posterior de la cabeza, que fue lo que le causó la muerte".

El periodista era reportero y conductor del noticiero CNR Noticias Canal 54 y dirigía la edición tanto impresa como digital de la revista Dictamen. Con su muerte, ya son nueve periodistas asesinados en lo que va de año en México, considerado como uno de los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo.