En Venezuela, la única gestión que hoy se ve por parte del Gobierno del presidente Nicolás Maduro es la "represión". Así ha definido el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, la situación en el país latinoamericano donde "no hay celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal" y al que ha solicitado la celebración de comicios generales en un mes para no suspender su membresía en la organización.

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Almagro se ha reunido este martes con organizaciones críticas con el Gobierno venezolano, un día después de denunciar su "dictadura" en una rueda de prensa de la que también formaron parte Lilian Tintori y Patricia de Ceballos, esposas de presos políticos en Venezuela.

"Si manejaran la economía como manejan la represión todo el país sería madurista" (en relación al presidente venezolano), declaró Almagro en una entrevista en el programa de radio uruguayo En Perspectiva.

El excanciller uruguayo, que lidera la OEA desde mayo de 2015, comentó que en Venezuela no sólo hay presos políticos, sino también periodistas, estudiantes y trabajadores y que es un país "hundido en la represión" donde "no hay celebración de elecciones periódicas, libres, justas, y basadas en el sufragio universal".

Evitar la suspensión de la OEA

En una columna publicada este martes en el diario peruano El Comercio, Almagro repasa los argumentos que le llevan a sostener que Venezuela es una dictadura: "No permite votar a la gente (suspendió un referéndum revocatorio y las elecciones para gobernadores en el 2016), tiene a más de 100 personas encarceladas por sus ideas, el Parlamento está intervenido y sus leyes son anuladas por el Poder Judicial", explica. "Al tiempo, las fuerzas de seguridad del Estado pueden detener y torturar arbitrariamente a cualquier ciudadano por sola decisión de los gobernantes". 

Para Almagro, Venezuela es "un sistema autoritario, ineficaz y corrupto" y está buscando el apoyo de sus socios en la OEA para suspender al país de la organización multilateral. El secretario general presentó la semana pasada un nuevo informe en el que solicita la suspensión del Estado caribeño tras constatar el fracaso de las mesas de diálogo para resolver la crisis política, económica y social del país.

Los "fracasos y retrocesos" del orden constitucional venezolano han llevado a que la organización actualice las recomendaciones al país y solicite la celebración de elecciones generales en un plazo de 30 días, además de la liberación de presos y el restablecimiento del orden, si no quiere ser sancionado. 

Almagro necesita el apoyo de dos tercios (24) de los 34 Estados miembros de la organización para sacar adelante esta sanción.

"Si Venezuela, a pesar de eso, decide reírse de la comunidad internacional y seguir con su patrón habitual de comportamiento con represión y pobreza y miseria para la gente creo que otras medidas como las previstas en el articulo 21 deben ser tomadas", ha subrayado este martes Almagro.

El artículo 21 de la Carta Democrática de la OEA indica que si la Asamblea, el máximo órgano del organismo, con los cancilleres de los 34 países constata que se ha producido "la ruptura del orden democrático en un Estado miembro y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas", puede suspender a ese Estado de su participación en la institución.

Este documento se aprobó en septiembre de 2001 con el objetivo de fortalecer la institucionalidad democrática de la organización. Refleja el compromiso de los gobiernos con la democracia y nació al tiempo que Alberto Fujimori era presidente de Perú. El expresidente fue condenado a prisión por violación de derechos humanos durante sus mandatos (1990-2000).

"La suspensión no es nuestro objetivo, sino que es la última forma que encontramos en nuestro marco normativo para que el gobierno de ese país, ante el aislamiento y pérdida de legitimidad por la decisión de sus pares, sumado al reclamo de la ciudadanía, se vea obligado a llamar a elecciones presidenciales que devuelvan la democracia, las libertades y la prosperidad al país", concluye Almagro en su escrito en El Comercio.

Venezuela "cumple con los DDHH"

La misión permanente de Venezuela en la OEA ha rechazado la iniciativa de Almagro y ha afirmado que el secretario general utiliza a la organización "con fines proselitistas". "Están violando los principios de no intervención en asuntos internos", ha destacado la misión venezolana en un comunicado. 

Por su parte, la canciller venezolana Delcy Rodríguez, entrevistada en el canal estatal VTV, negó que el país vulnere los derechos humanos y defendió el modelo inclusivo desarrollado tras la revolución bolivariana.

"En materia de derechos humanos nosotros recién acabamos de pasar el examen periódico universal que se realiza cada cinco años en Ginebra en la Organización de Naciones Unidas (...) prácticamente más de 70% de las recomendaciones que dieron los países fueron asumidas por Venezuela ", ha afirmado Rodríguez.

Este pasado fin de semana el presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo conversaciones telefónicas con sus pares de Brasil, Michel Temer, y de Chile, Michelle Bachelet, con quienes habló sobre el respeto a los derechos humanos en Venezuela.

Según la canciller, "el modelo de derechos humanos de Venezuela es un modelo reconocido internacionalmente" pero "se ha convertido en un objetivo a atacar", y apuntó que su país ha solicitado en foros internacionales que se haga un debate claro y respetuoso sobre este tema, y que aún está a la espera de que se produzca.