En Marruecos se celebra el nombramiento de Fatima Ezzahra El Mansouri como primera ministra por parte del rey Mohamed VI como un símbolo de modernidad por ser la primera mujer que ocupa este puesto en el país.
Sin embargo, la que fue hasta ahora alcaldesa de Marrakech arrastra un asunto inmobiliario que dejó al descubierto los documentos filtrados por el grupo de hackers Jabaroot en 2025.
Posteriormente, el diario electrónico marroquí Le Desk investigó en tres entregas la venta de esos terrenos familiares y el papel de El Mansouri en el planteamiento urbanístico de la ciudad roja.
Lo cierto es que El Mansouri lleva años acumulando responsabilidades no solo como alcaldesa de Marrakech. Desde 2021 es la ministra encargada del Ordenamiento Territorial, Urbanismo, Vivienda y Política de ese territorio.
Precisamente en este ámbito es donde saltó la controversia. En septiembre de 2023 vendió más de 66 hectáreas de terrenos agrícolas pertenecientes a su familia en Tassoultante, una localidad aledaña a Marrakech.
La operación ascendió a 266,17 millones de dírhams, alrededor de 24 millones de euros al cambio de entonces.
La actual primer ministra firmó la operación con dos de sus hermanos. Sin embargo, el documento notarial que después se filtró identificaba los terrenos como agrícolas.
En ese momento, era simultáneamente la máxima responsable municipal de Marrakech y la ministra que dirigía el departamento encargado de la planificación territorial y urbanística del país vecino.
Tierra, hormigón y poder
El caso salió a la luz pública en julio de 2025, cuando documentos obtenidos y difundidos por Jabaroot comenzaron a circular por las redes sociales. Acusaban a El Mansouri de un supuesto conflicto de intereses en la operación inmobiliaria.
Algunas de las publicaciones vinculadas a la filtración llegaron a presentar a la entonces ministra en términos descalificatorios. Entre ellos, de "ladrona de tierras".
La autenticidad de los documentos pirateados no fue confirmada oficialmente y El Mansouri negó las acusaciones. Su versión se centró en que los terrenos procedían de una herencia familiar y que la operación había sido realizada de forma legal y transparente.
También defendió que las parcelas estaban fuera del territorio de Marrakech y que la venta no tenía relación con sus funciones públicas. Además amenazó con acciones legales contra quienes habían difundido las acusaciones.
En todo caso, El Mansouri no explicó cómo se había autorizado la transformación de esos terrenos agrícolas en terrenos aptos para proyectos inmobiliarios.
El Mansouri se reúne con Mohamed Vi para recibir el encargo de formar Gobierno.
Casi un año después, en mayo y junio de 2026, el medio de investigación Le Desk publicó una serie de tres artículos titulada ‘Las tierras de Tassoultante: el hormigón y el poder’.
El documento central era el proyecto del SDAU (Esquema Director de Gestión Urbana) del Gran Marrakech, un instrumento de planificación, que finalmente nunca llegó a entrar oficialmente en vigor.
La prensa acusó a El Mansouri de "frenar un SDAU que perjudica sus intereses". Según la investigación, el proyecto clasificaba Tassoultante como zona agrícola protegida, lo que habría impedido el desarrollo inmobiliario sobre los terrenos familiares vendidos.
La investigación periodística basada en documentos y fuentes concluyó que había contribuido a bloquear o retrasar la aprobación del documento precisamente porque esa clasificación podía perjudicar los intereses patrimoniales de su familia.
Durante la campaña electoral, Le Desk -que la describe como una "una dama de hierro con pies de barro"- desveló que su familia tiene vínculos hereditarios con el antiguo pachá Tami El Glaoui, la figura histórica que dominó Marrakech durante el Protectorado, y analizó operaciones inmobiliarias de la familia alrededor de un inmueble patrimonial de los Glaoui.
La defensa del PAM
Por supuesto, su formación política, el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), ligado al Palacio, salió públicamente en defensa de su dirigente cuando su responsable de organización, Samir Goudar, denunció una "guerra mediática" contra ella. El portavoz rechazó las acusaciones formuladas en torno a los terrenos de Tassoultante,.
La cuestión es que todo esto ocurrió cuando su carrera política alcanzaba su punto máximo. En octubre de 2024 mantuvo la cartera ministerial en la remodelación del Gobierno y estuvo también vinculada al programa de ayuda directa a la vivienda y a las políticas de reconstrucción y realojo tras el terremoto de Al Haouz.
La mujer que ahora tendrá que coordinar las políticas del conjunto del país llega al cargo después de haber sido durante años una de las figuras políticas con mayor poder sobre Marrakech y su territorio, una de las grandes ciudades turísticas y económicas de Marruecos, sometida desde hace años a una intensa transformación urbanística.
De tal manera que tiene que demostrar su capacidad para formar Gobierno y dirigir el país con el peso que arrastra la relación que hubo entre sus intereses patrimoniales familiares y las decisiones urbanísticas que afectaban al área donde estaban sus tierras.
La controversia no invalida el nombramiento real pero coloca bajo el foco el modelo de poder en el que la política municipal, la planificación urbana, la propiedad del suelo y las grandes operaciones inmobiliarias se encuentran en un mismo tablero en el país vecino.
