El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, declaró este martes en la Asamblea General de la ONU que la cuestión del Sáhara sigue un "curso irreversible" tras la resolución del Consejo de Seguridad de 2025, que puso el foco en la propuesta de autonomía de Rabat.
"La cuestión de Sáhara marroquí alcanzó un punto de inflexión histórico con la adopción de la resolución del Consejo de Seguridad 2797 en octubre pasado. Desde entonces, esta disputa regional se ha embarcado en un camino irreversible, rompiendo con el pasado y mirando al futuro con vistas a su resolución final", dijo.
Bourita reivindicó que, de acuerdo con el documento, "no hay solución fuera del marco de la autonomía bajo soberanía marroquí", rechazó el "mantenimiento del statu quo preferido por otras partes" y sentenció que "el tren de la solución política ya ha partido".
El ministro cuestionó la "credibilidad" de quienes, señaló, violan el alto el fuego y rechazan respetar la resolución en referencia al Frente Polisario, y opinó que sus principios y parámetros "no admiten interpretación, ni lectura entre líneas, ni en los márgenes" como algunos "intentan vanamente".
Asimismo, aludió a la población refugiada saharaui en los campamentos de Tinduf, en Argelia y dijo que "no puede haber tolerancia" por su mantenimiento "como rehenes" durante medio siglo, en violación flagrante del derecho internacional y humanitario.
También expresó su deseo de que los habitantes de las "provincias saharauis cumplan su deber nacional y político participando, como siempre hicieron en el pasado, en las elecciones legislativas del reino".
El canciller no hizo referencia a la inmigración ni a la crisis con España, y aseguró que "contrariamente a la imagen estereotípica que algunos tienen, África no es un continente de conflictos ni un campo de problemas".
Bourita centró su discurso en la condena de los grupos armados no estatales, que consideró una amenaza para la seguridad internacional, y reclamó responsabilidades y sanciones para estos y sus aliados.
Asimismo, defendió la solución de dos Estados para Palestina e Israel, pidió respeto al alto el fuego en Gaza, defendió el papel de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) y señaló que Marruecos participa en una fuerza internacional de estabilización en el enclave, a la que se adhirió en julio.
Bourita también anunció durante la Asamblea General de las Naciones Unidas la candidatura de Marruecos a un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU para el período 2028-2029.
En su intervención, Bourita afirmó que la candidatura refleja el compromiso del país con "el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales", así como con "el estricto cumplimiento de las normas del derecho internacional y los principios de soberanía nacional e integridad territorial de los Estados".
La candidatura de Marruecos, agregó, representa la culminación de las contribuciones del país a la consolidación de tres pilares del sistema internacional: "mantener la paz y la seguridad, velar por el desarrollo sostenible y el estado de Derecho".
La iniciativa coincide con un clima de tensión en el país tras el cruce masivo de inmigrantes a la ciudad española de Ceuta entre los días 30 y 31 de julio, que ha provocado al menos 141 muertos, según organizaciones civiles, tensiones con Madrid y la mayor crisis migratoria entre ambos países.
Marruecos ya formó parte del Consejo de Seguridad en tres ocasiones: 1963-1964, 1992-1993 y 2012-2013.
