El equilibrio de la guerra ha cambiado tras el ataque de Irán a Israel con misiles balísticos. Este giro ha pillado por sorpresa a Donald Trump, que se ha topado con una realidad: ni uno ni otro tienen tanta prisa como él para cerrar un acuerdo. Ahí reside una de las claves de un conflicto que cumple ya 100 días.
No hay prisa