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Las claves

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha aprovechado el simbolismo del 82º aniversario del desembarco aliado en Normandía para lanzar un duro mensaje contra Europa, a la que acusa de estar siendo "invadida" por "ideologías peligrosas" vinculadas a la inmigración.

Sus palabras, pronunciadas en el Cementerio Americano de Colleville-sur-Mer, reflejan la creciente tensión entre Washington y sus aliados europeos en materia de seguridad, defensa y política migratoria.

En un escenario cargado de memoria histórica, rodeado por las 9.387 cruces blancas que recuerdan a los soldados estadounidenses caídos en la Segunda Guerra Mundial, Hegseth desarrolló un paralelismo entre el desembarco de 1944 y la situación actual en Europa.

"Lamentablemente, hoy en día, distintas playas europeas son invadidas por ideologías diferentes y peligrosas. Playas en España, Italia, Grecia y Bulgaria reciben la llegada de barcos y hombres", afirmó durante su intervención.

El jefe del Pentágono fue más allá al cuestionar la respuesta de los gobiernos europeos ante la inmigración: "¿Cuándo harán algo las capitales europeas ante esta invasión o es demasiado tarde? Rezo para que no, y creo que no".

El discurso del secretario de Defensa no se limitó a la cuestión migratoria. También reiteró la exigencia de Washington de que los países europeos asuman una mayor responsabilidad en materia de defensa. "Estados Unidos debe mostrar el camino, y lo hará, pero nuestros aliados deben estar con nosotros, hombro con hombro", subrayó.

Asimismo, insistió en que Europa debe convertirse en el principal responsable de su defensa convencional, una postura que calificó como una "necesidad estratégica".

En ese contexto, defendió que "la paz solo está garantizada por la fuerza" y recordó el esfuerzo colectivo de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial: "No fueron eslóganes vacíos, cumbres fastuosas ni comunicados; cada nación sangró y consolidó su parte".

El secretario de Defensa también apeló a la unidad transatlántica, aunque con un tono exigente: "La paz solo se consigue mediante la fuerza y la fuerza está militar a ambos lados del Atlántico, fortificadas por la disposición, las capacidades comunes y una férrea voluntad política".

En ese sentido, remarcó que "Estados Unidos lidera", pero advirtió que "los aliados con capacidad deben estar ahí con nosotros, hombro con hombro, en la brecha, cuando sea importante".

Hegseth reprochó además lo que considera una complacencia de Occidente desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

"Nos hemos olvidado de que la libertad no es gratis. Nos hemos olvidado de que la paz no solo se desea. Se consigue con voluntad, honor y fuerza. Los hombres que desembarcaron en estas playas lo sabían", afirmó.

"3.000 hombres de 20 años"

Las declaraciones de Hegseth se enmarcan en una línea discursiva habitual de la administración del presidente Donald Trump, que en reiteradas ocasiones ha criticado a Europa por lo que considera debilidades estructurales: sistemas de defensa insuficientes, incapacidad para gestionar la inmigración, exceso de burocracia y restricciones a voces políticas nacionalistas o de extrema derecha.

De hecho, un documento de la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos publicado el año pasado anunciaba que el continente se enfrenta a la "destrucción de su civilización" si no corrige su rumbo.

Sin embargo, sus palabras contrastaron con el tono adoptado en otros actos conmemorativos celebrados en Normandía. En la ceremonia internacional en Langrune-sur-Mer, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, rindió homenaje a los caídos y puso el acento en la necesidad de reforzar la autonomía estratégica europea.

Según señaló, el desafío actual consiste en fortalecer "nuestra autonomía y nuestra capacidad para defendernos por nosotros mismos" ante amenazas de que "se acercan, se intensifican y se multiplican".

Lecornu recordó también el sacrificio de los jóvenes soldados que participaron en el desembarco: "3.000 hombres de apenas 20 años" que ofrecieron "el impulso de su juventud y el sacrificio de sus vidas" para liberar Europa de la ocupación nazi.

En esa misma ceremonia intervino el agregado de Defensa de la Embajada de Alemania en Francia, Markus Reinhardt, quien calificó el 6 de junio como un "día de gratitud" y subrayó el valor de la cooperación internacional. Según advirtió, es precisamente esa cooperación la que permite preservar una paz que "sigue siendo frágil".

El desembarco de Normandía, ocurrido el 6 de junio de 1944, sigue siendo la mayor operación anfibia de la historia, con 132.700 soldados y 6.939 embarcaciones aliadas tomando cerca de 80 kilómetros de costa. Aquel episodio marcó un punto de inflexión decisivo en la derrota de la Alemania nazi un año después.

Ocho décadas más tarde, el recuerdo de aquella operación histórica sigue siendo un elemento central de la relación transatlántica. Sin embargo, las palabras de Hegseth evidencian una creciente divergencia en la forma de entender los desafíos actuales, especialmente en lo que respecta a la inmigración, la defensa y el papel de Europa en el equilibrio global.