Sandro Herves Garrido
Publicada
Actualizada

Las claves

El Departamento de Guerra de Estados Unidos informó este lunes de la captura de un nuevo buque petrolero, Aquila II, el cual, según Washington, violaba las limitaciones impuestas por el Gobierno del presidente Donald Trump para las transferencias de crudo en el Caribe que afectan a Venezuela y Cuba.

"El Aquila II operaba desafiando la cuarentena establecida por el presidente (Donald) Trump para los buques sancionados en el Caribe. Huyó, y nosotros lo seguimos", explicó Pete Hegseth, secretario de Defensa de EEUU.

Según la información difundida en redes sociales, el rastreo de la embarcación se realizó desde el mar Caribe hasta el océano Índico.

El gobierno estadounidense informó que el crudo que Venezuela habría acordado transferir a Washington para su comercialización incluye petróleo “sancionado” y “a bordo de buques”, y añadió que el gobierno encargado venezolano “ha accedido a liberar” estos hidrocarburos.

Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, aseguró: “Las autoridades interinas han acordado liberar ese petróleo hacia EE. UU., por lo que llegará a nuestro país muy pronto”, quien además explicó que Washington ya ha comenzado a comercializar el crudo venezolano en el mercado global.

Se trata del octavo petrolero incautado por Estados Unidos, desde que la Administración iniciara las incautaciones y el bloqueo a buques sancionados en el Caribe, algo que comenzó como una forma de presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, con una política que ha continuado después de su captura.

El propio Donald Trump firmó a su vez una orden ejecutiva para castigar con aranceles a los países que envíen crudo a Cuba, un mecanismo de presión que está asfixiando económicamente a la isla.

El objetivo declarado por Washington es impedir que se venda petróleo venezolano fuera de los canales autorizados por la Casa Blanca y cortar ingresos a países considerados aliados de Rusia, Irán o la propia Cuba.