Agencias

El magnate ruso Roman Abramovich y dos enviados ucranianos que participaron en las negociaciones con Moscú desarrollaron síntomas de un posible envenenamiento tras una reunión en Kiev el pasado mes, según el diario The Wall Street Journal, que cita "fuentes familiares con el asunto".

Los síntomas aparecidos en los tres casos fueron ojos enrojecidos, lagrimeo constante y molesto y descamación en la piel de las manos y la cara, según el rotativo, que atribuye el posible ataque a "elementos radicales de Moscú" que trataban de boicotear esas negociaciones.

Pese a esos síntomas, sus vidas no corren peligro y todos ellos están evolucionando positivamente.

Abramovich estuvo viajando entre Leópolis, Moscú y otras capitales en sus esfuerzos de mediación entre los gobiernos ruso y ucraniano, y aunque se reunió con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, este último no resultó afectado, según confirmó su portavoz, citado por el diario.

Las fuentes precisaron que era difícil determinar si el posible envenenamiento fue causado por un agente químico o biológico, o si se trató de una radiación electromagnética.

Mediar un alto el fuego

El secretario general de la ONU, António Guterres, anunció este lunes que la organización va a explorar "inmediatamente" con las partes del conflicto en Ucrania acuerdos y arreglos para un posible alto el fuego humanitario.

Guterres, en declaraciones a los periodistas, dijo que ha encargado esas gestiones al jefe de humanitario de Naciones Unidas, el británico Martin Griffiths.

El jefe de Naciones Unidas subrayó que un alto el fuego humanitario salvaría vidas, facilitaría el suministro de ayuda y permitiría progresar en negociaciones políticas serias para lograr un acuerdo de paz.

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