Mientras continúa aumentando la curva el coronavirus en Estados Unidos, Donald Trump se ha enzarzado en otra lucha muy distinta: amenazar con cerrar o comenzar a regular Twitter. El presidente estadounidense, que en más de una ocasión ha generado polémica con sus mensajes en la red social, se ha mostrado indignado después de que uno de sus tuits fuese marcado como engañoso por la plataforma. 

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El pasado 8 de mayo el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, decidió enviar papeletas de votación por correo para las próximas elecciones de noviembre a todos los votantes registrados del estado como medida excepcional ante la situación de pandemia por la COVID-19.

Desde que se conoció esa orden, el presidente la criticó aduciendo que este sistema tendrá inevitablemente consecuencias fraudulentas y que derivará en unos comicios amañados. Asegura que el gobernador está enviando papeletas a todos los ciudadanos del estado, incluidos los inmigrantes ilegales, e incluso a personas que no viven ahí.

"El gobernador está mandando millones de papeletas a todo el estado. Millones. Para cualquiera. Las personas que no son ciudadanos, ilegales, cualquiera que esté de paso en California recibirá una papeleta", aseveró en una rueda de prensa, según informó CNN.

El martes el presidente compartió estas opiniones en Twitter, donde escribió: "No hay forma de que las papeletas por correo sean algo menos que sustancialmente fraudulentas. Los buzones serán robados, las papeletas serán falsificadas e incluso impresas ilegalmente y firmadas de manera fraudulenta". 

El mensaje fue enlazado por Twitter con información verificada que contradice lo que el presidente había publicado. Se trata de un procedimiento habitual en la red social pero es la primera vez que lo hace con un mensaje de Trump del mandatario.

Al hacer click en la alerta, la red social redirige a otra página dentro de la plataforma en la cual aparece en letras destacadas en negrita: "Trump asegura sin pruebas que el voto por correo derivará en fraude electoral" y se cita a medios como CNN y The Washington Post.

"Coarta" su libertad de expresión

Tras conocer este hecho, el presidente ha atacado a la red social, a la que acusado de "silenciar" las voces conservadoras y ha amenazado con cerrarla. "Los republicanos sienten que las plataformas de redes sociales silencian totalmente las voces conservadoras. Las regularemos con contundencia, o las cerraremos, antes de permitir que esto suceda", afirmó, precisamente desde su cuenta de Twitter.

"No podemos dejar que las papeletas de voto por correo a gran escala se instauren en nuestro país. Sería una barra libre para todos para engañar, falsificar y robar las papeletas. Quien mienta más ganaría. De igual modo, las redes sociales. Pórtense bien, ¡ahora!", subrayó volviendo al origen de la controversia.

Más tarde acusó a la red social de "interferir en la campaña presidencial". "Twitter está reprimiendo por completo la libertad de expresión, y yo, como presidente, ¡no lo permitiré!", sentenció.

Cabe recordar que Twitter es la red social más usada por Trump, a través de la cual se comunica directamente con sus simpatizantes sin pasar por el filtro tradicional de los medios, y donde acumula más de ochenta millones de seguidores. Solo en Estados Unidos la red social cuenta con cerca de 50 millones de usuarios, según datos de Statista publicados en julio de 2019. 

Proteger el "derecho fundamental a votar" 

Como respuesta a las críticas de Trump, el gobernador Newsom ha defendido que el voto por correo es la manera de garantizar el derecho al voto ante un posible rebrote de COVID-19 en noviembre. "No se negará el derecho fundamental a votar debido a la salud pública", ha escrito en un tuit publicado este miércoles en su cuenta oficial.

"Ni siquiera hemos pasado todavía la fase 1. La realidad es que, a medida que nos acercamos a la próxima ola de gripe, la próxima temporada de COVID-19, será el momento de las elecciones. Acabamos de celebrar el fin de semana del Día de los Caídos, personas que literalmente viven y mueren para proteger su libertad, libertad de votar. Es sobre lo que se construye la base de una democracia. Libertad y derecho a votar", declara Newsom en un vídeo.

El gobernador californiano ha gestionado la crisis del coronavirus de una manera completamente opuesta a la de Trump. California fue el primer estado del país en imponer el confinamiento obligatorio y está siendo de los más precavidos en las medidas de desescalada.

Aunque es el cuarto estado con más casos detectados (cerca de los 100.000) y el sexto en número de muertes (3.887) según los datos del New York Times, el porcentaje de víctimas mortales en relación a su población es bajo (0,009%) en comparación con Massachusetts (con un porcentaje de defunciones del 0,093%) o Ilinois (0,039%). 

En la pandemia Trump ha sido muy criticado por los demócratas y algunos republicanos por "dar prioridad a la economía" frente a la salud, así como por difundir bulos como la supuesta eficacia de la hidroxicloroquina para curar el COVID-19; restar importancia a la letalidad del virus negándose a llevar mascarilla o dejar de dar la mano o alentar las manifestaciones que se dieron en distintos estados contra las medidas de confinamiento. 

Mientras el presidente continúa su lucha contra la "coacción de libertad de expresión de Twitter", en Estados Unidos, que se mantiene como el país más afectado por el virus, continúa la curva a la alza del coronavirus y ya se superan los 1,6 millones de casos y se superan ya las 100.000 muertes.