El envío de tropas turcas a Libia podría producirse en cualquier momento después de que en Trípoli hayan ratificado esta semana el acuerdo de cooperación militar y de seguridad al que habían llegado con Ankara el mes pasado. 

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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, afirmó en el momento de firma del acuerdo que su país está listo para proporcionar al Gobierno de Acuerdo Nacional de Libia (GNA), liderado por Fayez al-Serraj y reconocido internacionalmente como el primer ministro del país, el apoyo militar que necesite y poder enfrentarse a las fuerzas de dirigidas por Khalifa Haftar -que en 2014 se convirtió en jefe del autoproclamado Ejército Nacional Libio-. 

"Protegeremos los derechos de Libia y Turquía en el Mediterráneo oriental", declaró Erdogan en A Haber TV, tras la firma del acuerdo el 15 de diciembre. El presidente turco afirmó que Khalifa Haftar "no es un líder legítimo y representa una estructura ilegal" por lo que "estamos más que listos para brindar el apoyo necesario a Libia". 

A la izquierda, el primer ministro de Libia reconocido por la comunidad internacional, Fayez al-Serraj; a la derecha, el general Haftar, jefe del autoproclamado Ejército Nacional Libio.

Pacto sobre la frontera marítima

Este acuerdo parece estar relacionado con los intereses turcos en la frontera marítima, donde espera poder realizar exploraciones por unas posibles reservas de gas situadas en alta mar del Mediterráneo oriental. 

Hace varias semanas el gobierno de Erdogan y el al-Serraj llegaron a un acuerdo sobre ese espacio marítimo, por el cual Turquía podrá realizar perforaciones en la plataforma continental de Libia con la aprobación de Trípoli. Según el presidente turco, el tratado estaba en línea con el derecho internacional y por ello lo envió a Naciones Unidas para que diese su aprobación. 

Sin embargo, las limitaciones de las fronteras reflejadas en el pacto no gustaron a Grecia, ya que estaban cerca de la isla de Creta, y países miembros de la Unión Europea también consideraron que se trataba de una violación del derecho internacional. Esta situación generó tensión, principalmente con Grecia, que incluso expulsó al embajador libio en Atenas.

Miembros del gobierno libio favorables al general Haftar también mostraron su desacuerdo con el compromiso alcanzado con Turquía. "Estamos aquí para enfatizar que este acuerdo específico es rechazado, no es válido", dijo Aguila Saleh Issa, portavoz de la Cámara de Representantes de Libia. "Los que lo firmaron no tienen ninguna autoridad legal para hacerlo, ya que el gobierno mismo fue rechazado. Falló un voto de confianza dos veces y no ha jurado legalmente en la Cámara de Representantes", subrayó. 

Sin embargo, tras de la polémica, Turquía no se volvió a pronunciar sobre el asunto y, una semana después, el gobierno de al-Serraj ha anunciado la aprobación del nuevo acuerdo sobre el apoyo militar turco, tratado del que no se han dado muchos detalles, por lo que no se sabe si Turquía enviará de inmediato fuerzas a Libia o qué tipo de soporte específico dará.

Todo apunta a que al-Serraj y Erdogan mantienen su acuerdo sobre las fronteras marítimas, y que beneficia principalmente a Turquía para, a cambio, conseguir todo el apoyo militar necesario para frenar al ejército de Haftar, que en los últimos días ha lanzado una ofensiva para tomar Trípoli. 

Reacciones de Rusia

Rusia ha sido de los primeros países en reaccionar tras confirmarse la revalidación de este acuerdo militar y, según la agencia de noticias Interfax, fuentes gubernamentales han expresado su "preocupación" por el posible despliegue militar turco, a pesar de que Turquía ha enviado en más ocasiones suministros militares a Libia, violando el embargo armamentístico de la ONU. 

En este sentido, Erdogan ha respondido asegurando que "no guardará silencio sobre los mercenarios respaldados por Rusia que apoyan a Haftar en Libia". 

Según un informe emitido hace un mes por expertos de Naciones Unidas y recogido por Reuters, el gobierno de al-Serraj pidió ayuda a Turquía después de que Haftar recibiese apoyo de Jordania y Emiratos Árabes Unidos. Aunque Erdogan no se ha referido explícitamente a este informe, afirmó que Haftar ha sido protegido por el 'grupo Wagner', supuestamente vinculado al Kremlin. 

"A través del grupo llamado Wagner, están literalmente trabajando como mercenarios de Haftar en Libia. Sabes quién les está pagando", ha dicho Erdogan, en la emisora NTV, aludiendo al supuesto apoyo ruso. "No sería correcto que permaneciéramos en silencio con todo esto. Hemos hecho nuestro mejor esfuerzo hasta ahora, y continuaremos haciéndolo", ha añadido. 

Fuentes del Kremlin han apuntado que el próximo mes se reunirán en Turquía, Erdogan y Vladimir Putin, y allí discutirán sobre el posible despliegue militar de Ankara en Libia.