Lévy ante el público en pie del teatro Antoine de París

Lévy ante el público en pie del teatro Antoine de París

Mundo Francia

Último asalto de BHL para despertar el europeísmo: triunfal cierre de su gira en París

A días de las elecciones europeas, la receta del intelectual francés para una Europa unida y en paz es justa, oportuna y necesaria. 

París

Bernard-Henri Lévy, el filósofo, escritor, activista y generador de conciencias francés ya alertó el pasado año: Europa está en peligro, los nacionalismos triunfan, y los populismos, en esta versión postmoderna de los fascismos del siglo XX, están en auge en todo el Viejo Continente. 

Europeísta convencido en cuerpo y alma, se impuso un reto hace unos meses a la altura de su dinámica vida intelectual y personal. Ello le llevó a reunir a 30 intelectuales (entre ellos Mario Vargas Llosa y Fernando Savater) y firmar en enero de este año el manifiesto titulado Europa en llamas que difundió EL ESPAÑOL junto a los grandes rotativos del mundo. El texto alertaba de un futuro negro para la democracia europea si no se actuaba rápidamente.

Pero Lévy sabía que ello no era suficiente para sacudir la conciencia europea adormecida ante estos peligros inminentes y decidió, a sus 70 años bien llevados, emprender el pasado 5 de marzo una intensa gira europea por 22 ciudades con su monólogo Looking for Europe, que ha tenido su broche de oro final en la ciudad de París.

La obra se estrenó en Milán en una nueva demostración del carácter visionario de BHL. La ciudad italiana es el lugar de nacimiento del tristemente famoso Matteo Salvini, que reunió a toda la ultraderecha europea en un acto de fuerza aterrador el pasado fin de semana. Durante estos meses, Looking for Europe ha pasado además por capitales tan emblemáticas como Sarajevo -cuna de la sinrazón de la Europa actual, abandonando a su pueblo durante el asedio serbio de la cruel guerra en los años 90 y que Lévy lo vivió in situ- o Kiev: capital de Ucrania donde Putin ha hecho y deshecho a su gusto.

La exitosa gira también ha hecho paradas en Atenas, con la asistencia del presidente Tsipras a la función, Budapest, ocasión que el filósofo francés aprovechó para reunirse  con Orban. Al presidente húngaro le transmitió la desesperación de la oposición búlgara ante un estado cada vez más autoritario y antieuropeo. En Barcelona contó con la presencia de Albert Boadella, azote del nacionalismo catalán, que fue invitado a participar en la función después de 25 años sin subirse a un escenario en Cataluña. En su función en Madrid, BHL llenó el Teatro Apolo y destacó los valores europeístas de este diario y su director, Pedro J. Ramírez.

Y es que Bernard-Henri Lévy no deja a nadie indiferente allí por donde pasa. El enfant terrible de la intelectualidad europea tiene la sana costumbre de decir las verdades como puños , y Looking for Europe, su flamante obra de la cual que se prepara un documental de toda la gira para los que no pudieron asistir, no iba a ser menos.

La pieza es un monólogo interior de un intelectual francés que, aislado en un hotel de Sarajevo, tiene 90 minutos para escribir un discurso sobre Europa. Desgraciadamente, solo se le ocurren imágenes desoladoras de un Viejo Continente sumergido desde los años 30 en disputas fratricidas, oleadas xenófobas, proclamas antisemitas, discursos populistas: desde los la guerra civil española pasando por la guerra de antigua Yugoslavia llegando a la vergüenza de los barcos de inmigrantes abandonados a su suerte en Lampedusa. 

Afortunadamente en el quinto acto, donde Bernard-Henri Lévy y el personaje terminan entremezclándose en un mismo ser y un mismo discurso, se recurre al recuerdo de los grandes hombres y mujeres que hicieron Europa. Yace una esperanza: no todo está perdido y se puede luchar para no caer en este peligro reincidente en la historia  e inminente en la actualidad. 

Una obra personalizada

Se puede decir que Looking for Europe, partiendo de un mismo esquema, ha sido personalizada en cada ciudad según el contexto y la situación político-social de la misma. Sin ir más lejos, en Barcelona la obra además de contar con la corta pero estelar actuación de Boadella interpretando un nacionalista catalán radical, tuvo como subtítulo “Contra los populismos, con los barceloneses“. Toda una declaración de principios.

París como ciudad de  fin de gira no iba a ser menos. Hora antes de la actuación, Macron invitó al Elíseo al almorzar a BHL (como llaman en Francia a Bernard-Henri Lévy) acompañado de 12 de los intelectuales que habían firmado el manifiesto Europa en llamas. Los otros firmantes europeístas hasta llegar a la treintena también estaban invitados pero no pudieron asistir por problemas de agenda. 

Macron saluda a Savater en el Elíseo ante la mirada de Lévy.

Macron saluda a Savater en el Elíseo ante la mirada de Lévy.

La visión de Macron coincide plenamente con la de BHL y de ahi que una complicidad se haya creado entre ellos en los últimos años. Ya en el 2017 el presidente francés proclamaba: “La Europa de la literatura, de los cafés, de la discusión pública, de la convivialidad y del civismo como no existe en ningún otro lugar, tiene su profundo cimiento en la cultura, en nuestra cultura".

Tras el almuerzo, Lévy insistió antes los periodistas presentes: "Hay que estar ciego para no ver el peligro sobre Europa, una Europa que Putin ha jurado que la debilitará  todo lo que pueda y de la que Trump se ríe todos los días".

Por la noche Looking for Europe tomaba en pleno centro de París el Teatro Antoine. Dicho teatro esta cargado de una gran simbología para los parisinos y la intelectualidad francesa. Construido en 1866, esta bombonera de corte italianizante vio nacer el  Teatro Libre con textos de jóvenes escritores de la época como Emile Zola y carteles de Toulouse-Lautrec, y años más tarde sirvió de base para la difusión de la obra dramática de Jean-Paul Sartre.

Entorno a las nueve de la noche y con el aforo completo de un público variopinto entre políticos, dramaturgos como Fernando Arrabal y muchos estadounidenses, Bernard-Henri Lévy salió al escenario con una decoración austera compuesta de una mesa y su ordenador, desde la que se mandaban terribles imágenes de antiguas guerras, un diván y una bañera.

No faltaron desde el principio sus recuerdos y saludos a sus amigos muertos durante el asedio a Sarajevo, cuyos símiles con la guerra civil española donde luchó el padre de BHL son extraordinarios para el autor. "Sarajevo ha sido nuestra guerra de España", dijo en varias ocasiones.

Elecciones cruciales

Arremetió contra los radicales franceses que intentan ganar votos este domingo en las elecciones europeas, ya que para el filósofo tanto Melenchon, líder la formación ultraizquierdista La France Insumisa, como Marine Le Pen tienen el mismo grado de peligro para el Viejo Continente. Son todas las formas de radicalismos, como estas citadas o el islamismo mal entendido, las que han conseguido que París -la ciudad de la luz, la ciudad de los largos paseos- se haya convertido en la capital europea del dolor. 

Sin embargo, como lo demuestra el quinto acto de la obra en un resurgir épico, aún queda esperanza para BHL. Saliendo totalmente mojado de una bañera donde el autor se había zambullido con sus libros en un momento de desesperación,   y citando a grandes mujeres que construyeron la nueva europa -Simone Veil-  y a poetas como Baudelaire, “Looking for Europe” apuesta exultante por recobrar una Europa libre, unida y en paz.

Y para ello BHL se atreve a formular un deseo político que pocas veces se escucha en nuestro continente: a la manera de Estados Unidos, Europa tiene que tener un verdadero presidente del continente, votado por sufragio universal entre todos los europeos. Solo así se podrá creer firmemente en la dulce Europa a ojos de sus habitantes y del mundo entero. Palabra de intelectual comprometido y despierto soñador. 

A tan pocos días de las elecciones y en un país como Francia, donde los sondeos dan como ganador la ultraderecha de Le Pen, el remedio de Bernard Henri-Lévy y Looking for Europe “ para alertar a las mentes votantes o indecisas es justo, oportuno y  necesario.