"Vino hacia mí y lo miré directamente a los ojos. Recibí el golpe con firmeza para mostrarle que si me quería poner en mi lugar no iba a funcionar, que si no le gustaba que una mujer le responda porque él se permite tratarla como un objeto que domina en la calle, yo tampoco lo voy a tolerar. Lo miré irse después de pegarme y me quedé parada recta y digna porque no quería mostrarle ni un milímetro de sumisión".

Marie Laguarre, estudiante de 22 años, regresaba a su casa cerca de las 18:45 horas. Al pasar al lado de un café vio a un hombre hacer gestos sexuales con su legua y emitir ruidos sexuales mirándola. La joven se indignó y le dijo "cállate" pensando que "no me iba a escuchar, pero me escuchó".

El hombre le lanzó un cenicero que pasó a "milímetros de mi cabeza". La estudiante no entendía porqué había entrado en cólera si era ella la que debería estar enfadada. Tras fallar el tiro el hombre se paró de su silla y fue a pegarle una bofetada. Para ella todo pasó muy rápido y como estaba en estado de shock lo único que pudo hacer fue pararse firme y recibir el golpe con dignidad. 

El dueño del café le dio el vídeo de la cámara de seguridad y ella lo publicó en Facebook y en Twitter. Fue una suerte porque "no te das cuenta hasta qué punto puede ayudar a más personas. Permite traer a la luz un fenómeno que toca a todas las mujeres: no tengo una sola amiga que no haya pasado por eso en la calle. He recibido centenares de mensajes de apoyo tanto de mujeres como de hombres".

A pesar de que algunos clientes del bar intentaron frenar al agresor no pudieron evitar que éste huyera y la Policía no lo ha encontrado todavía. La víctima ha afirmado que no se siente segura caminando por las calles de París desde el incidente el pasado martes, pero aclaró en una entrevista al diario Le Parisien que no se quedará callada porque "mientras el fenómeno continúe, nunca podremos hablar de ello lo suficiente". Su vídeo ha encendido el debate sobre el acoso en las calles que sufren las mujeres en Francia. 

"La respuesta política debe ser fuerte y lo será", indicó el pasado lunes en el diario Le Parisien la secretaria de Estado de la Igualdad entre Hombres y Mujeres, Marlène Schiappa, en referencia al proyecto de ley que se adoptará esta semana para sancionar el acoso a las mujeres en el espacio público. 

El nuevo plan gubernamental incluye multas de 90 a 750 euros, o 3.000 euros en caso de reincidencia, para quienes sigan a una persona que ha manifestado su rechazo o lancen silbidos, miradas insistentes, comentarios sobre el físico o la vestimenta o preguntas indeseadas.