Elena Pérez
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Arranca la semana con intensidad para Sus Majestades. Este lunes, 5 de octubre, Felipe VI y Doña Letizia han emprendido su viaje de Estado a Finlandia, y lo han hecho con la cabeza inevitablemente puesta en España.

La partida desde Madrid ha estado marcada por la actualidad política tras el anuncio de la convocatoria de elecciones generales, previstas para el 29 de noviembre. Una noticia que ha agitado el panorama parlamentario en plena despedida oficial de los monarcas.

Pese a este cambio de escenario en casa, los compromisos de la Corona en el exterior se han mantenido según lo previsto. A las 10:20 horas de la mañana, en el Pabellón de Estado de la Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, los Reyes han recibido los honores correspondientes antes de subir al avión.

Acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, los monarcas inician una visita de tres días —hasta el próximo miércoles 7— que tiene un indudable sabor histórico.

Se trata del primer viaje de Estado de unos reyes españoles a este país nórdico en 37 años, tomando el testigo de la travesía que realizaron los eméritos Juan Carlos y doña Sofía en 1989.

Look ejecutivo para volar

Fiel a su filosofía de vestidor cuando le aguarda un vuelo largo y una jornada repleta de traslados, la reina Letizia ha apostado por una imagen sencilla, muy urbana y acertadamente cómoda.

Lejos de estridencias o prendas de estreno, la soberana ha rescatado de su armario un traje sastre de dos piezas firmado por Hugo Boss que conoce a la perfección, pues lo estrenó en 2020 para una reunión de trabajo en la sede de Cruz Roja Española y lo ha llevado ya en múltiples ocasiones.

El conjunto es de corte masculino y está confeccionado en un tejido gris con clásico estampado de cuadros Príncipe de Gales. La americana, de diseño cruzado con solapas de pico y seis botones oscuros, cae por debajo de la cadera, mientras que el pantalón propone un talle alto con pernera ancha y recta que aporta soltura en cada paso.

Felipe VI y Letizia, acompañados por Francina Armengol y Pedro Rollán. Gtres EFE

Para romper la monotonía del gris, doña Letizia ha combinado la sastrería con una camisa blanca tradicional y ha resuelto el calzado priorizando el confort, con unos mocasines negros de piel brillante.

Y, como remate a un estilismo desenfadado pero pulcro, ha optado por lucir su melena suelta peinada con raya al lado y recogida tras las orejas con una diadema, una solución muy práctica para evitar molestias durante el trayecto.

Esta elección contrasta de forma llamativa con su última aparición pública en Madrid durante la despedida a Emmanuel y Brigitte Macron. En aquella velada en la residencia del embajador francés, la Reina deslumbró con un espectacular vestido de la marca parisina Sandro con claro guiño al país galo.

Así, frente al glamour nocturno desplegado ante los mandatarios franceses, doña Letizia firma ahora en Barajas un look más condicionado por el deseo de comodidad durante el viaje, reservando las piezas de gala para la cena de Estado que ofrecerá el matrimonio presidencial finlandés.

La gira de los Reyes abarca dos escenarios clave del país nórdico: la capital, Helsinki, y la emblemática ciudad de Rovaniemi, en la región de Laponia. Sí, la de Papá Noel.

Los Reyes durante la despedida oficial antes de su viaje a Finlandia en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas en Madrid este lunes. Kiko Huesca EFE

La agenda oficial comenzará este mismo lunes por la tarde, cuando los Reyes mantendrán un primer encuentro con una representación de la colectividad española residente en Finlandia, ante la que Felipe VI pronunciará unas palabras.

El programa proseguirá el martes en el Palacio Presidencial de Helsinki, donde el presidente Alexander Stubb y la primera dama, Suzanne Innes-Stubb, ofrecerán una bienvenida con honores que incluirá el saludo de los mandatarios desde el balcón institucional.

Tras las reuniones bilaterales con el primer ministro Petteri Orpo y el presidente del Parlamento Jussi Halla-aho, la agenda desplegará su faceta más económica y cultural.

Mientras Felipe VI deberá participar en un foro empresarial centrado en tecnología de vanguardia, la Reina acompañará a la primera dama a la escuela de Käpylä, que cuenta con un programa bilingüe en español.

El arte también tendrá su espacio en la capital, con la inauguración de una exposición en el célebre Finlandia Hall sobre el legado del arquitecto Alvar Aalto y su sintonía con la arquitectura contemporánea española, así como un encuentro cercano con la colectividad de 3.700 españoles residentes en tierras finlandesas.

La parte final del viaje llevará a la comitiva a cruzar el Círculo Polar Ártico hasta Rovaniemi. Allí, además de visitar el Arktikum y reunirse con representantes de la comunidad indígena sami, don Felipe conocerá de cerca la actividad del Ala Aérea de Laponia y la Brigada Jaeger.

En estas latitudes boreales, la Reina tendrá que adaptar de nuevo su equipaje para encarar el frío con prendas de abrigo y capas pesadas. Arranca así una travesía que aúna la elegancia práctica con la cercanía cultural en un rincón clave de Europa, marcado además por la amenaza rusa, pero siempre con un ojo puesto en la actualidad española.