Mette-Marit de Noruega ha vuelto a cancelar uno de los actos más relevantes de su agenda inmediata por motivos de salud. La esposa del rey Haakon no acudirá este viernes, 2 de octubre, a la apertura del Storting —el Parlamento noruego— debido a una infección respiratoria, según han confirmado fuentes del Palacio Real de Oslo al diario VG.
La ausencia llega en una fecha cargada de simbolismo para la monarquía noruega. La ceremonia suponía la reanudación de las funciones públicas de Haakon tras el período de luto de Corte por la muerte de su padre, fallecido el pasado 28 de agosto, y también iba a ser la primera apertura parlamentaria de Mette-Marit como reina consorte.
La participación de la Reina estaba prevista en la agenda oficial y había sido anunciada como uno de los compromisos clave de esta nueva etapa de la Corona. Sin embargo, el Palacio ha vuelto a modificar el programa a escasas horas del evento y, finalmente, el monarca tendrá que acudir acompañado por su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra.
La decisión subraya hasta qué punto la recuperación de Mette-Marit continúa condicionando su presencia institucional, apenas tres meses después del trasplante pulmonar al que se sometió el 17 de junio en el Rikshospitalet de Oslo, tras un grave empeoramiento de la fibrosis pulmonar que padecía desde hacía años.
El neumólogo Are Holm, responsable de su seguimiento, ha trasladado a medios del país escandinavo que la Reina continúa con el entrenamiento previsto y que la evolución es satisfactoria. No obstante, ha precisado que todavía atraviesa un periodo de rehabilitación que se extenderá "aproximadamente un año después de la operación".
La cautela médica resulta determinante en este contexto. Después de un trasplante pulmonar, los pacientes reciben tratamiento inmunosupresor para reducir el riesgo de rechazo del órgano. Esa medicación, necesaria para el éxito de la intervención, también deja al organismo más expuesto ante infecciones.
Por ello, una dolencia respiratoria que podría resolverse sin mayores consecuencias en otra persona requiere una vigilancia mucho más estricta en un paciente recién operado, de ahí que la agenda de Mette-Marit de Noruega esté absoluta y necesariamente condicionada por este proceso.
No es la primera vez que el estado de salud de la Reina altera los primeros pasos del reinado de Haakon. En septiembre, tampoco pudo asistir a la ceremonia de toma de posesión de su marido en el Storting por complicaciones relacionadas con su recuperación. Además, la pareja tuvo que limitar los festejos por sus bodas de plata a finales de agosto.
La nueva ausencia llega en un momento sensible para la Casa de Glücksburg. Haakon acaba de asumir la jefatura del Estado tras 35 años de reinado de Harald V y debe consolidar una imagen de estabilidad en plena transición. A su lado, Ingrid Alexandra ha ido ganando protagonismo como heredera, sobre todo en aquellos actos a los que su madre no puede acudir.
La apertura del Storting constituye una de las ceremonias constitucionales más relevantes de Noruega, al reunir al Gobierno, el Parlamento y una representación del Tribunal Supremo. El rey pronuncia el discurso preparado por el Ejecutivo sobre la situación del país y las prioridades políticas del próximo año.
Sin embargo, dadas las circunstancias, la imagen prevista de Haakon, Mette-Marit e Ingrid Alexandra tendrá que quedar reducida a padre e hija, una fotografía que vuelve a evidenciar que la salud de la reina marcará, al menos durante los próximos meses, el ritmo de su agenda pública.
