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El compromiso de la madre de Felipe VI con la Corona ha sido una constante en su vida. Desde que llegó a España como princesa en 1962, como consorte durante casi cuatro décadas y como emérita desde 2014, fecha en que su hijo accedió al trono. La reina Sofía, imparable a sus 87 años, sigue siendo una pieza fundamental en las labores de representación de la Casa Real.

Su agenda es sorprendentemente intensa, tanto dentro como fuera de España. Su último viaje de tres días a Nueva Orleans es otro ejemplo más del intenso ritmo de trabajo que mantiene. La edad no parece hacer mella en su férreo compromiso, lo que hace que continúe siendo uno de los miembros más valorados de la monarquía.

No sólo eso, es la emérita más activa de Europa. Primero aclarar que este término, aunque se usa habitualmente para distinguirla de la reina Letizia, no es una denominación jurídica oficial. La legislación la reconoce como reina de por vida, con tratamiento de Su Majestad, aunque ya no esté en el trono.

Dicho esto, doña Sofía mantiene una agenda de trabajo mayor que sus coetáneas, la reina Margarita de Dinamarca y Beatriz de Holanda —en este último caso, desde que su hijo Guillermo IV llegó al trono su título es el de Princesa de los Países Bajos—.

En lo que va de 2026, ha protagonizado alrededor de 30 actos oficiales —podrían haber sido más, pues estuvo un mes aproximadamente alejada de la vida pública tras la muerte de su hermana Irene de Grecia—, un número muy superior al que las anteriormente mencionadas, cuyas apariciones van entre los 15 y los 20 aproximadamente. Eso la coloca en un lugar destacado de visibilidad institucional.

La reina Sofía, en la exposición 'Spain, Spanish America and the Atlantic World in an Age of Revolution'. Casa Real

Su último viaje a Estados Unidos es sólo un ejemplo más de su entrega. Durante tres días, la reina Sofía asistió a las actividades del III Simposio America&Spain250: Spain and the American Revolution along the Mississippi River, organizado por el Queen Sofía Spanish Institute y la Historic New Orleans Collection, en colaboración con la Fundación Reina Sofía y la Fundación Ramón Areces.

Allí, cumplió con una hoja de ruta que incluyó conferencias, exposiciones, ponencias... Todo ello con una energía desbordante y una sonrisa eterna, sin espacio aparente para el cansancio.

Entre los actos más destacados de este periplo estuvo la visita a la exposición Gálvez y Luisiana en la Revolución Americana y la inauguración de la placa restaurada de la calle San Pedro, cuyo nombre rememora la época en la que Nueva Orleans fue capital de la provincia española de Luisiana.



La restauración de estas históricas piezas de cerámica está siendo realizada por una empresa de nuestro país. Además, durante el evento, la alcaldesa de la ciudad, Helena Moreno, hizo entrega de las llaves de la ciudad a la reina Sofía.

La reina Sofía recibe las llaves de la ciudad de manos de la alcaldesa de Nueva Orleans. Casa Real

El sábado 26, estuvo presente en varias ponencias celebradas en el Williams Research Center. Entre ellas, la del escritor Stephen L. Kling, Jr., titulada The Mississippi Campaign of Bernardo de Gálvez, y la de Richard Kagan, de la Johns Hopkins University, bajo el título Erasure and Recovery.



Asimismo, también estuvo presente en el acto de clausura del simposio, en el que se hizo entrega del premio al mejor pódcast de la I edición del certamen a las alumnas Elodie Colón y Magnolia Walsh, estudiantes de secundaria de la Benjamin Franklin High School de Luisiana.

La visita a Nueva Orleans terminó el domingo 27 con la ofrenda floral ante la estatua de Bernardo de Gálvez, situada entre Canal Street y Convention Center Boulevard. A continuación, visitó el Chalmette High School Performing Arts Center, donde mantuvo un encuentro con descendientes de españoles procedentes de las Islas Canarias que hoy se conocen como "isleños" y de los que todavía muchos viven en el Distrito de St. Bernard Parish.

Una agenda trepidante, en la que la reina Sofía ha vuelto a confirmar que es una profesional, mostrándose cercana con todo el mundo, interesada en todas y cada una de las explicaciones y agradecida por los gestos de cariño que ha recibido.

En su maleta de Nueva Orleans, looks de oficina compuestos por trajes de chaqueta, estampados como las flores y los lunares y las perlas como protagonistas de sus joyas. Esta semana, la reina Sofía no tiene más actos oficiales que atender: unos merecidos días de descanso antes de regresar a su actividad oficial que será intensa en la segunda parte del 2026.

La veremos en los Premios Princesa de Asturias y en otras actividades relacionadas con el galardón BMW de Pintura o la Escuela Superior de Música que lleva su nombre. Además, el próximo 2 de noviembre cumplirá 88 años.