Tras días de duelo, hoy, 9 de septiembre, ha llegado el momento de darle el último adiós a Harald V de Noruega.
Un país entero llora la muerte del que fue su Rey durante 35 años, pero no son las únicas condolencias que ha recibido la Casa Real nórdica. En el cortejo fúnebre previo al funeral, que se celebra a las 13:00 horas en la Catedral de Oslo, también han participado integrantes de otras monarquías europeas.
Del curioso desfile también han formado parte los Reyes de España. Felipe VI y doña Letizia han acompañado, mostrando su cariño y respeto, a los familiares del difunto.
En primera línea, Haakon VIII, rodeado de su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, y su hijo, Sverre Magnus. Junto a la joven, que hace apenas unos días juró la Constitución con su padre, la hermana de este, Marta Luisa.
En coche han estado presentes tanto la reina viuda Sonia, como Mette-Marit, cuya asistencia quedó confirmada hace apenas dos días, después de ponerse en duda debido a su delicado estado de salud. Sin embargo, esta despedida era algo imprescindible en su agenda.
Imagen de los Reyes durante el recorrido del cortejo fúnebre.
Para la ocasión, Letizia ha apostado por el riguroso luto, el atuendo apropiado para este tipo de eventos en los que la solemnidad y el respeto es la premisa a seguir. Con Máxima de Holanda ha compartido complemento: una diadema que coronaba el look de las dos consortes.
Igualmente, de su estilismo también han destacado las perlas como las grandes protagonistas, tanto en sus pendientes, donde se combinan con diamantes, como en el collar que ha llevado y que merece mención aparte.
En concreto, forma parte de ese legado conocido como joyas de pasar, cuyo peculiar nombre alude al hecho de que se trata del lote que se encuentra a disposición de quien se encuentre en el trono en ese momento.
La Reina, imagen de elegancia en la cita en Oslo.
Respecto al vestuario, de forma estricta, ha optado por un vestido negro, por supuesto, confeccionado en tweed de largo midi, falda de corte A o evasé y cuello a la caja. En cuanto a la manga, es un diseño con el elegante largo francés, perfecto además para esta época del año en la capital noruega.
Del modelo, destaca también su corte a la cintura y los detalles de flecos, que le dan un twist original a la propuesta. Una tendencia actual que ya se ha convertido en un clásico asociado a este tejido.
La primera vez que doña Letizia lo lució fue en el funeral de Fernando Gómez-Acebo, en 2024. En el mes de abril de aquel año, lo acompañó con un precioso broche de perlas y diamantes.
Doña Letizia también se ha decantado por llevar un discreto bolso firmado por Carolina Herrera, una de las casas favoritas de su vestidor, tanto en prendas como en complementos. De hecho, el Doma Insignia es una de sus apuestas favoritas, ya que lo tiene en diferentes colores —en otras ocasiones lo hemos visto en rosa claro y burdeos— y tamaños.
El Rey, por su parte, ha llevado el uniforme de gala de la Armada engalanado con sus respectivas y significativas condecoraciones.
De este modo, la Casa Real muestra sus condolencias y respetos ante la familia del difunto rey Harald V de Noruega en un sentido último adiós en el que la reina Sonia se ha derrumbado de forma inevitable, al igual que le ha sucedido a Mette-Marit, que atraviesa un momento complicado debido a su estado de salud, así como a la situación de su primer hijo, Marius Borg, condenado a prisión.
