A pesar de que la natalidad en España sigue en mínimos históricos, acumulando un descenso del 25-38 % en la última década, nuestro país cuenta con más de 850.000 familias numerosas reconocidas. Familias entre las que aproximadamente medio millón tienen tres o más hijos y que siguen una tendencia creciente, según datos de la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN).
A todo ello, se suma un contexto de un coste de vida cada vez más elevado en España, pero también de encarecimiento de la cesta de la compra y de productos básicos como huevos, carne, pescado, café... Una realidad que ya hace que muchas personas tengan que hacer auténticos malabares para llegar a fin de mes, pero que multiplica el reto para aquellos hogares que cuentan con varios hijos y donde las cantidades y el gasto mensual se dispara enormemente.
Una realidad que Irene Alonso y su marido conocen muy de cerca y es que ambos son padres de nada menos que 12 hijos. Esta madre y creadora de contenido comparte a menudo en su cuenta de Instagram de @soyunamadrenormal su día a día en familia, consejos para otros padres, reflexiones personales y hasta alguna receta casera.
Sin embargo, ha sido en el canal de YouTube de 'Bebé a bordo', centrado en temas de maternidad y crianza, donde esta madre de familia numerosa ha desvelado su realidad en lo que respecta a la cesta de la compra y a cocinar diariamente para tantos hijos: "Es una aventura diaria", resume.
Aun así, asegura que siempre dan mucha importancia a la alimentación en general, así que en su cesta de la compra no faltan productos con buena calidad nutricional y en grandes cantidades: "Cada día es 1,5 kg de carne, 1,5 kg de pescado, 1 kg de arroz o 1,5 kg de pasta a diario", resume.
Irene, madre de 12 hijos, habla sobre cómo se organizan
Aun así, Irene pone el foco en lo que realmente importa. "Hemos comido todos los días, nos hemos vestido todos los días y el dinero al final no es una cuestión importante. No diría que es la definitiva para decidir tener o no otro hijo", afirma con claridad.
En cuanto al ocio, como tantas otras cosas, también se adapta. "Igual hacemos cine en casa o no me los llevo a comer fuera a un restaurante una hamburguesería, otros niños van todos los fines de semana pero mis hijos como no lo hacen a menudo pues lo disfrutan mucho más", cuenta. Porque, en su opinión, los pequeños no son un obstáculo, sino todo lo contrario. "Para mí los pequeños no son ningún problema. Es verdad que es cansancio físico pero descansas y te recuperas".
Cuidar el vínculo es la prioridad
Un esfuerzo logístico, económico y mental que implica una muy buena planificación diaria, aun así asegura que lo consiguen sin ayuda: "A nivel organización nos apañamos nosotros", afirma. ¿Su clave? La complicidad como pareja: "Si estamos bien nosotros, lo demás es todo fácil". Por eso, cuidar el vínculo entre ambos es prioridad: "Procuramos cuidar nuestro tiempo y aprovechar el tiempo juntos y solos".
Nunca fue un plan premeditado, reconoce Irene. "Nunca me había planteado tener una familia numerosa, creo que fue a partir de nuestra cuarta hija que fue la que se nos murió recién nacida. Yo dije: 'Señor, que vengan los hijos que quieran, que no se puede hacer nada mejor en la vida'". Desde entonces, su familia se ha convertido en su mayor motor. "La familia lo es todo para mí. Significa sobre todo entrega, seguridad, amor. En familia es el único sitio en el que puedes ser tú".
Pero formar parte de una familia tan grande también genera reacciones, a veces, poco amables. "Cuando salimos juntos es verdad que provocamos reacciones de todo tipo, pero hay gente muy dañina que hace comentarios desafortunados incluso delante de los niños", lamenta.
Lejos de los prejuicios o las dificultades logísticas, Irene y su familia representan otra forma de vivir la maternidad y la vida en común: con entrega, organización y mucha unión en la pareja.
