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Las relaciones de pareja no siempre se caracterizan por ser fáciles o por tener un final feliz. Prueba de ello son los últimos datos oficiales, que confirman un repunte en las rupturas matrimoniales en 2024: se registraron 86.595 disoluciones, entre divorcios y separaciones. Datos que suponen un aumento del 8,2 % respecto al año anterior.

La gran mayoría fueron divorcios (casi el 96 %) y en torno al 80 % se resolvieron de mutuo acuerdo. En los casos con hijos, casi la mitad optó por la custodia compartida. Un contexto cada vez más habitual y en el que también surgen muchas dudas legales, especialmente en lo relativo al terreno de la convivencia.

Una de las consultas más frecuentes tiene que ver con la posibilidad de echar al cónyuge del domicilio, especialmente cuando la convivencia se ha vuelto complicada en la vivienda que ambos comparten.

La abogada, Laura Lobo, experta en derecho de familia, lo aclara de forma clara en uno de sus vídeos: "La realidad es que no, no es posible echar al cónyuge de casa", asegura.

Esto afecta a muchas personas, sobre todo cuando la relación ya está rota y ambos siguen viviendo bajo el mismo techo. Pero, tal y como explica la abogada, mientras no haya una resolución judicial, ninguno de los dos puede obligar al otro a marcharse.

"En el caso de que el cónyuge no quiera abandonar la casa voluntariamente lo que habrá que hacer es interponer un procedimiento de divorcio y solicitar la atribución del uso de la vivienda", detalla.

Es decir, solo un  juez puede decidir quién se queda en el domicilio familiar durante el proceso de separación. Hasta que eso ocurra, ambos cónyuges tienen derecho a seguir residiendo allí, independientemente de la tensión que pueda haber en la convivencia.

¿Y si la casa está a nombre de uno solo?

¿Y qué pasa si la casa es propiedad de uno solo? Tampoco en ese caso se puede imponer al otro que se marche. Como matiza la abogada: "Aunque la propiedad sea solamente tuya ocurre la misma situación. No es posible que eches a tu cónyuge de casa hasta una resolución judicial que así lo acuerde".

Una situación que genera frustración en muchas personas, pero que está diseñada para proteger el equilibrio legal mientras se resuelve el proceso. Como recuerda Lobo, lo importante es tramitar cuanto antes la separación formal y, en ese procedimiento, pedir la atribución del uso de la vivienda al miembro de la pareja que corresponda, especialmente si hay hijos de por medio.