Es oficial: la icónica fragancia de Chanel, Coco Mademoiselle, ya tiene nuevo rostro. Y no se trata de una supermodelo ni de una actriz (como lo fueron Kate Moss o Keira Knightley), sino de la cantante Gracie Abrams. La joven protagoniza el vídeo publicitario y la campaña fotográfica dedicados al flanker del perfume Crush Absolu.
¿Quién es la nueva musa de la emblemática esencia? Si para el gran público su nombre ha empezado a sonar fuerte hace poco, en el universo del indie pop y la música de autor ya es como de la familia.
Hija del aclamado director J.J. Abrams, podría haber seguido los pasos de su dinastía hollywoodense; sin embargo, prefirió crear un camino propio: cauteloso, pero constante.
Comenzó escribiendo sus primeras canciones en la intimidad de su cuarto para luego subirlas a SoundCloud. Fue precisamente esa sinceridad pura, sin filtros ni grandes producciones, lo que capturó todas las miradas.
Su música se podría comparar con un confesionario hecho melodía: baladas susurrantes de indie folk que hablan de la ansiedad, del desamor y de cómo se siente el paso a la adultez, donde cada silencio dice tanto como las propias palabras.
La cantante Gracie Abrams, fotografiada en la Met Gala 2026.
Un icono del indie pop
Su despegue no ocurrió de la noche a la mañana. Su álbum debut, Good Riddance (2023), producido por Aaron Dessner de The National, fue el gran salto a la fama para la joven de 26 años: el disco entró en las listas de éxitos y Gracie se unió a Taylor Swift como acto de apertura del The Eras Tour.
Previamente, también abrió los shows de Olivia Rodrigo durante el Sour Tour en 2022. Su vínculo sigue siendo uno de los más sólidos de la industria: recientemente se sentaron juntas en una entrevista exclusiva para Countdown To de Spotify.
Sin embargo, el verdadero éxito comercial llegó en 2024 con su segundo álbum, The Secret of Us. El disco debutó directo en el top 5 del Billboard 200, mientras que el sencillo Close to You se volvió viral en TikTok, acumulando cientos de millones de reproducciones.
En 2025, Gracie consolidó su ascenso con su primera nominación al Grammy como Mejor Artista Nuevo. Aunque no se llevó el galardón, la nominación selló su estatus. Ya no es "la hija de un director famoso", sino un miembro de pleno derecho en la nueva música de autor estadounidense.
¿Qué es lo siguiente? Ahora mismo, en pleno verano, Gracie se encuentra inmersa en The Look At My Life Tour, su primera gran gira, que arrancó este diciembre de 2026 en Denver.
En paralelo, acaba de ver la luz su tercer álbum, The Daughter Hell (lanzado el pasado 17 de julio), que se ha posicionado directamente en la cima del Billboard 200, convirtiéndose en su primer número uno en dicha lista.
En una conversación reciente con Popcast (The Interview) habló por primera vez sobre su colaboración con su pareja, el actor Paul Mescal. Se conocieron en 2024 y, desde el año pasado, viven juntos en Londres.
El actor Paul Mescal y la cantante, en la gala de la 79ª edición de los British Academy Film Awards.
"Nunca planeé componer con él. Surgió de forma orgánica: él estaba tarareando algo en la cocina, yo seguí el juego, y una hora después teníamos listo el borrador", admite.
Su canción conjunta aparece en el tracklist bajo el nombre Imaginary Friends (incluida en su disco Daughter From Hell), en la cual Paul colaboró tanto en la composición como en las guitarras.
Musa del lujo francés
Y aunque su rostro decora actualmente los carteles publicitarios de Chanel por todo el mundo, además de las portadas de Rolling Stone y Vogue, la propia Gracie insiste en sus entrevistas: la música sigue siendo la prioridad absoluta.
Gracie Abrams, para Coco Mademoiselle Crush Absolu.
"No me despierto pensando en ser una musa. Me despierto pensando en cómo terminar ese verso que no se me va de la cabeza", confesó hace poco en el pódcast The Zane Lowe Soho (Apple Music).
¿Por qué ella? La elección de Chanel no es ninguna casualidad. Gracie Abrams personifica ese perfil de artista que hoy se encuentra en déficit en la industria: alguien que no intenta complacer a todo el mundo.
Su estilo —minimalista, con un sutil guiño a los noventa y ese toque de desenfado bohemio— ya sirve de inspiración en las plataformas de Pinterest y Vogue, para recrear sus looks.
No es la primera vez que la estrella colabora con Chanel. Anteriormente, en enero de 2025, se convirtió oficialmente en embajadora de la marca y en el rostro de la precolección primavera-verano 2025 bajo la dirección artística de Sofia Coppola.
A principios de 2026, apareció como la imagen de la campaña publicitaria de la línea de alta joyería Coco Crush, celebrando su décimo aniversario.
Desde la maison señalan el paralelismo entre su temperamento libre y audaz con el de la propia Gabrielle Chanel. Es evidente que la silueta de Gracie recuerda a la de la legendaria diseñadora: el mismo cabello corto y oscuro, ojos marrones, piel clara.
Gracie Abrams participa en el desfile de la colección primavera-verano 2026 de Chanel en la Semana de la Moda de París.
Pero no es sólo una cuestión del parecido físico. Thomas du Pré de Saint Maur, director general de Recursos Creativos Globales de Perfumes y Belleza lo explica así: "Gracie es alguien que no intenta adaptarse a los demás. Ella misma forja su propio camino y aparece donde menos se la espera. Esa audacia, vitalidad y libertad resuenan con el espíritu de Coco".
La propia cantante, en su entrevista con Vogue, afirma: "Es irreal ser el nuevo rostro de Coco Mademoiselle, siento un inmenso orgullo. Me encanta que Coco sea alguien que deja huella allá donde va. A veces, desearía poder parecerme más a ella".
Crush Absolu
Dicho sea de paso, la nueva campaña publicitaria de la fragancia se lanzó el 19 de agosto de 2026. Tanto la fecha de estreno como la presentación del cortometraje coincidieron con el aniversario del nacimiento de Gabrielle Chanel.
El perfumista Olivier Polge, creador de Crush Absolu, describe la fragancia como una experiencia personal. No está hecha para complacer a los demás, sino para sorprender.
El aroma ha conservado el ADN reconocible de la versión clásica, pero ha adquirido una estela más oscura. En su composición encontramos pomelo, lichi, rosa, jazmín, pachulí, vetiver y vainilla, con una huella ambarina intensa.
La elección no es obvia, pero va muy en línea con el propio espíritu de la marca: inesperada. Por un lado, la delicadeza floral, por el otro, profundidad y calidez. Un equilibrio singular entre lo moderno y lujoso.
Especial atención ha recibido el cortometraje, que se ha convertido en uno de los lanzamientos más comentados en lo que llevamos de 2026, al combinar la cinematografía con la estética de los paparazzi.
La obra fue dirigida por el cineasta británico Joe Wright (conocido por películas como Orgullo y prejuicio, Atonement, Anna Karenina y Darkest Hour).
La trama es un manifiesto de sinceridad, donde la heroína se libera de las convenciones sociales y se escapa en una noche parisina, algo que fue muy apreciado por la prensa de moda.
En lugar de la fachada glamurosa habitual, el director introduce un profundo simbolismo en la narrativa visual, mostrando una ciudad viva y ligeramente melancólica.
La protagonista, interpretada por Gracie, no es sólo una modelo estática en un escenario bonito, sino una persona real que experimenta una transformación interna ante los ojos del espectador.
Abrams transmite con maestría la transición desde el cansancio existencial de los primeros fotogramas hasta una euforia absoluta en el final.
La unión entre Gracie Abrams y la célebre maison francesa demuestra que, hoy en día, el lujo más genuino radica en la valentía de ser uno mismo, mostrar vulnerabilidad y elegir un camino propio a contracorriente.
El verdadero valor reside en el público de la cantante: la generación Z que lidera su base de fans y ve en ella a una referente real.
Alguien que habla sin tapujos sobre la salud mental, muestra sus inseguridades y, aun así, se mantiene fuerte.
Para Chanel, es un puente perfecto para redefinir el universo de sus fragancias y rejuvenecer el imaginario de Coco Mademoiselle.
Es una gran oportunidad: conectar a través de ella con ese público veinteañero que prioriza la autenticidad por encima de la artificialidad.
En esto radica, quizás, su mayor punto en común con Coco Chanel: el empeño en hacer su trabajo de tal forma que termine convirtiéndose en un auténtico fenómeno cultural.
