Tatiana Bairac Neicovcen
Publicada

Hay temporadas que se anuncian y temporadas que se narran. Esta es, sin duda, de las segundas.

Sara Carbonero e Isabel Jiménez, las periodistas que un día decidieron que contar historias no tenía por qué limitarse al papel, presentan la nueva colección otoño-invierno 2026/27 de Slowlove: The Reading Club.

Y no, el nombre no es casualidad —nunca lo es cuando quienes están detrás saben de titulares—. Es una declaración de intenciones: esta temporada se viste como se lee, despacio, subrayando lo importante y volviendo atrás en los párrafos que más nos gustaron.

Para ponerle rostro a este nuevo capítulo, la marca ha elegido a Ariadne Artiles, que esta semana protagonizó la inauguración de la nueva tienda independiente de Slowlove en el Centro Comercial El Mirador (Las Palmas de Gran Canaria), donde además de cortar la cinta inaugural, charló con clientas y medios trasladando ese espíritu folk, natural y profundamente femenino que define a la marca desde su nacimiento.

La colección se estructura en tres entregas —septiembre, octubre y noviembre—, como si cada mes fuera un capítulo distinto de la misma historia.

La primera, la de septiembre, llega en una paleta cálida de tonos tierra, burgundy y ocres: los colores de las bibliotecas viejas, de las tardes que se acortan y de las tazas de té que no se terminan nunca.

El espíritu folk de la colección se sostiene entre estampados florales, botas con tachuelas y un logo bordado Slowlove Cedida

Entre las piezas que ya reclaman protagonismo destaca la cazadora de piel en granate de aire vintage, acompañada del estampado de flor indiana que aporta ese punto bohemio tan Slowlove.

Los cuadros, por su parte, se convierten en el hilo conductor de la temporada: aparecen en faldas —con y sin encaje— y en vestidos, y encuentran su momento más rotundo en el traje de americana y bermuda, una relectura contemporánea de la sastrería clásica.

La marca no abandona sus básicos: regresan las camisetas de manga larga con detalles de encaje, uno de sus bestsellers indiscutibles, ahora en nuevos colores, prints y diseños jacquard.

Se suman los pantalones cargo de corte fluido y una chaqueta de inspiración británica larga personalizada con el logo bordado en la espalda —dos piezas que aportan un punto funcional y desenfadado al conjunto de la colección.

Tres formas de vestir el otoño: con pantalones cargo y camisa de cuadros anudada a la cintura, con el estampado de cuadros, o con un vestido dorado. Cedida

En complementos, las botas cowboy siguen siendo territorio Slowlove por excelencia, ahora junto a unas bailarinas granates con lazadas que suavizan la propuesta, y los bolsos de piel de serraje con flecos y tachuelas, fieles a esa estética folk urbana que nunca pasa de moda y que se ha convertido en una de las señas de identidad más reconocibles de la firma.

Los complementos de 'The Reading Club' Cedida

Y como todo buen club de lectura necesita su parafernalia, Slowlove ha diseñado un termo, una libreta y un marcapáginas personalizados, pequeños objetos que acompañan el gesto de leer y que invitan a llevar siempre cerca un poco de ese universo de historias por descubrir.

Porque al final, The Reading Club no es sólo una colección, sino una manera de habitar el otoño: con calma, con capas, con la certeza de que cada prenda —como cada página— puede convertirse en el inicio de una historia distinta. Slowlove nos invita, una vez más, a vestirnos de relatos que todavía no hemos terminado de escribir.

The Reading Club está disponible en las tiendas independientes de Slowlove, en slowlove.es y en la red de Cortefiel, incluida su web. Una colección que, como los mejores libros, no tiene prisa para terminarse.