Tatiana Bairac Neicovcen
Publicada

¿Qué separa a una marca grande de una que piensa? La capacidad de adelantarse al tiempo sin traicionar el lugar del que viene. Prada no se limita a leer la realidad: la escribe.

Desde un pequeño taller de artículos de cuero en Milán hasta convertirse en un imperio de significados, la casa italiana ha hecho de su propio pasado su herramienta más innovadora.

Las tendencias que dicta la Casa no nacen de la moda por la moda, sino de un diálogo constante con su archivo. Pocas marcas saben reinterpretar sus raíces de forma que suenen, cada vez, como un manifiesto de futuro.

A las puertas de la Semana de la Moda de Milán, Prada vuelve a hacerse notar por todo lo alto. La maison ha ampliado su presencia histórica en la Galleria Vittorio Emanuele II, transformando su dirección más emblemática en un complejo de varios niveles: Prada Galleria.

Se inaugura la nueva Prada Galleria 1913. Página web oficial de Prada

Justo donde los hermanos Mario y Martino Prada abrieron su primera tienda en 1913, bajo el arco del siglo XIX más fotografiado de Milán, nace ahora un espacio que reúne bajo un mismo recorrido el flagship de la firma, su archivo, hospitalidad, arte y las sedes de la Fondazione Prada.

Prada Galleria abre sus puertas al público este septiembre de 2026, en pleno preludio de la fashion week milanesa. El proyecto, desarrollado bajo la mirada de Miuccia Prada, no aspira al formato de museo tradicional. Aquí la historia no se exhibe tras un cristal: se acumula como experiencia, a través de la arquitectura, el arte, el cine, la cultura y el deporte.

El resultado es un retrato vertical de la marca en el que comprar es solo uno de los episodios posibles de la visita. Prada convierte el acto de comprar en una experiencia visual e inolvidable, subrayando así lo que define su ADN: la multiplicidad.

Un pasadizo secreto bajo la galería

A nivel de calle y bajo tierra, Prada Donna se ha expandido, prácticamente duplicando su superficie expositiva. La sección femenina suma ahora espacios más amplios para viajes, hogar y belleza, con interiores que rescatan pinturas históricas y piezas de archivo, tejiendo el presente con la memoria del lugar.

Prada Donna amplía sus estancias bajo tierra. Página web oficial de Prada

En diagonal, Prada Uomo queda integrado a esa misma red gracias a una nueva conexión subterránea que une físicamente ambas tiendas bajo uno de los interiores públicos más reconocibles de Milán. Ese pasaje ha recibido un nombre a la altura de su misterio: Passaggio Segreto.

No es solo un tránsito: es también sala de exposiciones. Allí vive Pradasphere, la primera muestra permanente dedicada íntegramente a su universo, con piezas de archivo que recorren desde el origen en 1913 hasta hoy —episodios poco conocidos, primeros experimentos, los gestos iniciales que anticiparon el largo idilio de Prada con la cultura y la colaboración—.

Del café a los salones privados

Sobre Prada Uomo se encuentra la célebre pastelería Marchesi 1824, que prolonga el recorrido con el estilo más milanés posible: repostería de autor y cultura de café.

En el segundo piso, el tono cambia y se vuelve íntimo. The Studio se organiza como una sucesión de salones reservados para personal shopping con cita previa.

Uno de los espacios nuevos de Prada Galleria. Instagram @prada

En ese mismo nivel se encuentra L'Appartamento, pensado para cenas privadas y eventos exclusivos: con mobiliario de anticuario italiano y fotografía contemporánea de Andreas Gursky, el espacio difumina la frontera entre boutique, galería y casa de moda.

Experimentos visuales

Coronan el conjunto los niveles superiores del Osservatorio Fondazione Prada, dedicados a la experimentación visual en el cruce entre tecnología, cultura contemporánea y expresión artística.

El Osservatorio Fondazione Prada culmina el proyecto. Instagram @prada

Así, la Prada Galleria convierte una ubicación histórica de Milán en mucho más que una simple flagship store: un espacio vivo donde confluyen la moda, su archivo histórico, la gastronomía, la intimidad y la investigación visual.

Dentro de esta propuesta, la trayectoria de la casa de moda se materializa en una serie de salas, pasajes y experiencias que el visitante recorre en primera persona.

Hay algo especialmente potente en que todo esto suceda precisamente aquí. En lugar de convertir su cuna en una pieza de museo intocable, Prada ha decidido hacer de ella el punto de partida del próximo capítulo de su historia.