El mes de septiembre siempre ha encerrado algo especial. En sus 30 días, la esencia de los comienzos está en cada esquina y es, sin duda, el gran mes de la moda.
Prueba de ello es el documental de The September Issue (R. J. Cutler, 2009), protagonizado por Anna Wintour y Grace Coddington, una producción que sigue el making of del número de este mes en la edición estadounidense de Vogue.
Ahora, con el cambio de estación a la vuelta de la esquina, comienzan a aflorar las tendencias de moda que dominarán armarios y street style en los próximos meses: desde los pantalones del momento hasta las siluetas que pisan con fuerza pasando, por supuesto, por los colores que teñirán el día a día y los eventos más especiales.
La Copenhagen Fashion Week, que se celebró a comienzos de agosto en la capital danesa y que en la actualidad es uno de los centros neurálgicos de la moda a nivel mundial, dejó muchas pistas de cómo sería la paleta cromática imperante del futuro próximo.
Las claves: rojo, turquesa, morado, amarillo mantequilla y azul eléctrico —este último más presente en los looks de las insiders que sobre la pasarela—.
A pop of red
Valentino, Bottega Veneta y Chanel, algunas de las firmas que no han dudado en apostar por el rojo como color central en sus presentaciones.
El rojo se impone como una de las propuestas imprescindibles de este listado. Además, lo hace en prendas predominantes, pero también en elementos más pequeños, de forma inesperada, al igual que sucede en el campo de la decoración. Gracias al tono del que se tiñen los accesorios se pueden convertir en los auténticos protagonistas del look.
Igualmente, forma dupla ganadora con otros dos colores en tendencia: el morado y el turquesa. La primera combinación la ha lucido hace tan sólo unos días la prescriptora de moda Leandra Medine Cohen —antes conocida como The Man Repeller— de mano de Zara.
Igualmente, tanto el turquesa como el rojo se aliarán en estos próximos meses con el estampado del momento: el de cebra.
Como apunte extra, en general, regresa la estética del color block, como se apreció en el último desfile de otoño-invierno de Valentino. La casa italiana se encuentra ahora al cargo de Alessandro Michele.
El creativo ocupó el mismo cargo en Gucci entre 2002 y 2022. A mediados de su reinado, hizo de estas combinaciones un auténtico must que lucieron celebrities como Jennifer Lopez, Camila Belle, Olivia Wilde o, en España, Sara Carbonero.
Imágenes de 'street style' donde se muestra la tendencia en sus dos formas: como un 'pop' de color y en una de las prendas principales del look.
El collar Aurea Rojo de Coosy está de rebajas. Su precio anterior era de 39 €. Las Flabelus se encuentran disponibles en la web de Pedro del Hierro. El bolso de Roberto Verino también tiene descuento; el Megan Zipper costaba 195 €.
Turquesa
Valentino, Gucci y Chanel, todo al turquesa.
Este color, habitualmente asociado a estaciones como la primavera y el verano, trasciende fronteras y se cuela en los estilismos más cool del otoño. En su trayecto desde el armario hasta la calle, juega con el amarillo intenso, pero también con el mantequilla, que sigue en auge o con el marrón chocolate.
El turquesa, que no sólo estaba desterrado a los meses cálidos, sino desterrado en general, irrumpe con fuerza durante una época donde los tonos neutros y los tierra imperan, dándole un aspecto más vibrante a los estilismos que vienen.
Más allá de esta capacidad, aporta una dosis de nostalgia dosmilera propia de la Generación Milenial que la Z ha tomado como propia, experimentando ahora sentimientos y vivencias que nunca fueron suyas.
En la calle, la tonalidad se alía con el rojo y el amarillo, dando lugar a estilismos con fuerza que rompen la monotonía cromática del otoño.
Propuestas para introducir el turquesa en tus looks. La falda satinada de Massimo Dutti está ahora rebajada (antes 79,95 €); al igual que las botas de Liu Jo, a la venta en Yoox (antes 799 €); y el Pasticcino, un clásico de la casa italiana (antes 365 €).
Morado
Hermès, Dior y Gucci hacen suyo el morado, dejando la impronta de cada casa en el color.
Si el turquesa tiene la capacidad de darle un aura más vibrante a cualquier outfit, el morado logra otorgarle una capa de misterio.
En esta temporada además no se presenta en un único tono, sino que aparece en su versión más clásica, pero también en el berenjena o en el ciruela, por ejemplo. Esta versión puede ser perfecta para aquellas que prefieran optar por una alternativa algo más conservadora y con menos fuerza pero que rompa con los habituales grises, beis, negro o blanco.
En cualquier caso, al igual que la primavera estuvo impregnada de pasteles como el lila, sin duda, el otoño, es el periodo perfecto para que el morado, en sus diferentes variantes, campe a sus anchas. De nuevo, combina bien con el marrón chocolate, el gris, burdeos, mantequilla, camel, negro e incluso rojo.
Las más arriesgadas pueden apostar por llevarlo con naranja o con algún verde más atrevido como el pistacho o el chartreuse, esa tonalidad que arrasó en la 080 de Barcelona y que ha estado muy presente durante el verano.
En la calle, el morado y sus diferentes tonalidades juegan con el resto de tendencias cromáticas de la temporada.
El abrigo de Sophie & Lucie se encuentra disponible en WOW Concept. El vestido de Trucco, a la venta en El Corte Inglés, también está rebajado (140 €).
Amarillo mantequilla
La visión del mantequilla de Jacquemus, Chanel y Adolfo Domínguez.
Poco más queda decir de esta propuesta que no se haya dicho. El color, instalado ya en la práctica totalidad de los armarios, lleva varias temporadas siendo un auténtico must de estilo que en su momento se coló —y siguen estando— incluso en los packagings de productos de belleza.
Si se le echa un vistazo desde el ámbito psicológico, transmite optimismo, calma, calidez, serenidad, creatividad y nostalgia. Cada una de estas características es necesaria para sobrevivir a los ritmos actuales y la añoranza es algo propio de las generaciones que se han mencionado antes.
Con el azul eléctrico, el último escogido de esta lista, forma un tándem totalmente en equilibrio, ya que una parte supone ese toque más suave y otra la más potente.
El amarillo mantequilla funciona en total look en el 'street style' y a veces juega con el 'pop' de color del rojo.
Los pendientes de Cortefiel, a la venta con descuento (antes 29,99 €).
Azul eléctrico
El azul, uno de los reyes del otoño, se manifiesta en diferentes tonos.
No sólo en el turquesa habita este color, sino que también sale a pasear en su formato más vibrante y en el tono cobalto. Tampoco habría que pasar por alto el medianoche. Se lleva en total looks, abrigos incluidos, como protagonista absoluto del estilismo. También forma una buena pareja con el gris carbón, otra propuesta que se va a llevar muchas miradas esta temporada.
Cuando entra en juego el color block, funciona con los tonos rojizos y el verde oscuro.
En estos meses la sutileza pasa a un segundo plano y la estética old money se manifiesta de acuerdo a su verdadera definición, no respecto a aquello que se ha ido contando sobre ella —Lady Di no sólo vestía con tonos neutros y Carolyn Bessette es más cercana al minimalismo noventero de Calvin Klein o Narciso Rodriguez—.
Al igual que sucede con el rojo, también aparece en pequeñas dosis en los outfits: bolsos, zapatos, bufandas o camisetas básicas...
Las calles de la capital danesa se han llenado de estos azules durante la Fashion Week.
El cortavientos de Ellese —prenda estrella de la temporada—, a la venta en Zalando (antes 85 €). Los pendientes de Bimani también tienen descuento (antes 95 €); al igual que el reloj Mars de Tous (antes 179 €).
En 2026, el otoño se aleja de la sobriedad y abre paso al juego, alejando el pensamiento de que este sólo pertenece al verano. Los tonos más vibrantes y potentes conviven sin complejos —y con muchas expectativas— con los habituales de estas fechas y la posibilidad de combinar las propuestas más explosivas entre sí da alas a un atrevimiento que durante años ha estado coartado.
La alienación que generan, casi por defecto, los neutros planos da paso a unas apuestas más personales que no sólo hablan de tendencias, sino también de lo que define a quien las lleva.
