Los meses de junio a septiembre nos quitan capas, pero también nos permiten ganar en versatilidad. Este verano conviven las transparencias con el lino, los vestidos lenceros con las bermudas de sastrería, el encaje con el calzado plano y el boho con el minimalismo o con looks al más puro estilo tropical.
También vuelve el balletcore —y con él las bailarinas, los bodies y los tonos pastel—, mientras el satén y las faldas midi se mantienen como apuestas seguras para quienes no quieren seguir cada microtendencia. La cuestión es que, más que una temporada con un único uniforme, el estío parece una estación de elecciones.
En medio de ese abanico de opciones no está de más tener referentes de estilo que nos inspiren en esos días menos creativos en los que no sabemos qué atuendo enfundarnos. Hay algunas que vuelven cada año, como Diana de Gales, pero también otras que son sinónimo de 2026, véase Mika Abdalla. Como diría la presentadora Wendy Williams, she is the moment.
Magas reúne a iconos que muestran que hay un verano para cada una: el clásico, el romántico, el que pide comodidad, el que se vive en festivales o el de los mil eventos de invitada. Y no hace falta contar con un armario de estrella para acercarse a sus claves: las firmas ya trasladan muchas de las tendencias a prendas y accesorios a un precio más aterrizado a tierra.
Mika Abdalla
Hace unos meses, el suyo era un rostro asociado a las series adolescentes; este verano, Off Campus la ha convertido en Allie Hayes, uno de los personajes más queridos de la adaptación de Prime Video del universo literario de Elle Kennedy. Su melena larga, a capas y con textura natural se ha colado entre las obsesiones beauty de la temporada.
El momento que terminó de disparar su popularidad en la serie llegó con una escena ya icónica de una fiesta de disfraces: Allie recreaba el histórico vestido verde de Versace que Jennifer Lopez llevó a los Grammy de 2000 y bailaba On the Floor. La secuencia se hizo viral, JLo la celebró públicamente y ambas acabaron replicando el baile juntas.
Abdalla se ha convertido en una referencia de estilo dentro y fuera de la ficción. En su día a día alterna corsés, botas altas y tacones finos con camisetas gráficas, bermudas deportivas y accesorios statement, haciendo de toda esa mezcla una seña de identidad que demuestra que la sensualidad y los toques más deportivos pueden convivir armoniosamente.
La actriz de 'Off Campus' con diferentes estilismos.
Dakota Johnson
La actriz y modelo tiene una forma de vestir que parece ir siempre medio paso por detrás de la tendencia, justo donde están las cosas que terminan funcionando. Este verano se la ha visto con vestidos lenceros largos de satén y bailarinas, pero también con camisetas amplias o monocromáticas de tirantes, vaqueros rectos y bolsos grandes de ante.
No hay grandes piruetas: el atractivo está en que nunca parece demasiado recargada. La actriz afronta ahora Flesh Impact, el corto de Maggie Gyllenhaal en el que encarna a Marilyn Monroe tras varios años alejada del bullicio mediático en los que se ha centrado en impulsar su propia productora.
Diana de Gales
La siempre recordada Lady Di murió hace casi tres décadas, pero continúa apareciendo en los tableros de inspiración de cada verano.
Su archivo admite muchas lecturas actuales: fue la princesa que llevaba mallas de ciclista y sudaderas universitarias antes de que el athleisure tuviera nombre; la que convirtió un vestido de noche en mensaje; la que combinó la elegancia clásica de la realeza británica con la rebeldía de los tiempos modernos.
Ahí están sus pantalones masculinos para ir al polo, las rayas náuticas, los cuadros vichy, los vaqueros de tiro alto combinados con blusas fluidas o los vestidos midi de flores.
Y, sobre todo, looks de vacaciones que han pasado a la historia como su famoso bañador flúor combinado con pareo en Saint-Tropez o los que daban muestra de su gusto por el animal print, este año de nuevo en tendencia.
Imágenes de archivo de Diana de Gales.
Dua Lipa
La cantante encara unos meses colmados de proyectos, pero también de disfrute.
En junio inauguró la Manifesto Library en la Livraria Lello de Oporto, una biblioteca dedicada a libros que desafían el poder y la censura. Y hace unos días se dejó ver por el Sunny Hill, un festival que organiza junto a su padre en Kosovo y que ella disfruta como cualquier otro amante de la música.
Es también su primer verano como esposa de Callum Turner, y hay que darle las gracias a este porque probablemente sea el responsable de que hayamos visto a Dua en fotos durante su luna de miel por Italia con looks que nos encantaría tener en la maleta de vacaciones.
La cantante exprime la temporada como pocas: acumula escapadas, playa, cenas y conciertos, y en cada viaje deja nuevas ideas para el armario.
Sus bikinis son ya un clásico —siempre con algún detalle especial, ya sea encaje, brillo o estampado— y, al comienzo de la temporada, también se ha declarado adepta a las camisetas de fútbol coincidiendo con el Mundial. Pero el gran protagonista de su estío está siendo el pañuelo: lo ha convertido en su accesorio estrella este 2026.
Jackie Kennedy
La estadounidense no vistió igual como primera dama que como Jackie O. En los años de la Casa Blanca, incluso en verano, mantuvo una imagen medida, predominando los vestidos rectos y los conjuntos de dos piezas.
Después de casarse con Aristóteles Onassis empezaron a aparecer los estampados, las bandanas y un punto setentero que no tenía tanta cabida en Washington. En 1968, víspera de su boda con el magnate, fue fotografiada en Skorpios junto a John Jr. y Caroline con una camiseta negra, pantalones pirata blancos y los pies descalzos.
Dos años después, en Capri, paseó con su hermana Lee Radziwill con una falda estampada, un maxi cinturón metálico y unas inmensas gafas redondas que llevaba a juego con su moño bajo. Esas imágenes icónicas nos muestran a una Jackie más relajada, que se permitió vestir con menos protocolo y bastante más color, inspirando nuestros looks años más tarde.
Jackie Kennedy en imágenes tomadas entre 1968 y 1970.
Zara Larsson
La cantautora sueca que se dio a conocer por Lush Life se ha convertido este año en la alternativa a tanto beige, lino y lujo silencioso. Echamos de menos el color y su cuenta de Instagram, en la que acumula 12,4 millones de seguidores, es prueba de ello.
Con su último álbum, Midnight Sun, ha dado forma a una estética estival que parece sacada de un anuncio de MTV de 2003: baby tees que parecen pintadas con aerógrafo, pantalones capri con detalles Y2K, tops de bikini y minifaldas rosa chicle.
Le gustan el brillo, los charms, las mariposas, las piedras strass y los accesorios de plástico de colores; si algo puede ser excesivo, probablemente le interese. De ahí que este icono del pop nórdico encajara tan bien como imagen de la última campaña de Desigual, llena de transparencias, colores vibrantes y referencias dosmileras.
Su beauty look va en la misma dirección: colorete subido hasta las sienes, sombras en tonos sorbete, iluminador y aplicaciones de pedrería. A su último concierto en el Lollapalooza, el pasado 31 de julio, llegó con sombras de lunares, un polo cropped rosa y amarillo, microshorts y unas botas altas.
Está claro que Zara Larsson se divierte con la moda, y nada nos impide a nosotras hacer lo mismo.
Zendaya
Zendaya es de las pocas actrices que puede convertir una gira promocional en una fashion week. Con Law Roach, su estilista desde 2011, pasa de un vestido de archivo a una pieza recién bajada de pasarela, de un traje masculino a un corsé con falda larga, sin que nada parezca un disfraz.
Para una invitada, su armario es una mina: drapeados, espaldas al aire, metalizados, trajes de chaqueta y ese punto de riesgo que evita el conjunto correcto pero aburrido.
El peinado es uno de sus mejores complementos. Zendaya lo cambia tanto como lo hacen sus códigos de moda: corto y mojado, con trenzas, con ondas de estrella clásica, recogido para enseñar un escote, cardado o al estilo summer bare hair.
Así que, sí, si tienes pelo afro o rizado... buenas noticias: que sepas que este es el año en el que el cabello al natural se realza y se celebra.
Zendaya en apariciones recientes.
Rosalía
La Rosalía del verano de 2026 ya no lleva casco de moto ni botas de plataforma con la misma insistencia que en los años de Motomami. Con LUX ha cambiado el cuero, las uñas XL y la ropa deportiva por el tul, la lencería, las capas, las perlas, los corsés y una paleta de blanco, marfil, rosa empolvado y negro.
En los conciertos siempre aparece con tutús de organza, plumas, tocados y siluetas de inspiración religiosa; incluso Jonathan Anderson ha diseñado para ella varios de los looks de gira desde Dior, y estos ya inspiran las colecciones de otras marcas a precios más asumibles.
En el street-style, la catalana también sabe triunfar con opciones más sencillas que a menudo combinan básicos con elementos de lujo. Hace unos meses nos ayudó a descubrir uno de los vestidos más elegantes que se pueden llevar esta temporada: era rojo, midi, con escote redondeado, tirantes anchos y una silueta muy favorecedora.
No podía faltar el toque rebelde a este look con el que estrenaba su entonces nuevo corte de pelo long bob, así que lo combinó con unos zapatos negros con tacón mini y detalles metálicos. Un estilismo muy ibérico pero con guiño underground. Siempre nos sorprende.
Rosalía en Sevilla en su paso por Sevilla el 8 de mayo de 2026.
Ester Expósito
Fue uno de los personajes más queridos de las primeras tres temporadas de Élite y, desde entonces, ha ido encontrando un sitio propio entre la televisión, las semanas de la moda y las campañas.
A sus 26 años, la actriz madrileña acumula una audiencia enorme en redes y se ha convertido en uno de esos rostros a los que las firmas miran cuando quieren dirigirse a una generación más joven. Desigual la fichó como embajadora global en 2025.
Su verano no va tanto de seguir una única tendencia como de vestir para planes distintos, y es que sabe moverse bien entre los looks más nocturnos y los básicos bien elegidos.
Si tuviéramos que elegir dos estilismos recientes de la artista serían el conjunto de falda y microtop gris de Miu Miu que lucía en uno de sus últimos posts en Instagram y la combinación que escogió para una salida por París hace unos días: una falda rosa satinada y una basic baby tee de Omara, la marca de la influencer Carlota Marañón.
