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Y, entonces, se hizo la luz. Y no, no emanaba del astro rey, sino de un ángel caído del cielo que, a pesar de ello, no había perdido su condición celestial. No se trata de ese primer encuentro digno de una película estadounidense que desemboca en un crush inmediato, sino de la aparición de Zendaya en Nueva York durante la promoción de La Odisea.

Este tour que ha dejado a muchas con ganas de salir corriendo y colarse en las salas de cine para ver la última obra de Nolan, también ha servido para que las amantes de la moda se recreen con los looks que ha orquestado el estilista Law Roach para la protagonista de la cinta.

Es difícil resistirse a cualquiera de las propuestas que ha hecho el profesional para ella pero, sin duda, ha habido una que ha marcado la diferencia. La firma, aunque al ojo inexperto la pueda confundir con otros grandes nombres, es Matières Fécales, una de las casas de moda más rompedoras de los últimos tiempos —fundada en 2015— cuyo trabajo desafía los estándares de belleza, género y humanidad.

En el photocall, ella, angelada, y retocada en todo momento por su escudero fashion. Entre flash y flash ahí está él. Y ambos se hacen artífices de un regreso anunciado que adelantó Demi Moore en los Oscars: las plumas, en su versión más sofisticada, vuelven. Y lo hacen además de forma casi sentimental, con teatralidad.

"Simbolizan el retorno de una moda con capacidad de emocionar. Venimos de años marcados por el lujo silencioso, las líneas depuradas y una cierta contención estética. En 2026 empezamos a recuperar el placer de vestir como una forma de expresión personal", destaca Jesús Reyes, periodista experto en moda, estilista y autor de libros como la guía de estilo Alter Ego (Seleer, 2016) y Leonor. Estilo de una Borbón y Ortiz (Ediciones Ruser, 2023).

La intérprete de 'La Odisea' luciendo esta nueva versión de la pluma en el estreno de la cinta en Nueva York. IMDb

"Aportan movimiento, volumen y espectáculo; no buscan pasar desapercibidas, sino convertir cada aparición en una experiencia visual. Casas como Valentino, Schiaparelli o Elie Saab han demostrado que desde su posición vuelven a reivindicar la fantasía", añade.

El diseñador de moda Gustavo Ardón, fundador de su firma homónima, habla además desde el punto de vista profesional señalando que este elemento aporta algo que muy pocos materiales consiguen: movimiento vivo.

"No existe otro acabado capaz de modificar tanto la percepción de una prenda cuando la persona camina. En alta costura siempre han tenido un enorme valor artesanal porque requieren horas de selección, teñido, preparación y aplicación manual. Su regreso también supone una vuelta a la confección más elaborada", explica, reflejando la premisa, cada vez más presente, de que la artesanía se instale en el sector de nuevo.

Camisa con puños de pluma de Zara. Forma parte de la colección conjunta con la estrella Marisa Berenson. Su precio es de 99,95 €. Zara

Por su parte, María Novo, CEO de Sight Management y directora creativa, destaca además que, en una época dominada por la imagen, un diseño debe funcionar en el momento, pero también en fotografía, vídeo y redes sociales. "Las plumas poseen una enorme fotogenia porque generan volumen, capturan la luz y transmiten movimiento incluso en una imagen estática. Son uno de los recursos visuales más potentes que existen", cuenta.

Precisamente Zendaya, en la aparición señalada, recupera esa idea de la espectacularidad. En su caso, con una estética casi etérea que representa también una evolución de este elemento en la moda. Mientras que en otras épocas se trataba de algo que se asociaba más al exceso o al glamour clásico, hoy cambia de rumbo.

"Hoy su lenguaje es completamente distinto. Se utilizan con mayor ligereza, buscando aportar textura más que opulencia", explica Reyes.

Chaqueta con cuello desmontable de Roberto Verino. La compra perfecta para hacer en rebajas y lucir cuando llegue el frío. Su precio es de 140 € (antes 350). Roberto Verino

"La actriz entiende muy bien esa nueva narrativa: sus estilismos no buscan únicamente ser bonitos, sino construir una historia. Las plumas dejan de ser símbolo de ostentación para convertirse en un recurso artístico que aporta dimensión y sofisticación", añade.

Este giro estético de un elemento clásico supone el regreso de este accesorio como una reivindicación de una moda más expresiva, teatral y emocional. "El sector siempre responde al contexto social. Tras años donde predominó la discreción y la racionalidad en el vestir, ahora vuelve el deseo de celebrar la creatividad", comenta Jesús Reyes.

Demi Moore en la última edición de los Oscars vestida por Gucci. Reuters

Bajo la mirada del experto, esto no significa abandonar la elegancia, sino reinterpretarla: "Las nuevas generaciones ya no entienden el lujo únicamente desde la sobriedad; también lo hacen desde la artesanía, la emoción y la capacidad de sorprender".

Por otro lado, María Novo destaca que el hecho de que Zendaya elija este tipo de propuestas tiene la finalidad también de perdurar en la memoria colectiva mucho después de que finalice este press tour, bañado en clave de estilo por el method dressing.

La guía para llevarlas

Lo que sucede habitualmente con este tipo de detalles es que cuando la idea se aterriza en la vida real, los resultados esperados pueden diferir de las expectativas. En este contexto es esencial establecer qué marca la diferencia entre un diseño sofisticado y uno que parezca más excesivo o anticuado, una idea de la que se pretende huir.

Maripi Robles, CEO de No Solo Una Idea Showroom y No Solo Una Idea Agencia que acaba de publicar Soy diseñador, quiero vender (DashBook, 2026), destaca el concepto de proporción como clave.

H&M apuesta por adornar los bajos de un clásico: el 'little black dress'. La prenda se puede llevar como minivestido o jugando con las capas y añadiendo un vaquero ancho en un tono celeste. Su precio es de 34,99 €. H&M

"Las propuestas más elegantes no las utilizan como el único argumento estético de la prenda —piezas de alta costura y pasarela aparte—. Cuando aparecen colocadas estratégicamente en un bajo, un puño o un escote, aportan riqueza visual sin competir con el diseño", comenta.

La experta añade además que si se quieren usar como elemento principal hay que hacerlo con muy buen gusto y sin buscar el exceso, es decir, huyendo de esa idea del antiguo glamour y fundiendo la corriente del minimalismo estético inherente a la generación Millennial con el punto más extra de la Z.

Poncho de plumas y lentejuelas de Sfera. Se encuentra a la venta en El Corte Inglés por 21,99 €. El Corte Inglés

Igualmente, habla de la importancia del tipo de pluma que se emplee. Aquí entra en juego ese carácter artesanal, que siempre elevará el vestido, falda o top, así como la calidad del material, el color y la silueta.

"Las plumas funcionan mejor cuando están insertadas en líneas depuradas y patrones modernos. En cambio, si se combinan con exceso de brillo, demasiados adornos o cortes recargados, pueden transmitir una imagen desactualizada porque recuerdan a códigos estéticos de otras décadas", dice.

Vestido lencero con detalle de plumas que desemboca en una especie de flecos. Lo firma Mango bajo su colección Capsule y tiene un precio de 299,99 € (antes 420). Mango

Este elemento vuelve ahora gracias a Zendaya y las pasarelas, pero también porque encarnan un cambio de sensibilidad y de rumbo estético que depende del contexto social e histórico.

Después de años de un vacío sartorial, vuelve la emoción, las ganas de vestir con una finalidad que vaya más allá de la de salir con ropa a la calle, de disfrutar de la belleza sin complejos y, en parte, dándole a esta un significado que deje lo obvio a un lado.