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La noche del 26 de mayo vivimos un auténtico viaje en el tiempo gracias a la gala Málaga made America, donde se celebró la presencia de la ciudad andaluza en la historia de EEUU y los 250 años de este país.

La puesta en escena de tan importante acontecimiento, impulsado por Magas y EL ESPAÑOL, estuvo cuidada al detalle. El Jardín Botánico Histórico La Concepción como escenario y un dress code previamente marcado para que todo sirviera de hilo conductor.

Corsés, casacas, detalles goyescos... las invitadas (y los invitados) pusieron el toque de época esperado en su vestimenta. Y entre ellas, una de las más espectaculares fue Cósima Ramírez, que fiel a su estilo creó una narrativa propia con su look.

Cósima Ramírez posa en el Jardín Botánico Histórico La Concepción de Málaga. Esteban Palazuelos

La vimos llegar, como una auténtica dama de finales del siglo XVIII, con un imponente vestido rosa, peluca a juego y maquillaje teatral. Su intención era clara: "Es un homenaje al postureo de muchos de los protagonistas de Las Gobernadoras".

Se refiere, cómo no, al nuevo título de Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL y editora de Magas y Lifestyle.

En su discurso durante la gala, la escritora señaló una coincidencia que no era casual: el evento se celebraba en la antigua residencia de los marqueses de Loring, y "resulta que mi séptima abuela fundó la Asociación de Damas de Málaga para el cuidado de niños expósitos, vinculada a esta misma casa".

Alta costura de Oscar

Pero hay mucho más detrás del estilismo de Cósima. La diseñadora eligió una de las sastrerías más emblemáticas de España: Cornejo. El lema de la firma: "El arte de coser historia" le va como anillo al dedo.

El maquillaje y la peluca de Cósima, en rosa, aportan un aire teatral. Esteban Palazuelos

Fundada en 1920 en el barrio madrileño de La Latina por Humberto Cornejo Arenillas y su esposa, Gavina, la firma comenzó su andadura cuando la pareja heredó o recibió como regalo una pequeña colección de disfraces y trajes antiguos.

Al principio, estas piezas se alquilaban para los bailes de la clase alta —algo así como Los Bridgerton— y también para pequeñas compañías de teatro y zarzuela. En 1932, el negocio se trasladó a la calle Magdalena, en Lavapiés, ampliando sus servicios a la revista musical y las primeras películas del cine español.

En los 50 y 60, Sastrería Cornejo dio el salto a EEUU, a Hollywood concretamente, creando el vestuario de grandes producciones como El Cid o Doctor Zhivago, entre otras. Su idilio con el celuloide ha continuado y sus trajes se han podido ver en series como Juego de tronos o El Ministerio del Tiempo a filmes como Shakespeare in Love.

En su palmarés de premios, una larga lista de Goyas, Oscar y Baftas. Actualmente Cornejo, en manos de Humberto, bisnieto del fundador, sigue su andadura con un stock de más de un millón de trajes, además de zapatos y complementos de todas las épocas históricas.

Cósima Ramírez alquiló uno de ellos para la gran noche de Málaga made America y deslumbró. En rosa y blanco con bordados florales, cuerpo encorsetado y falda con volumen, el diseño trasladaba el imaginario tres siglos atrás. Aunque ella le añadió su toque con unos modernos zapatos de plataforma.

Con esta apuesta estilística el viaje de la ciudad andaluza a EEUU queda plasmado bordado a bordado, volante a volante, puntada a puntada...

La diseñadora, a quien le gusta jugar con su imagen y se atreve con todo, dio con la clave del éxito: un traje que habla de la historia de la sastrería en España pero que evoca los gustos de las élites de Nueva Orleans de la época.

Un look para el recuerdo que con su sola presencia cuenta un relato.