La moda atraviesa una etapa de transformación marcada por un cambio en la forma de vestir y de entender el estilo. El armario contemporáneo se construye priorizando prendas cómodas y versátiles, fáciles de integrar en distintos contextos del día a día.
Las tendencias no emergen solo en la pasarela, sino en la calle, donde el confort se convierte en protagonista. Springfield se adelanta a la primavera con una propuesta que responde a las nuevas necesidades del consumidor.
La marca presenta una colección pensada para acompañar la rutina diaria, con piezas que fusionan practicidad y estilo, adaptándose a distintos planes y momentos.
La línea masculina gira en torno a siluetas más amplias, apostando por la comodidad sin renunciar a una estética cuidada. El denim se posiciona como gran protagonista, con fits más anchos, que actualizan el clásico vaquero y lo alinean con las nuevas formas de vestir.
Las sudaderas con gráficas dan un carácter desenfadado y aportan personalidad con aire casual.
Además, el punto ligero se consolida como un tejido clave para el entretiempo, integrado en prendas prácticas perfectas para los cambios de temperatura, y las cazadoras de camuflaje llegan como novedad, dándole un giro distintivo y fresco a cualquier conjunto.
Chaqueta marrón.
En mujer, se pone el foco en la feminidad, introduciendo atuendos con contrastes definidos. Se apuesta por las lazadas con rombos, mientras que las camisas evolucionan y redefinen la figura, sin renunciar a los patrones principales.
Las sudaderas estampadas y los trench cortos se posicionan como piezas clave para lograr un estilo urbano y dinámico, mientras el vaquero continúa explorando volúmenes, reafirmando su papel esencial dentro de la colección.
Chaqueta estilo gabardina.
Las prendas de antelina, material sintético con textura suave y de gran resistencia, regresan como una de las señas de identidad de la marca. Este tejido, habitual en abrigos y accesorios, se reinventa ahora con nuevas proporciones que aportan modernidad.
Por último, la línea femenina se completa con vestidos mini y midi, que aportan fluidez y sensibilidad.
Springfield consolida así su apuesta por un guardarropa multiuso que equilibra lo urbano con lo elegante. La propuesta captura la esencia de un estilo adaptable a lo actual y cada elemento encaja con la diversidad de ocasiones, ofreciendo un look actualizado para este año.
