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Al atardecer
Seamaster Planet Ocean de Omega. Automático y con bisel de cerámica naranja. Precio: 8.800 €.
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Destellos estelares
Carrera Date de TAG Heuer con caja de 36 mm y esfera en rosa palo. Precio: 4.670 €.
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El sol, la sal, el mar
Big Bang One Click Coal Blue Diamonds de Hublot. Bisel con 36 diamantes engastados. Precio: 14.700 €.
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Un chapuzón
Classique Minute Repeater 7365 del 250 aniversario de Breguet. En oro de 18 quilates y esfera Grand Feu. Precio: 330.700 €.
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El toque diferenciador
Reloj automático de la colección Conquest de Longines con bisel de oro rosa. Precio: 3.350 €.
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Se hizo la noche
Neo Frame Horas Saltantes, de Audemars Piguet. Caja rectangular en oro rosa y esfera de zafiro. Precio: 64.900 €.
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El tictac del verano avanza de forma sigilosa, con temperaturas que confunden y que aún recuerdan que la primavera sigue presente.
No obstante, lo cierto es que la época estival se encuentra a la vuelta de la esquina y es algo que se nota en todo.
Ahora, los estilismos se vuelven más ligeros y coloridos. Los maquillajes tornan más naturales, mientras los rubores suben y la fotoprotección se vuelve imprescindible. Y los accesorios ganan protagonismo, sobre todo con el regreso del maximalismo.
En este apartado hacen acto de presencia los relojes, que conforme suben los grados, se vuelven más atrevidos y dejan la discreción en un segundo plano.
El momento habla de azules que se funden con el color del mar, de rojos que se asemejan a los rayos de sol al atardecer con el murmullo de las olas de fondo y verdes que resuenan con esas escapadas a la montaña que de verdad logran la tan ansiada desconexión.
Los complementos generan así un nuevo lenguaje estacional que supone un idioma propio que encuentra su sitio en la muñeca. Desde ahí, no sólo marcan el paso del tiempo, sino que invitan a hacer una declaración de intenciones que va más allá de un simple gesto.
En esta selección de relojes, las propuestas más rompedoras chocan con alternativas clásicas con un giro actual que siempre funcionan. Porque hay decisiones que nunca fallan y si vienen firmadas por Omega, TAG Heuer o Audemars Piguet, poco queda que añadir.
