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La factura del gas traerá una sorpresa para millones de hogares españoles a partir de enero de 2027. Aunque el Gobierno ha aprobado una medida para contener el encarecimiento de la tarifa regulada, el dinero que los consumidores se ahorren inicialmente tendrá que devolverse más adelante.

Así lo ha advertido la analista económica Pilar García de la Granja durante su intervención en la sección Economía de bolsillo de Herrera en COPE, donde ha explicado las consecuencias de la última modificación de la tarifa de último recurso (TUR).

La medida afecta potencialmente a 3,1 millones de clientes, según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) correspondientes a 2024.

La especialista ha cuestionado que esta limitación pueda interpretarse como una rebaja definitiva. En realidad, el mecanismo aprobado por el Ejecutivo permite aplazar parte del encarecimiento del gas, pero obliga a recuperar posteriormente las cantidades pendientes.

Una 'rebaja' con trampa

El Gobierno aprobó el pasado 29 de septiembre el Real Decreto-ley 25/2026, que establece límites extraordinarios al incremento del coste de la materia prima utilizado para calcular la tarifa regulada.

Según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE), la subida de este componente no puede superar el 35% en octubre de 2026 ni el 15% en enero de 2027, respecto al valor aplicado en la revisión trimestral anterior.

La finalidad es amortiguar el impacto del encarecimiento energético durante los meses de mayor consumo, especialmente entre los hogares que utilizan gas natural para la calefacción.

Pero existe una condición que García de la Granja ha querido aclarar durante su intervención radiofónica. "Tiene trampa, porque las comercializadoras deberán empezar a recuperar la deuda que se ha generado", ha señalado la analista.

"Tal cual, las comercializadoras empezarán a cobrar a las personas que tengan contratada esta tarifa todo el dinero que han dejado de pagar durante los 2 trimestres anteriores", ha añadido García de la Granja.

Cuánto habrá que pagar

El mecanismo está recogido expresamente en el BOE. A partir de enero de 2027, las comercializadoras podrán recuperar progresivamente las diferencias acumuladas mediante las revisiones trimestrales de la TUR.

La resolución publicada el 1 de octubre establece una deuda media unitaria inicial de 2,051412 céntimos por kilovatio hora, antes de impuestos. Cantidad que sirve como referencia para calcular lo adeudado, pero no significa que todos los consumidores vayan a pagar automáticamente ese recargo fijo por cada kilovatio hora a partir de enero.

El importe dependerá del consumo, de las cantidades pendientes de recuperar y de las futuras revisiones tarifarias. La normativa contempla también un coste financiero asociado. Por tanto, la devolución puede prolongarse hasta que las comercializadoras recuperen íntegramente las cantidades correspondientes.

Además, es importante saber que abandonar la tarifa regulada no permite evitar necesariamente el pago. Los consumidores que cambien al mercado libre antes de liquidar la deuda deberán abonar la cantidad pendiente que les corresponda.

Millones de clientes afectados

El alcance de esta medida resulta especialmente relevante por el número de hogares acogidos a la TUR. Según el último informe de supervisión minorista citado por la CNMC, correspondiente a 2024, España contaba con 7,98 millones de clientes de gas natural.

De ellos, 3,1 millones tenían contratada la tarifa regulada, aproximadamente el 39% del mercado. A esta cifra se sumaban unas 6.000 comunidades de propietarios acogidas a la denominada TUR vecinal, destinada a edificios residenciales con calefacción central.

Esta modalidad no debe confundirse con el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), que corresponde al suministro eléctrico regulado. Por ahora, la normativa no establece una fecha definitiva para completar las devoluciones. Su duración dependerá de las cantidades acumuladas y de las sucesivas actualizaciones de precios.

De esta forma, aunque la limitación aprobada permite contener inicialmente el aumento del recibo, los clientes de la TUR deberán asumir posteriormente el coste aplazado, tal y como ha advertido García de la Granja.