En España, cada vez son más las mujeres que apuestan por los oficios técnicos y que construyen su futuro profesional en sectores como la fontanería, la electricidad o la carpintería. Sin embargo, todavía existen prejuicios que pueden dificultar su reconocimiento profesional, incluso cuando cuentan con años de experiencia.
Ruth Alemán es un ejemplo de cómo la formación, el esfuerzo y la iniciativa empresarial pueden abrirse camino en este sector.
Con 19 años de trayectoria, ha conseguido crear su propio negocio en Palma de Mallorca y formar un equipo de profesionales que trabajan bajo su dirección.
Actualmente está al frente de La fontanera de Palma, una empresa en la que coordina a tres fontaneros y participa directamente en los servicios de instalación, mantenimiento y reparación.
En una entrevista concedida al Diario de Mallorca, Ruth reconoce que todavía son pocas las mujeres que ejercen esta profesión. "Sé que no soy la única, me han dicho que hay alguna más, pero sí, somos muy pocas", señala.
De trabajar con su hermano a tener su negocio
Su trayectoria comenzó cuando tenía 19 años. Fue entonces cuando empezó a aprender fontanería junto a su hermano, con quien trabajó durante varios años y adquirió los conocimientos necesarios para desenvolverse en el oficio.
Con el tiempo, decidió que quería desarrollar su carrera de manera independiente. "Estuve hasta los 28, fue entonces cuando decidí tomar mi camino", recuerda.
La maternidad fue uno de los motivos que la llevaron a replantearse su situación laboral. Buscaba una mayor estabilidad y encontró el impulso que necesitaba gracias a un cliente del negocio de su hermano, que la animó a emprender.
Comenzó trabajando como autónoma y destinó buena parte de sus ingresos a hacer crecer el proyecto. Cuando surgió la posibilidad de adquirir un local, decidió aprovecharla para establecer allí su empresa. "Todo lo que gané, lo invertí aquí", explica al citado medio.
Aunque las obras de acondicionamiento coincidieron con la pandemia, consiguió sacar adelante el negocio y ampliar progresivamente su cartera de clientes.
Una gran cartera de clientes
Después de tantos años trabajando, Ruth ha conseguido que muchos clientes vuelvan a contar con sus servicios. Para ella, uno de los mayores reconocimientos llega cuando consigue solucionar una avería que llevaba tiempo causando problemas. "Alguno me ha dicho que después de que pasaran cuatro fontaneros distintos, yo sí le solucioné el problema", cuenta en su entrevista.
También recuerda el caso de una clienta que, tras quedar satisfecha con su trabajo, le aseguró que a partir de entonces quería que fuera ella quien se encargara de las reparaciones de su vivienda.
Estas experiencias han reforzado su manera de entender la profesión. Considera que ofrecer un buen servicio no consiste únicamente en arreglar una tubería, sino también en respetar los horarios, cuidar la casa del cliente y prestar atención a los detalles.
Por eso, en su empresa todos los trabajados se organizan mediante una agenda y, cuando surge algún imprevisto, procura que los clientes estén informados de cualquier retraso.
Los prejuicios en su profesión
A pesar de su experiencia, Ruth reconoce que en algunas ocasiones se ha encontrado con personas que han cuestionado sus conocimientos por el hecho de ser mujer. "Me han puesto en entredicho porque no se fiaban al verme mujer, me han dicho que lo que proponía hacer no era la solución y que lo iban a consultar con un familiar fontanero", relata.
Sin embargo, asegura que estas situaciones son puntuales y estima que representan aproximadamente un 5% de sus experiencias profesionales.
Mucho más complicado le resulta organizar su vida familiar alrededor de una actividad en la que las urgencias y los imprevistos pueden alterar cualquier planificación. "En esta profesión no hay horario", reconoce.
Para poder compaginar con su vida familiar, su pareja se encarga habitualmente de llevar y recoger a su hija del colegio, mientras ella atiende las necesidades del negocio.
Después de casi dos décadas de experiencia, Ruth ha conseguido consolidar su empresa, dirigir a su propio equipo y ganarse la confianza de numerosos clientes.
