Katie Donegan tiene actualmente 40, pero lleva cinco alejada de la vida laboral. Cuando ella tenía 35 y su pareja 40, tomó la decisión de jubilarse mucho antes de alcanzar la edad ordinaria.
Una posibilidad que puede parecer difícil de imaginar para muchos hogares actualmente en España, sobre todo en un momento marcado por el encarecimiento de la vivienda, la inflación y unos salarios que dificultan el ahorro.
Sin embargo, este matrimonio inglés consiguió hacerlo realidad después de años organizando sus finanzas y aumentando progresivamente su patrimonio. Según recoge el Daily Mail, logró acumular alrededor de dos millones de libras, unos 2,3 millones de euros al cambio. Una cantidad que le permitió dejar su empleo y disponer de su tiempo para viajar, participar en proyectos de voluntariado y desarrollar otros intereses personales.
Una vez alcanzado su objetivo, Katie comenzó a transmitir los conocimientos adquiridos durante el proceso. Actualmente ofrece cursos gratuitos en los que explica cómo organizar las finanzas personales, ahorrar, invertir y diseñar una estrategia encaminada a conseguir una jubilación anticipada.
"Hicimos una lista de proyectos, aprendimos a invertir juntos y nos centramos en aumentar al máximo la diferencia entre lo que ganábamos y lo que gastábamos, es decir, maximizar el margen entre ingresos y gastos", asegura Katie al Daily Mail.
"Como nuestro estilo de vida era relativamente modesto y manteníamos bajos nuestros gastos fijos, el siguiente paso fue aumentar nuestros ingresos. Nos centramos mucho en eso", confiesa.
La estrategia elegida por la pareja responde al modelo FIRE, acrónimo de Financial Independence Retire Early (Independencia Financiera, Jubilación Anticipada). Este sistema busca ampliar al máximo la distancia entre ingresos y gastos para invertir el dinero restante, normalmente mediante productos diversificados y de bajo coste, hasta reunir un patrimonio capaz de sostener el nivel de vida deseado.
"A todos nos han enseñado a creer y asumir que hay que trabajar hasta la edad de jubilación normal o la edad de pensión estatal. Descubrimos que uno puede jubilarse cuando alcanza una cierta cantidad de dinero y sus inversiones cubren sus gastos", resume Alan.
En su caso, establecieron como meta reunir una cantidad equivalente a 25 veces sus gastos anuales. "Seguimos nuestro progreso respecto a ese objetivo cada mes y lo alcanzamos en abril de 2019, cuando yo tenía 35 años y Alan 40", recuerda Katie.
El camino incluyó crear primero un fondo de emergencia, evitar deudas con intereses superiores al 6 % y revisar sus gastos para detectar aquellos de los que podían prescindir.
Trucos que utilizaron para reducir gastos
Su método también se trasladó a pequeñas decisiones del día a día y en su hogar. Preparar varias raciones de comida de una vez, llevar el almuerzo al trabajo o limitar la calefacción durante los meses fríos fueron algunas de sus fórmulas de ahorro. "No encendíamos la calefacción en invierno, excepto cuando venía mi madre. En vez de eso, nos abrigábamos más, usábamos bolsas de agua caliente y lo convertíamos en un juego", cuenta Katie.
La búsqueda del ahorro llegó incluso a detalles cuyo impacto económico era mínimo. Katie llegó a proponerse no cargar el teléfono móvil en su propia vivienda: "Llevaba una batería externa y lo cargaba fuera. No ahorré mucho dinero, pero fue divertido ver si podía burlar el sistema", confiesa.
También sustituyeron su vehículo por otro más pequeño, una decisión con la que consiguieron ahorrar en combustible e impuestos. Paralelamente, buscaron formas de elevar sus ingresos: Alan creó su propio negocio después de perder su empleo y Katie abandonó su puesto corporativo para trabajar como contratista. Aunque comenzaron a ganar más, evitaron trasladar ese incremento a su nivel de vida y destinaron la diferencia al ahorro.
La inversión terminó de completar su estrategia financiera. En lugar de intentar realizar movimientos constantes con el dinero, apostaron por mantener una filosofía sencilla y a largo plazo. "Invertir es el único juego del mundo donde cuanto menos haces, más ganas. Simplemente coges tu dinero, lo inviertes y lo dejas crecer", asegura Katie.
