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La compra de una primera vivienda se ha convertido en un objetivo difícil para muchos jóvenes. Los precios siguen avanzando a un ritmo elevado y reunir el dinero necesario para la entrada supone, en muchos casos, el principal obstáculo.

Los últimos datos del INE reflejan esta dificultad. El 44,3% de los jóvenes de entre 26 y 34 años vivía con sus padres en 2025 y, entre ellos, el 47,3% señalaba que no podía permitirse comprar o alquilar una vivienda.

En este contexto, la economista y experta en hipotecas Montse Cespedosa plantea una estrategia diferente a la de quienes esperan durante años para poder comprar directamente la casa que consideran definitiva: empezar por una vivienda más modesta.

Su propuesta pasa por buscar un piso que se ajuste realmente a las posibilidades económicas del comprador, aunque sea pequeño, antiguo o esté situado en un barrio humilde. La idea es convertir esa primera propiedad en un escalón hacia una vivienda mejor.

'Piso puente' como primer paso

"Te compras un piso puente, un piso sencillo, un piso que puedas pagar, aunque sea para reformar, y vas haciendo patrimonio", explica Cespedosa.

La experta considera que uno de los errores consiste en intentar acceder desde el principio a una vivienda de 300.000 euros o al inmueble que se pretende mantener durante toda la vida.

"El gran error de los jóvenes es querer el casoplón de 300.000 € y no empezar por un piso más humilde", sostiene en declaraciones realizadas en el pódcast Tengo un plan.

Su planteamiento no consiste simplemente en comprar barato. Se basa en entrar en el mercado inmobiliario con una operación que pueda asumirse financieramente y, con el tiempo, utilizar la vivienda como patrimonio para afrontar un segundo salto

La propia Cespedosa ha explicado que este modelo era habitual cuando adquirió su primera vivienda. "En el siglo pasado, cuando nos compramos nuestra primera vivienda, la mayoría adquirimos un 'piso puente', algo más viejo y más pequeño unos años para luego vender, sacar dinero de la venta e ir a la casa más grande".

Ir subiendo escalones

El razonamiento adquiere especial relevancia en un mercado en el que la vivienda continúa encareciéndose. Según el INE, los precios aumentaron un 12,2% interanual durante el segundo trimestre de 2026, con una subida del 12,9% en la vivienda de segunda mano.

Para Cespedosa, esperar a poder comprar directamente una vivienda mucho más cara puede hacer que el objetivo se aleje todavía más si los precios continúan aumentando.

Por eso defiende comenzar por una propiedad asumible y mejorarla progresivamente. "¿No os parece más importante entrar en el circuito hipotecario por el primer escalón?", plantea la economista.

La vivienda, además, puede convertirse en una forma de acumular patrimonio mientras se afronta la hipoteca. La estrategia, no obstante, depende de que el inmueble mantenga o incremente su valor y de que los gastos de compra, financiación, reforma y posterior venta permitan que la operación tenga sentido.

No compres cualquier piso

La recomendación tampoco significa que cualquier vivienda económica sea una buena oportunidad. La ubicación, el estado del inmueble, el precio de compra y la capacidad real para asumir la hipoteca siguen siendo factores determinantes.

De hecho, la propia experta advierte de que muchos compradores llegan al banco buscando operaciones que están fuera de sus posibilidades. "He visto casos de quiero comprar 700.000 euros al 100% más gastos", explica en su publicación.

Su alternativa consiste en ajustar primero el objetivo a la capacidad financiera disponible y pensar en la compra como un proceso por etapas.

El llamado "piso puente" recupera así la idea de que la primera casa no tiene por qué ser la definitiva. Puede ser, según el planteamiento de Cespedosa, el primer paso para construir el patrimonio necesario para acceder más adelante a otra vivienda.