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Cambiar las ventanas o mejorar el aislamiento de una fachada puede suponer un desembolso de miles de euros, especialmente cuando se trata de una actuación que afecta a buena parte del edificio.

Por ello, cuando una vivienda o una comunidad de propietarios necesita afrontar este tipo de reformas, conviene conocer las diferentes subvenciones disponibles para financiar parte de los trabajos.

En este sentido, los residentes en Navarra tienen la posibilidad de recurrir a un programa de ayudas destinado a la rehabilitación de edificios y viviendas que hayan obtenido la consideración de rehabilitación protegida por parte del Gobierno foral.

Entre las actuaciones subvencionables se encuentran aquellas dirigidas a mejorar la eficiencia energética del inmueble, como el aislamiento de fachadas o la sustitución de ventanas por otras con mejores prestaciones térmicas.

Las ayudas también contemplan otras actuaciones relacionadas con la conservación del edificio, la mejora de la seguridad y la habitabilidad o la eliminación de barreras arquitectónicas.

Este programa está dirigido tanto a propietarios como a comunidades de vecinos y, en determinados casos, a personas arrendatarias, que deberán disponer de la correspondiente autorización del arrendador.

La cantidad a percibir depende del tipo de actuación y de quien la promueva y, en el caso de las ayudas individuales, de otros factores como la edad del beneficiario o los ingresos de la unidad familiar.

Hasta 14.000 euros

Una de las actuaciones que permite acceder a una mayor cuantía es la mejora de la envolvente térmica del edificio, un concepto que agrupa las partes del inmueble que separan las viviendas del exterior y a través de las cuales se puede producir una importante pérdida de energía.

Entre ellas se incluyen las fachadas exteriores e interiores, las cubiertas, los forjados situados sobre vuelos o porches y los huecos de la fachada, donde se encuentran las ventanas.

El Gobierno de Navarra incluye estos huecos dentro de la envolvente térmica al detallar las actuaciones que pueden considerarse una mejora energética. De esta manera, la sustitución de antiguas carpinterías y ventanas por otras con mejores prestaciones térmicas puede formar parte de una intervención subvencionable.

Para aquellas solicitudes de rehabilitación protegida presentadas desde el 1 de enero de 2026, la ayuda destinada a comunidades de propietarios para la mejora de la envolvente térmica puede alcanzar el 50% del presupuesto subvencionable, con un límite máximo de 12.500 euros por vivienda.

En el caso de que la actuación forme parte de un Proyecto de Intervención Global, el porcentaje se mantiene en el 50% del presupuesto, pero el límite se incrementa hasta los 14.000 euros por vivienda.

El programa permite financiar actuaciones que van más allá de un simple cambio estético, como la incorporación de aislamiento térmico en los cerramientos, la mejora de las fachadas, trabajos en la cubierta o la sustitución de ventanas con el objetivo de reducir las pérdidas de energía.

Para poder acceder a estas subvenciones existe un requisito importante: la nueva envolvente deberá cumplir las prestaciones establecidas por el Código Técnico de la Edificación para los elementos que se rehabilitan.

Esto significa que no es suficiente con realizar cualquier mejora, sino que deberá justificarse técnicamente el incremento del aislamiento y de la eficiencia energética del edificio.

Hasta 13.000 euros

El programa del Gobierno de Navarra también contempla ayudas destinadas a mejorar la accesibilidad de los edificios. En este caso, las cuantías varían en función de si el inmueble dispone o no de ascensor y del grado de eliminación de barreras arquitectónicas que se consiga.

Los edificios con más de 25 años de antigüedad que no tengan ascensor y que, gracias a estas obras, consigan eliminar totalmente las barreras arquitectónicas desde la entrada del inmueble hasta las viviendas pueden acceder a las mayores cuantías.

En estas situaciones, la subvención puede alcanzar el 60% del presupuesto subvencionable, con un máximo general de 10.000 euros por vivienda. Si el edificio tiene menos de once viviendas por núcleo de comunicación vertical, el límite puede crecer hasta los 13.000 euros por vivienda.

El programa también contempla ayudas cuando no sea posible alcanzar una accesibilidad completa. Si el edificio carece de ascensor y se instala uno, pero solo se consigue una adaptación parcial, la subvención puede cubrir hasta el 40% del presupuesto, con un máximo de 7.000 euros por vivienda.

Si ya existe ascensor pero las obras permiten eliminar por completo las barreras existentes, el porcentaje se mantiene en el 40%, aunque el máximo se reduce hasta los 6.000 euros por vivienda.

En ambos casos, para acceder al programa es necesario que las obras sean reconocidas previamente como una actuación de rehabilitación protegida. Por norma general, el edificio deberá tener más de 25 años de antigüedad, aunque existen algunas excepciones, como la adaptación de una vivienda para una persona con discapacidad.

Asimismo, la vivienda deberá destinarse a residencia habitual y permanente, por lo que estas ayudas no pueden utilizarse para reformar segundas residencias.