Entrar en una obra, durante décadas, ha sido sinónimo de encontrarse con una plantilla formada exclusivamente por hombres. Ese escenario empieza a cambiar y cada vez son más las mujeres que se forman en oficios vinculados con las reformas y la construcción.
Una de ellas es Carolina. Aunque su trayectoria profesional está ligada desde hace más de dos décadas a la informática, su afición por las reformas terminó llevándola a dar un paso más y recibir formación específica para trabajar en este sector.
Su historia se ha conocido a través de TikTok, donde ha querido enviar un mensaje especialmente dirigido a otras mujeres: la construcción también puede convertirse en una oportunidad laboral y, además, ofrecer mejores condiciones económicas.
Carolina considera que todavía pesan demasiado los estereotipos cuando llega el momento de elegir una profesión. "Mujeres no teniendo una profesión se dedican a mirar hacia profesiones más tradicionalmente femeninas como enfermería, peluquería, estética", explica.
Frente a esas opciones, señala que existen otros sectores que muchas mujeres ni siquiera llegan a plantearse. "Nos perdemos que, en el mundo de la construcción, eso se paga muy bien, que no tenemos limitaciones para hacerlo", sostiene.
Aprender un oficio
El caso de Carolina resulta especialmente llamativo porque su carrera profesional no comenzó entre ladrillos, herramientas o reformas.
"Me llamo Carolina, yo me dedico a la informática, llevo 16 años en la empresa y 23 años dedicada al mundo de la informática", relata en el vídeo.
Sin embargo, durante su tiempo libre fue desarrollando un interés creciente por arreglar, reformar y transformar espacios. "A nivel de ocio personal he hecho mucho tema de reformas", explica.
Esa experiencia doméstica terminó despertando su interés por aprender de una manera más profesional. Por ese motivo decidió apuntarse a una formación específica relacionada con la construcción.
"Me he presentado a este curso para formarme en toda esa parte técnica, para desarrollar esta actividad de una manera correcta", asegura.
Para Carolina, aprender un oficio no consiste únicamente en saber manejar determinadas herramientas. La formación permite conocer materiales, procedimientos y técnicas que evitan errores y facilitan que los trabajos se realicen correctamente.
Su experiencia demuestra también que cambiar de sector o adquirir nuevas competencias no tiene por qué estar reservado a quienes están empezando su vida laboral.
Trabajo de hombres
Una de las ideas que Carolina intenta desmontar es que trabajar en la construcción exige unas condiciones físicas que impiden a muchas mujeres dedicarse profesionalmente a ella.
"Creo que es fundamental que veamos desde el mundo femenino la construcción como una posibilidad de trabajo, que hasta ahora ha estado más dedicada al género masculino", afirma.
A su juicio, buena parte de esa percepción responde más a una herencia cultural que a las condiciones actuales del sector.
"No tiene por qué, porque ya no nos dedicamos a picar piedra", señala. La evolución de las herramientas y de la maquinaria ha permitido mecanizar buena parte de las tareas que tradicionalmente requerían un importante esfuerzo físico.
"Hay herramientas que pueden hacer las partes de trabajo más duras, no tenemos limitaciones biológicas para no poderlo hacer", defiende Carolina.
Por eso considera que profesiones relacionadas con la albañilería, las reformas o distintos trabajos técnicos deberían aparecer entre las alternativas laborales que contemplan también las mujeres.
Salida laboral
La construcción continúa siendo uno de los sectores con una presencia masculina más marcada, aunque la incorporación de mujeres avanza poco a poco en diferentes perfiles profesionales.
Carolina cree que uno de los principales obstáculos continúa siendo precisamente la falta de referentes y la tendencia a orientar a las mujeres hacia profesiones consideradas históricamente femeninas.
Su mensaje no pretende desacreditar trabajos como la peluquería, la estética o la enfermería, sino ampliar el abanico de posibilidades y recordar que existen oficios técnicos que también pueden ofrecer una salida profesional.
Especialmente, insiste en las oportunidades económicas que puede proporcionar la construcción a quienes adquieren una formación adecuada y aprenden un oficio demandado.
"Yo animaría a todo el mundo, a todas las mujeres en especial, a que miren la construcción como una posibilidad laboral", concluye.
