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Rehabilitar una vivienda en España supone afrontar un desembolso importante, especialmente cuando se trata de edificios con varias décadas de antigüedad.

El Censo de Población y Viviendas del Instituto Nacional de Estadística (INE) contabiliza 26,6 millones de viviendas en el país, una parte importante perteneciente a un parque residencial envejecido.

El paso de los años no afecta únicamente a la estética de una casa. Un aislamiento deficiente, problemas de accesibilidad o instalaciones antiguas pueden reducir el confort diario y aumentar la energía necesaria para mantener una temperatura agradable.

Precisamente la rehabilitación es uno de los pilares del nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, regulado por el Real Decreto 326/2026, del 22 de abril y que entró en vigor el pasado 24 de abril. Un plan de movilizará 7.000 millones de euros durante cinco años, según el Gobierno.

Del presupuesto total, al menos un 30 % estará destinado a la rehabilitación del parque de vivienda existente. Entre las diferentes líneas se encuentran ayudas para mejorar la accesibilidad, habitabilidad y sostenibilidad de las viviendas.

Ayudas de hasta 18.000 euros

Una de las líneas está dirigida a realizar mejoras de accesibilidad dentro de las viviendas. La subvención puede cubrir hasta el 80 % de la inversión, aunque existen límites económicos que dependen de las circunstancias de sus residentes.

Cuando en la vivienda reside una persona con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33 %, la cantidad puede alcanzar los 15.000 euros. Si la discapacidad es igual o superior al 65 %, el máximo aumenta hasta los 18.000 euros.

Las actuaciones subvencionables incluyen, entre otras, la instalación de rampas o salvaescaleras, automatismos para puertas y determinadas soluciones domóticas destinadas a mejorar la autonomía de personas mayores o con discapacidad.

Ayudas para mejorar la vivienda

El plan contempla también actuaciones relacionadas con la habitabilidad y la sostenibilidad. Entre ellas aparecen trabajos para eliminar el gas radón, retirar materiales que contengan amianto o intervenir sobre determinados elementos de la envolvente del inmueble.

En estos casos, la ayuda puede cubrir hasta el 40 % de la inversión y alcanzar un máximo de 7.500 euros por vivienda. Además, ambas subvenciones pueden sumarse cuando se realicen actuaciones que cumplan los requisitos establecidos.

Requisitos para solicitarlas

Las viviendas deben estar, con carácter general, finalizadas antes de 2006 y constituir el domicilio habitual y permanente. Las comunidades autónomas pueden admitir inmuebles posteriores cuando existan circunstancias que lo justifiquen.

También será necesario disponer de un proyecto de las actuaciones o, cuando no sea obligatorio, de una memoria elaborada por un técnico competente que justifique su adecuación a la normativa.

Un aspecto importante es que la entrada en vigor del Plan no significa que exista una convocatoria abierta automáticamente para todos los ciudadanos. El propio Real Decreto establece que el acceso a estas subvenciones se realizará mediante las convocatorias públicas de las comunidades autónomas y de Ceuta y Melilla.

Por ello, quienes estén pensando en reformar su vivienda deberán consultar las condiciones y plazos establecidos por su administración autonómica antes de comenzar el proceso.