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En España, entre el 81% y el 83% de los hogares monoparentales tienen a una mujer como única persona adulta al frente, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Aunque muchas de estas familias surgen por separación o divorcio, una parte muy relevante y en constante crecimiento corresponde a madres solteras.

Esta realidad hace que el hogar monomarental tenga que asumir en solitario gastos que, en otros modelos familiares, pueden repartirse entre dos adultos. El coste de la vivienda, la alimentación, la educación o la conciliación puede adquirir un peso especialmente importante cuando todos los ingresos dependen de una única persona.

Precisamente para reducir ese esfuerzo, las madres que encabezan hogares monoparentales pueden acceder a distintas medidas de apoyo relacionadas con la vivienda. Desde ayudas para pagar parte del alquiler hasta programas de vivienda asequible, existen diferentes vías para reducir el peso que supone la vivienda sobre los ingresos de estas familias.

El nuevo plan de vivienda amplía la protección para las familias monoparentales

El marco estatal ha cambiado en 2026 con la entrada en vigor del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, aprobado mediante el Real Decreto 326/2026.

El programa movilizará 7.000 millones de euros durante cinco años y deja en manos de las comunidades autónomas buena parte de la gestión y convocatoria de las ayudas, por lo que las condiciones concretas pueden cambiar de un territorio a otro.

Una de las novedades más relevantes para las familias monoparentales es que el propio plan las incluye expresamente entre los colectivos que pueden acceder a determinadas soluciones habitacionales.

La norma contempla ayudas dirigidas a familias monoparentales o monomarentales que se encuentren en una situación de vulnerabilidad y necesiten una solución residencial, que puede consistir en una vivienda, un alojamiento o incluso una habitación en alquiler o cesión de uso.

En los supuestos de especial vulnerabilidad, la ayuda puede llegar a cubrir hasta el 100% del alquiler y también puede incorporar una cantidad adicional para afrontar gastos vinculados a la vivienda, como suministros, comunidad o conexión a internet.

Estas medidas pueden mantenerse durante un periodo de hasta cinco años, aunque su aplicación concreta depende de los procedimientos establecidos por cada comunidad autónoma.

Imagen de ilustración. iStock.

El nuevo plan también establece una protección específica para las familias monoparentales en los límites de acceso a determinadas viviendas financiadas con fondos públicos.

Así, mientras el umbral general de ingresos puede situarse en cinco veces el IPREM, para una familia monoparental o monomarental puede elevarse hasta 5,5 veces el IPREM en determinados programas.

Esto permite que hogares que superan ligeramente el límite general puedan seguir teniendo acceso a vivienda protegida o asequible.

Ayudas para pagar el alquiler de una vivienda habitual

Otra de las vías previstas en el Plan Estatal de Vivienda es la ayuda general al alquiler. Está destinada a personas y familias con ingresos bajos que necesitan reducir el esfuerzo económico que supone pagar una vivienda o una habitación que constituya su residencia habitual.

Sin embargo, la cuantía no es idéntica para todas las beneficiarias, ya que depende de las condiciones fijadas en la convocatoria correspondiente.

Aquí es importante hacer una precisión. La ayuda estatal no significa que cualquier madre soltera pueda solicitar automáticamente una cantidad fija cada mes, sino que el Estado establece el marco y aporta financiación, pero son las comunidades autónomas las que publican las convocatorias, determinan buena parte de los requisitos y tramitan las solicitudes.

Por eso, una madre que viva en Madrid tendrá que comprobar las condiciones de la convocatoria madrileña, mientras que otra residente en Cataluña, Andalucía o la Comunidad Valenciana estará sujeta a las reglas de su propia administración.

El nuevo plan fija, además, un límite general de renta para acceder a determinadas ayudas al alquiler. En el caso de la vivienda, el contrato puede tener una renta de hasta 1.000 euros mensuales, aunque las comunidades autónomas pueden establecer o modificar determinados límites cuando las características del mercado lo justifiquen.

Para las familias monoparentales y monomarentales existe, además, una posibilidad específica de ampliar ese límite hasta 1.600 euros en determinados supuestos.

La normativa también establece que las comunidades autónomas pueden realizar convocatorias públicas para conceder estas ayudas. El pago puede efectuarse periódicamente a la beneficiaria o, cuando así se determine, directamente a la persona arrendadora para descontarlo del alquiler que debe pagar la familia.

El Bono Alquiler Joven también puede beneficiar a madres solteras

La edad es otro factor que puede abrir una vía adicional. Las madres de hasta 35 años pueden acceder, cuando cumplan el resto de condiciones, al Bono Alquiler Joven, una ayuda de 250 euros mensuales durante un periodo de dos años.

El programa está diseñado para facilitar el acceso de los jóvenes a una vivienda y no exige que la persona beneficiaria viva sola, por lo que una joven con hijos a cargo puede quedar incluida si reúne los requisitos establecidos en su comunidad autónoma.

En estos casos, la situación familiar puede resultar especialmente relevante porque las convocatorias autonómicas pueden establecer condiciones específicas para los hogares con menores a cargo.

Además, el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 permite que determinados límites de renta puedan ampliarse en función de circunstancias familiares, lo que evita que una familia monoparental quede excluida únicamente por superar ligeramente el umbral general.