Las manchas de humedad y moho no son un problema exclusivo del invierno. Durante los meses de calor también pueden aparecer en baños, paredes o alrededor de las ventanas de muchas viviendas en España, sobre todo cuando existe una ventilación insuficiente.
Cuando empiezan a verse esos característicos puntos oscuros, una de las primeras soluciones suele ser recurrir a una pintura antimoho. Sin embargo, los profesionales advierten de que cubrir la zona afectada no sirve de mucho si la causa que provoca la humedad continúa presente.
Una ventilación deficiente, un extractor que no renueva correctamente el aire o la condensación acumulada pueden estar detrás del problema. De ahí que resulte fundamental localizar primero el origen antes de volver a pintar la pared.
El pintor @marcabellan.pintor ha abordado precisamente este problema en uno de sus vídeos de TikTok, donde explica qué pasos seguir cuando el moho ya ha aparecido y cómo conseguir que la reparación aguante durante más tiempo.
"Para solucionar la humedad en el baño, la solución puede ser poner una buena extracción y ventilación. Sin embargo, también podemos parchearlo para que aguante lo máximo posible", asegura el experto.
Por qué ventilar es más importante
La ventilación sigue siendo la mejor solución
Para el profesional, confiar únicamente en una pintura específica no elimina aquello que está provocando las manchas. "Las pinturas anti moho no funcionan, lo mejor es la ventilación", recuerda.
Si el moho ya está presente, antes de aplicar una nueva capa hay que acondicionar correctamente la pared. "Lo primero de todo es lijarlo para quitar el moho, el siguiente punto es el fijador que es muy importante", comienza explicando.
El fijador o imprimación permite preparar y consolidar la superficie para recibir las siguientes capas. Este paso resulta especialmente útil cuando la pared presenta manchas persistentes o ha sufrido de forma continuada los efectos de la humedad.
Qué pintura utilizar para cubrir las manchas
Después de preparar correctamente la superficie, el profesional recomienda recurrir a un producto capaz de bloquear la mancha. "El siguiente paso es una buena pintura antimanchas y que sea una buena parte, sobre todo al disolvente. Si es al disolvente tapa mucho más que al agua".
Las pinturas antimanchas están diseñadas precisamente para evitar que determinadas marcas vuelvan a hacerse visibles sobre el acabado final. De esta forma se crea una base sobre la que posteriormente se puede aplicar el color elegido.
Desde Pinturas Lepanto también señalan la importancia de combinar correctamente la imprimación, la pintura y el disolvente adecuado. Una buena preparación previa puede influir tanto en el resultado visual como en la duración del acabado.
Grupo Montiel también apunta hacia los productos al disolvente cuando existen manchas de humedad especialmente difíciles. Su principal inconveniente está en el momento de aplicarlos: "La diferencia es que huele, pero cuando seca deja de oler".
Por qué conviene aplicar dos capas
Después de la primera mano hay que respetar el tiempo de secado antes de continuar. Una segunda aplicación permite reforzar la cobertura y reducir las posibilidades de que la antigua mancha vuelva a transparentarse.
"Una vez está seca la primera capa, echamos la segunda y ahora se puede o seguir con el anti manchas en el caso de que queráis o os guste el color o ya podéis pintar con la pintura que queráis porque la mancha ya está bloqueada", detalla.
Aun así, cubrir correctamente una pared no elimina por sí solo el origen de la humedad. Si el vapor continúa acumulándose diariamente en el baño, existe la posibilidad de que las manchas y el moho terminen apareciendo de nuevo.
Por eso, la pintura debe acompañarse de una mejora de la ventilación. Revisar el funcionamiento del extractor, renovar el aire después de ducharse y facilitar la circulación son medidas básicas para mantener las paredes y el techo en mejores condiciones durante más tiempo.
