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Reformar una vivienda se ha convertido en una de las inversiones más importantes para muchas familias, especialmente en un contexto en el que mejorar el confort del hogar también supone reducir el gasto en las facturas de energía. Sin embargo, el elevado coste de estas obras hace que muchas se pospongan durante años.

Para impulsar la modernización del parque inmobiliario, España cuenta con un amplio programa de ayudas financiado por los fondos europeos Next Generation EU, destinados a fomentar viviendas más eficientes, sostenibles y preparadas para reducir las emisiones contaminantes. Estas subvenciones forman parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Aunque en los últimos meses se ha hablado de ayudas de hasta 21.400 euros para renovar espacios como el baño o la cocina, conviene conocer qué cubren realmente estos incentivos, cuáles son sus requisitos y en qué casos es posible acceder a las cuantías más elevadas.

Las ayudas priorizan el ahorro energético

Las ayudas a la rehabilitación residencial están reguladas por el Real Decreto 853/2021 y tienen un objetivo muy concreto: mejorar la eficiencia energética de las viviendas. No se trata de subvenciones para renovar la estética de una casa, sino de incentivos destinados a reducir el consumo energético y avanzar en la descarbonización del parque inmobiliario español.

Esto significa que cambiar únicamente los azulejos del baño, instalar una cocina nueva, renovar los muebles o pintar una vivienda no da derecho, por sí solo, a recibir estas ayudas. Ese tipo de actuaciones se consideran reformas convencionales y quedan fuera del programa.

Sin embargo, existe un matiz importante. Si una reforma del baño o de la cocina forma parte de una rehabilitación energética integral y resulta imprescindible intervenir en estas estancias para ejecutar las mejoras de eficiencia, esos trabajos sí pueden incluirse dentro del presupuesto subvencionable.

Es el caso, por ejemplo, de actuaciones que obliguen a abrir paredes para incorporar aislamiento térmico o modificar instalaciones relacionadas con un nuevo sistema de climatización eficiente.

Otro tipo de obras que también encajan plenamente dentro del programa son el aislamiento de fachadas y cubiertas, la sustitución de ventanas antiguas por modelos de altas prestaciones, la instalación de paneles solares, la incorporación de sistemas de aerotermia o el reemplazo de antiguas calderas de gasóleo o gas por equipos más eficientes.

La cuantía de la ayuda depende del tipo de actuación y del nivel de ahorro energético conseguido. En el caso de actuaciones realizadas sobre una vivienda individual, como un piso o una casa unifamiliar, el conocido como Programa 4 contempla subvenciones equivalentes al 40 % del coste de la obra, con un máximo de 3.000 euros por vivienda.

Imagen de una reforma. iStock.

Para acceder a esta línea, la inversión debe superar los 1.000 euros y la actuación tiene que conseguir una reducción de al menos un 7 % de la demanda de calefacción y refrigeración o un ahorro del 30 % en el consumo de energía primaria no renovable.

Las cantidades más elevadas corresponden al Programa 3, destinado a actuaciones de rehabilitación integral en edificios completos o comunidades de propietarios. En este caso, la ayuda aumenta conforme crece el ahorro energético conseguido tras la obra.

Cuando la rehabilitación logra reducir entre un 30 % y un 45 % el consumo energético, la subvención puede alcanzar el 40 % del coste, con un límite de 6.300 euros por vivienda. Si el ahorro se sitúa entre el 45 % y el 60 %, la intensidad de la ayuda asciende al 65 %, con un máximo de 11.600 euros por vivienda.

Las cuantías más elevadas llegan cuando la rehabilitación consigue superar el 60 % de ahorro energético. En estas situaciones, la subvención puede cubrir hasta el 80 % del coste de la actuación y alcanzar entre 18.800 y 21.400 euros por vivienda.

El importe máximo suele reservarse para determinados supuestos relacionados con situaciones de vulnerabilidad económica o social contempladas en la normativa.

Cómo conseguir estas ayudas

Para demostrar que realmente se ha conseguido ese ahorro energético es obligatorio contar con dos Certificados de Eficiencia Energética (CEE), uno antes de comenzar la obra y otro una vez finalizada.

Ambos documentos deben ser elaborados por un técnico competente, como un arquitecto, arquitecto técnico o ingeniero, y servirán para acreditar que la vivienda cumple los objetivos exigidos por el programa.

Además, la rehabilitación debe disponer de la documentación técnica correspondiente, ya sea un proyecto o una memoria, así como de las licencias municipales que resulten necesarias.

También es imprescindible conservar todas las facturas y justificar los pagos mediante transferencia bancaria u otros medios admitidos, ya que los pagos en efectivo no son válidos para acceder a estas subvenciones.

Aunque el dinero procede de la Unión Europea y el marco normativo lo establece el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, la gestión práctica corresponde a cada comunidad autónoma.

Son las administraciones autonómicas las que publican las convocatorias, fijan los plazos, habilitan las plataformas para presentar solicitudes y resuelven los expedientes.

En la mayoría de los casos, estas ayudas se conceden mediante un sistema de concurrencia no competitiva. Esto significa que las solicitudes se tramitan por orden de presentación y se conceden siempre que cumplan los requisitos establecidos y exista presupuesto disponible.

Por ello, presentar la documentación completa lo antes posible puede resultar determinante.

A la subvención directa se suma otra ventaja económica relevante. Las obras de rehabilitación energética incluidas en estos programas pueden dar derecho a deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Dependiendo del tipo de actuación realizada y del ahorro energético acreditado, estas deducciones pueden oscilar entre el 20 % y el 60 % de las cantidades invertidas que no hayan sido cubiertas por la subvención, reduciendo todavía más el coste final que debe asumir el propietario.