Con la llegada del verano, el aire acondicionado se convierte en el mejor aliado para combatir las altas temperaturas. Sin embargo, una de las dudas más habituales entre los consumidores sigue siendo cuánto aumenta realmente la factura de la luz al utilizarlo varias horas al día.
Sobre esta cuestión ha hablado el ingeniero industrial Toni Reboredo, que a través de su cuenta de TikTok (@toni_reboredo) ha compartido un cálculo orientativo del coste de utilizar un aire acondicionado durante toda la noche. Según explica, un equipo pensado para una habitación pequeña ronda los 1.000 vatios de potencia y su uso puede suponer entre 30 y 40 euros al mes.
Se trata de una estimación orientativa, ya que el gasto real depende del tipo de aparato, la temperatura programada, el aislamiento de la vivienda y de si el equipo incorpora tecnología Inverter, que adapta automáticamente su consumo a las necesidades de refrigeración.
El coste de dormir con el aire
Para realizar su cálculo, Reboredo toma como referencia un equipo de 1 kW de potencia funcionando durante ocho horas. Con un precio de la electricidad de unos 0,15 euros por kWh, el coste diario rondaría entre 1 y 1,5 euros, lo que se traduce en aproximadamente 30 o 40 euros al mes.
No obstante, el propio ingeniero recuerda que se trata de un cálculo orientativo. Los equipos modernos con tecnología Inverter no trabajan siempre a máxima potencia, sino que reducen el consumo cuando la estancia ya ha alcanzado la temperatura programada, por lo que el gasto final puede ser inferior.
En aparatos de mayor capacidad, diseñados para climatizar salones o estancias amplias, el consumo sí puede incrementarse. En esos casos, la factura mensual puede situarse entre 70 y 80 euros, especialmente si el aire funciona durante muchas horas o coincide con franjas de electricidad más caras.
Si en la vivienda funcionan dos equipos de manera simultánea, por ejemplo uno en el dormitorio y otro en el salón, el desembolso mensual puede alcanzar entre 100 y 150 euros, dependiendo de la potencia de ambos y del tiempo de uso.
Como comparación, Reboredo recuerda que un ventilador consume mucho menos. Utilizado durante ocho horas, su coste apenas supone entre cinco y seis céntimos por noche.
Cómo gastar menos con el aire
Aunque el aire acondicionado puede disparar la factura si se utiliza de forma intensiva, hay varias medidas que ayudan a mantener el gasto bajo control sin renunciar al confort.
La primera es elegir un equipo eficiente. Antes de comprar un aparato conviene revisar su etiqueta energética, ya que los modelos más eficientes consumen considerablemente menos electricidad a largo plazo, aunque su precio inicial sea algo superior.
También resulta fundamental ajustar correctamente la temperatura. Los expertos recomiendan mantener el termostato entre 24 y 26 ºC durante el verano. Reducirla más de lo necesario incrementa el consumo entre un 6% y un 8% por cada grado adicional.
Otra opción recomendable es utilizar el temporizador o el apagado automático. De esta forma, el equipo deja de funcionar cuando ya no es necesario, evitando horas de funcionamiento innecesarias durante la noche.
Si el aparato dispone de modo ECO, conviene activarlo siempre que sea posible. Este programa adapta automáticamente la potencia del equipo para mantener la temperatura con el menor consumo posible.
Por último, el mantenimiento también influye directamente en la eficiencia. Limpiar los filtros al menos una vez al año evita que el equipo tenga que trabajar con un esfuerzo extra, reduce el consumo eléctrico y contribuye a prolongar su vida útil.
