Cada verano vuelven las mismas dudas sobre el aire acondicionado. En casa, en el trabajo o en el transporte público; no importa a qué temperatura esté, pero jamás está a gusto de todos y, por supuesto, aparecen los míticos clichés de todos los años.
¿Produce resfriados? ¿Es perjudicial dormir con él encendido? ¿Conviene ponerlo a 18 grados para enfriar la casa más rápido? Son creencias muy extendidas que, en muchos casos, no se corresponden con la realidad.
Los técnicos especializados en climatización coinciden en que un uso correcto del aire acondicionado no solo mejora el confort durante las olas de calor, sino que también puede reducir el consumo eléctrico y favorecer una mejor calidad del aire.
Mitos del aire acondicionado
La clave del aire acondicionado está en utilizar el equipo de forma eficiente y realizar un mantenimiento adecuado, no solo para mejorar la estancia, sino también para mejorar el ahorro de la factura energética.
Por ello, los expertos e ingenieros especializados, aconsejan evitar caer en los mitos y fijarse en los siguientes parámetros.
'El aire acondicionado provoca resfriados'
Es, probablemente, la afirmación más repetida cada verano, pero los expertos explican que el aire acondicionado no provoca por sí mismo catarros ni resfriados, ya que estas enfermedades están causadas por virus.
Lo que sí puede ocurrir es que un uso inadecuado favorezca molestias como sequedad en las mucosas, irritación de garganta o dolores musculares. Esto suele suceder cuando el aparato está demasiado frío o el chorro de aire incide directamente sobre las personas.
Los técnicos recomiendan mantener la temperatura entre 24 y 26 grados durante el verano, evitar cambios bruscos entre el interior y el exterior y limpiar los filtros con frecuencia para impedir la acumulación de polvo, polen y otros alérgenos.
De hecho, un equipo bien mantenido también contribuye a mejorar la calidad del aire interior al retener partículas en suspensión.
Dormir con el aire acondicionado no es perjudicial
Otro de los grandes mitos es que dejar el aire acondicionado funcionando toda la noche resulta perjudicial para la salud. La realidad es que puede utilizarse sin problema siempre que se configure correctamente. Los especialistas aconsejan activar el modo nocturno o función Sleep, presente en la mayoría de equipos modernos.
Este programa aumenta ligeramente la temperatura conforme avanza la noche, adaptándose al descenso natural de la temperatura corporal y evitando tanto el exceso de frío como un consumo innecesario de electricidad.
También es recomendable elevar uno o dos grados la temperatura respecto a la utilizada durante el día.
Bajar el termostato no enfría antes
Cuando se llega a casa con mucho calor, muchas personas ajustan el termostato a 18 o 19 grados pensando que la vivienda se enfriará más deprisa.
Los técnicos insisten en que esta práctica no funciona. Los equipos domésticos enfrían siempre a la misma velocidad; la diferencia es que el aparato permanecerá funcionando durante más tiempo para alcanzar una temperatura mucho más baja.
Esto se traduce en un mayor consumo energético y en una sensación térmica poco confortable. Mantener una temperatura estable, en torno a los 25 grados, resulta mucho más eficiente y reduce el gasto en la factura de la luz.
La tecnología Inverter sí ayuda a ahorrar
No todos los mitos son falsos. Los profesionales confirman que los equipos con tecnología Inverter son más eficientes que los sistemas tradicionales.
La diferencia está en el funcionamiento del compresor. En lugar de apagarse y encenderse continuamente, adapta su potencia según las necesidades de climatización de la estancia.
Técnico de aire acondicionado en una oficina
Gracias a ello se reduce el consumo eléctrico, se evitan oscilaciones bruscas de temperatura y también disminuye el desgaste del equipo.
La ubicación del aparato influye
La eficiencia del aire acondicionado depende en gran medida del lugar donde se instale. Los técnicos aconsejan evitar que la unidad exterior reciba radiación solar directa durante muchas horas y procurar que el flujo de aire no encuentre obstáculos.
También recomiendan no colocar el termostato junto a ventanas soleadas o cerca de electrodomésticos que desprendan calor, ya que las mediciones de temperatura dejarían de ser precisas y el equipo trabajaría más de lo necesario.
Demasiada potencia puede aumentar el consumo
Existe la idea de que instalar un aire acondicionado más potente siempre es mejor. Sin embargo, los especialistas advierten de que sobredimensionar el equipo puede incrementar el consumo y reducir su eficiencia.
Un aparato excesivamente potente alcanza la temperatura programada muy rápido y se detiene continuamente, realizando más ciclos de arranque y parada de los necesarios.
Por el contrario, un equipo correctamente dimensionado mantiene una climatización constante, consume menos energía y ofrece un mayor confort.
Por ello, antes de instalar un nuevo sistema, los técnicos recomiendan calcular las necesidades reales de la vivienda teniendo en cuenta factores como la superficie, la orientación, el aislamiento o el número de personas que la ocupan. Una elección adecuada permitirá ahorrar electricidad, alargar la vida útil del aparato y disfrutar de una temperatura agradable durante todo el verano.
