Comprar una vivienda en España se ha convertido en una carrera de obstáculos para miles de ciudadanos; no solo jóvenes también familias. Aunque tengan trabajo estable, ingresos suficientes y capacidad para pagar una cuota hipotecaria, el gran problema suele ser el hecho de reunir el dinero para la entrada.
Tradicionalmente, los bancos financian hasta el 80% del valor de la vivienda y obligan al comprador a aportar el 20% restante, además de asumir impuestos y gastos de compraventa. Pero la realidad es que para muchos, ahorrar esa cantidad resulta prácticamente imposible.
Con el objetivo de facilitar el acceso a la primera vivienda, el Gobierno puso en marcha la línea de avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO), una medida que permite acceder a hipotecas de hasta el 100% del valor del inmueble en determinados casos.
La iniciativa sigue vigente y puede beneficiar a miles de personas que cumplen una serie de requisitos económicos y personales. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, defendió esta medida asegurando que está dirigida a personas que "teniendo un empleo estable" no pueden comprar una casa por falta de ahorros previos.
Según explicó, el objetivo es que el Estado actúe como avalista ante el banco para facilitar el acceso a la financiación.
Qué es un aval ICO
El aval ICO no significa que el Estado regale dinero ni que pague una parte de la vivienda. Lo que hace la Administración es garantizar ante el banco el tramo de financiación que normalmente queda fuera de la hipoteca.
En la práctica, el ICO puede avalar hasta el 20% del préstamo hipotecario, o incluso el 25% si la vivienda tiene una buena calificación energética. Gracias a ello, la entidad financiera puede conceder una hipoteca de hasta el 100% del menor valor entre tasación y precio de compra.
Esto permite que personas solventes, pero sin grandes ahorros, puedan acceder antes a la compra de una vivienda habitual. Sin embargo, el aval no elimina todos los gastos. Los compradores siguen teniendo que afrontar costes como notaría, registro, tasación o impuestos, aunque sí evita tener que aportar la elevada entrada inicial que exigen normalmente los bancos.
Requisitos para el ICO
La medida está dirigida principalmente a jóvenes menores de 35 años y familias con menores a cargo. Pero uno de los requisitos más importantes es no superar determinados límites de ingresos.
- En el caso de un comprador individual, los ingresos anuales no pueden superar los 37.800 euros brutos al año. Si la vivienda se adquiere en pareja, el límite conjunto asciende a 75.600 euros. Estas cantidades aumentan en función del número de hijos y son más amplias para familias monoparentales.
- También se exige haber residido legalmente en España de forma continuada durante al menos los dos años anteriores a la solicitud del aval.
- Otro requisito fundamental es que la vivienda debe destinarse a residencia habitual y permanente. Es decir, no puede utilizarse como inversión ni segunda residencia. El comprador debe vivir en ella durante un mínimo de diez años, salvo circunstancias excepcionales como divorcio o traslado laboral.
- Además, el solicitante no puede tener otra vivienda en propiedad, salvo casos muy concretos, como herencias compartidas o imposibilidad de uso por separación o discapacidad.
- El Gobierno también fijó un límite patrimonial: quienes soliciten el aval no pueden tener un patrimonio superior a 100.000 euros.
Cómo solicitarlo
Hay que tener muy en cuenta que el ICO no concede directamente la hipoteca. La solicitud debe hacerse a través de las entidades financieras adheridas al programa, y será el banco quien estudie si aprueba o no la operación. El interesado debe acudir a una entidad adherida al programa ICO y solicitar una hipoteca acogida a esta línea de avales.
A partir de ahí, la entidad financiera analiza la solvencia del cliente exactamente igual que en cualquier otra hipoteca. Tener acceso al aval no garantiza automáticamente la aprobación del préstamo.
Los bancos siguen revisando la estabilidad laboral, el nivel de endeudamiento, el historial financiero y la capacidad de pago mensual. De hecho, expertos hipotecarios recuerdan que las entidades suelen exigir que la cuota no supere entre el 30% y el 35% de los ingresos mensuales.
También hay límites en el precio de la vivienda, que varían según cada comunidad autónoma. En territorios con mercados inmobiliarios más caros, como Cataluña o Baleares, el importe máximo permitido es más elevado que en otras regiones.
Aunque el programa ha generado mucho interés, algunos expertos inmobiliarios consideran que todavía existe bastante desconocimiento entre los potenciales beneficiarios y que no todos los bancos aplican las mismas condiciones.
Aun así, la medida se ha convertido en una de las principales herramientas del Gobierno para intentar facilitar el acceso a la vivienda en un contexto marcado por el encarecimiento de los precios y las dificultades de ahorro de los jóvenes españoles.
