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En invierno muchos hogares notan que las bombonas de butano parecen gastarse antes que en verano, pero no es magia: el frío afecta la presión interna del gas y su rendimiento real. Entender este efecto y cómo mitigarlo puede ayudarte a ahorrar dinero y evitar sorpresas.

Un fontanero experto en instalaciones de gas explica que la clave no está únicamente en cuánto gas queda, sino en mantener una presión adecuada dentro de la bombona para que el gas fluya correctamente. Por eso recomienda ciertas acciones antes de pensar en recambios frecuentes.

Más allá de mitos, hay consejos prácticos y medidas de seguridad para alargar la vida útil de tu bombona de butano durante el frío, sin poner en riesgo tu hogar ni tu bolsillo.

Un experto ha abordado esta cuestión a través de su perfil de TikTok (@elfontajoan). Joan, fontanero de profesión, ha compartido un vídeo en el que detalla qué sucede en realidad con las bombonas de butano cuando llegan las bajas temperaturas.

Esto tiene que ver con que el butano necesita una temperatura relativamente alta para convertirse en gas usable; cuando hace frío, la presión baja y parece que se "agota", aunque todavía quede líquido dentro.

Este fenómeno físico explica por qué muchos usuarios notan que una misma bombona que en verano duraba un mes, en invierno se "gasta" en dos semanas, sin que estés siendo engañado.

El consejo principal del fontanero es proteger la bombona del frío si está en el exterior, pero siempre respetando normas de seguridad.

Una forma de hacerlo es colocar la bombona en un lugar resguardado del viento y la humedad, y con algo de aislamiento térmico alrededor, sin tapar la ventilación.

Esto ayuda a mantener una temperatura más estable alrededor de la botella y, por tanto, una presión interna constante, facilitando la salida del gas y evitando la sensación de que "se acaba antes".

Aunque puede ser tentador buscar calor para "ayudar" al gas, jamás se debe aplicar calor directo como estufas, llamas abiertas o radiadores, ya que esto es peligroso.

Las recomendaciones de seguridad señalan que la bombona debe permanecer en posición vertical y en un área ventilada, incluso si está aislada del frío.

Una bombona de butano.

Además, colocar fundas térmicas diseñadas para bombonas puede ser útil siempre que no se obstruya la ventilación ni estén cerca de fuentes de ignición.

Si bien muchos optan por guardar la bombona en el exterior, otros lugares protegidos como cobertizos o rincones techados pueden funcionar mejor, ya que el frío del viento directo reduce la presión más rápidamente.

En exteriores, asegúrate de que la bombona no esté expuesta directamente a lluvia intensa o a la humedad constante, puesto que esto también puede afectar las conexiones y el regulador

Y recuerda: nunca guardes bombonas en espacios cerrados sin ventilación, como sótanos, garajes o habitaciones, por el riesgo de acumulación de gas en caso de fuga.

Butano en casa.

Además del aislamiento, planificar el uso de la bombona puede ayudarte: utilízala en momentos del día con temperaturas ligeramente más altas, como a mediodía, para favorecer la presión interna natural.