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Comprar un piso de segunda mano puede ser una gran oportunidad ante los altos precios del mercado. Pero no todas las viviendas usadas son igual de recomendables, especialmente si planeas reformar o habitar a largo plazo.

Un arquitecto experto advierte sobre errores que pueden costarte caro. Según el arquitecto Edu Saz, la forma en que se accede a una vivienda y su distribución interna influyen directamente en la comodidad futura del hogar y en la complejidad de una reforma.

Por eso, antes de firmar el contrato, hay que analizar bien cada aspecto del inmueble. Más allá del precio o la ubicación, aspectos como la entrada, la posición de los muros de carga y la distribución de las estancias son determinantes para que la vivienda funcione bien y tenga potencial.

Uno de los principales puntos que el arquitecto Edu Saz desaconseja totalmente es comprar un piso de segunda mano cuya puerta de entrada esté ubicada en una esquina del plano.

"Ni se te ocurra comprar un piso de segunda mano en el que tengas que entrar por una esquina. Acceder a una casa por una esquina siempre va a provocar la existencia de un gran pasillo para llegar a cualquier otro punto”, explica Edu Saz en un vídeo en sus redes sociales.

Según Saz, cuando el acceso se sitúa en una esquina, la vivienda tiende a generar un pasillo largo para llegar a otras estancias.

Ese pasillo no solo es un espacio "muerto" que no se aprovecha bien, sino que suele provocar que una parte importante de la casa quede mal orientada o sin luz natural.

Además, este tipo de distribución complica mucho la redistribución de espacios durante una reforma: cambiar la configuración implica mover paredes y a menudo barreras estructurales, lo cual encarece y alarga la intervención.

Otro de los errores que Saz desaconseja tiene que ver con los muros de carga ubicados en el centro de la vivienda. Estos elementos estructurales limitan la libertad para abrir espacios o crear salones integrados con cocina o comedor.

En pisos pequeños, un muro de carga central puede hacer que las habitaciones se sientan aún más reducidas y que cualquier intento de abrir espacios implique costes muy elevados en cargaderos o sistemas estructurales complejos.

Por eso, Saz recomienda no solo fijarse en la forma del plano, sino también en esos elementos internos que, aunque no se ven a simple vista, pueden multiplicar el coste de una reforma o incluso impedirla sin grandes inversiones.

La luz natural es otro factor esencial para la calidad de vida en un hogar, y no siempre se aprecia al hacer la primera visita a una vivienda usada.

Un diseño típico que el experto no recomienda es el de los pisos tipo "tubo", estrechos y con paredes compartidas con otras viviendas. En estos casos, la cocina o el baño quedan lejos de ventanas, reduciendo la entrada de luz y ventilación.

Además, los planos en los que la zona de día está al final del recorrido interior pueden provocar que zonas como el salón o comedor queden mal iluminados o con ventilación pobre, lo que se traduce en un espacio menos confortable.

Comprar un piso de segunda mano puede ser muy rentable si se hace con criterio y planificación. Pero como advierte este arquitecto experto, hay configuraciones que pueden convertir una compra aparentemente buena en un problema estructural caro.