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Las albóndigas con tomate son uno de esos platos de toda la vida que no pasan de moda en el recetario español. Una receta compuesta por ingredientes sencillos y una salsa que invita a tener siempre cerca un buen trozo de pan.

Aunque cada familia tiene su propia manera de prepararlas, la base suele ser bastante parecida: carne picada, huevo, ajo, perejil y algún ingrediente que ayude a ligar la mezcla. Después llegan los pequeños trucos que hacen que unas albóndigas queden más tiernas, jugosas o sabrosas.

Hay quienes añaden pan remojado en leche, quienes prefieren utilizar pan rallado y quienes recurren a diferentes especias. Pero Conchita, una abuela cocinera que se ha hecho conocida en redes sociales, tiene una forma bastante particular de preparar las suyas.

La zaragozana, que también ejerce de community manager de Maximiliana, una empresa especializada en teléfonos móviles para personas mayores, comparte habitualmente sus recetas caseras y entre ellas, tampoco faltan sus albóndigas con tomate.

Y una buena parte del secreto de su receta está en un ingrediente que no suele aparecer de esta manera en las elaboraciones tradicionales: una pastilla de caldo de carne disuelta en leche caliente.

Leche y una pastilla de caldo de carne

Conchita comienza utilizando medio kilo de carne picada, combinando ternera y magro de cerdo a partes iguales. Una mezcla que. según explica, permite conseguir unas albóndigas más suaves: "Mitad ternera mitad magro que le da más suavidad", comenta mientras prepara la carne.

A continuación incorpora un huevo, ajo, perejil y pimienta. Sin embargo, en lugar de añadir sal directamente a la mezcla, utiliza una pastilla de caldo de carne que previamente ha disuelto en 125 mililitros de leche caliente.

La cocinera reconoce que este tipo de concentrados no siempre gozan de buena fama, pero defiende su utilización en pequeñas cantidades para dar sabor a una receta familiar.

La leche aporta humedad a la mezcla, mientras que la pastilla incorpora sal y otros condimentos. Por eso conviene tener en cuenta su contenido en sodio antes de añadir más sal a la preparación.

No debe quedar demasiado blanda

Otro de los detalles importantes de la receta está en conseguir una consistencia adecuada. La mezcla debe poder trabajarse con las manos sin pegarse demasiado, pero tampoco conviene que quede tan seca que las albóndigas se agrieten al formarlas. "Como le hemos puesto leche está muy líquida, así que yo añado dos cucharadas de pan rallado", explica Conchita.

La cocinera incorpora también puré de patata en polvo, aunque señala que puede sustituirse por una patata pequeña rallada. Ambos ingredientes ayudan a dar cuerpo a la preparación.

La cebolla es otro de los elementos que requieren algo de paciencia. Antes de añadirla a la carne, Conchita la cocina lentamente hasta que queda muy tierna y prácticamente deshecha. "La cebolla la dejamos pochar a fuego lento hasta que se haga papilla", explica.

Una vez reunidos todos los ingredientes, llega el momento de mezclarlos. Conchita prefiere hacerlo directamente con las manos, procurando que la carne, la leche, las especias y el resto de la preparación queden bien integrados.

Una receta para toda la familia

Cuando la masa está preparada, Conchita utiliza una cuchara para calcular las porciones y después les da forma redondeada con las manos. Las pasa ligeramente por harina y las fríe hasta que adquieren un tono dorado.

Con medio kilo de carne consigue preparar una cantidad considerable de albóndigas, suficiente para repartir entre varios comensales. "De este medio kilo de carne salen 20 o 22 albóndigas. Es cierto que la vida está mal y muy 'achuchá', pero por 8 euros te pueden comer 5 personas", afirma.

La salsa tampoco tiene demasiada complicación. En una sartén prepara un sofrito de ajo y cebolla con aceite de oliva virgen extra y después incorpora tomate frito, que deja cocinar hasta que comienza a hervir suavemente.

Si el tomate queda demasiado concentrado, la cocinera recomienda aligerarlo con un poco de líquido. Puede utilizarse agua, aunque ella prefiere aprovechar algún caldo casero que tenga preparado.

Receta de albóndigas con tomate

Ingredientes de las albóndigas

  • 1/2 kg de carne picada, mitad de ternera y mitad de magro de cerdo
  • Cebolla, 1 unidad
  • Ajos, 2 unidades
  • Huevos, 1 unidad
  • Pimienta negra (al gusto)
  • Pimienta blanca (al gusto)
  • Pastilla de carne, 1 unidad
  • Perejil fresco
  • Leche, 125 ml
  • Puré de patata en polvo, 1/2 taza
  • Pan rallado, 2 cucharadas
  • Tomate frito o casero

Paso 1

Preparar la cebolla. Pela la cebolla y pícala finamente. Reserva una parte para la salsa y cocina el resto a fuego suave con un poco de aceite hasta que quede muy tierna, casi deshecha. Deja que pierda algo de temperatura antes de incorporarla a la carne.

Paso 2

Mezclar la carne. Coloca en un recipiente amplio los 500 gramos de carne picada. Añade el huevo, uno de los dientes de ajo bien picado, la cebolla pochada, perejil fresco y pimienta negra y blanca al gusto.

Paso 3

Incorporar la leche. Calienta ligeramente los 125 mililitros de leche y disuelve en ella la pastilla de caldo de carne. Cuando esté completamente integrada, vierte la mezcla sobre la carne picada.

Paso 4

Ajustar la consistencia. Incorpora la media taza de puré de patata en polvo o, si lo prefieres, una patata pequeña rallada. Añade también las dos cucharadas de pan rallado y mezcla hasta conseguir una masa uniforme que pueda trabajarse fácilmente con las manos.

Paso 5

Formar las albóndigas. Toma pequeñas porciones de masa con ayuda de una cuchara y dales forma redondeada. Procura que todas tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme.

Paso 6

Enharinar y freír. Pasa las albóndigas por una capa fina de harina y fríelas en una sartén con aceite caliente. Ve girándolas hasta que estén doradas por todos sus lados y retíralas a un plato.

Paso 7

Preparar el sofrito de la salsa. En otra sartén o cazuela, calienta un poco de aceite de oliva virgen extra. Añade la cebolla reservada y el segundo diente de ajo picado. Cocina a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas.

Paso 8

Añadir el tomate. Incorpora el tomate frito o casero y mezcla con el sofrito. Deja que se caliente lentamente hasta que comience a burbujear. Si queda demasiado espeso, puedes añadir un poco de agua o caldo de cocido o de judías.

Paso 9

Terminar la cocción. Introduce las albóndigas doradas en la salsa, procurando que queden bien repartidas. Baja el fuego y deja cocinar durante unos 15 minutos, removiendo la cazuela suavemente de vez en cuando.

Paso 10

Servir. Cuando las albóndigas estén completamente cocinadas y la salsa haya adquirido la consistencia deseada, retira del fuego. Sírvelas calientes con patatas, arroz blanco o un buen trozo de pan para acompañar.

Al incorporar finalmente las albóndigas a la salsa y dejarlas cocinar lentamente durante unos 15 minutos, la carne termina de hacerse mientras recoge parte del sabor del tomate y el sofrito.

Una receta casera, económica y perfecta para preparar en cantidad. Además, puede acompañarse de unas patatas, arroz blanco o simplemente pan, especialmente si se quiere aprovechar hasta la última cucharada de salsa.