Aunque la carrera política de Yolanda Díaz es de sobra conocida, la vicepresidenta segunda del Gobierno suele mantener su intimidad al margen de la esfera pública.
Sin embargo, durante una entrevista con Thais Villas para laSexta, a las puertas del Congreso de los Diputados, la política hizo una excepción y compartió algunos recuerdos de su infancia, su adolescencia y su familia.
Sus palabras sorprendieron por la naturalidad con la que abordó aquellos años y por reconocer que crecer en un hogar marcado por el movimiento obrero y los ideales de la izquierda no siempre fue fácil.
Díaz nació en Fene (A Coruña) el 6 de mayo de 1971 y mantiene un vínculo estrecho con Galicia, una tierra a la que alude habitualmente en sus intervenciones públicas.
En su familia, el compromiso social ocupaba un lugar destacado, especialmente por la influencia de su padre, Suso Díaz, histórico dirigente de Comisiones Obreras en Galicia y secretario general del sindicato entre 1992 y 2000. Fallecido en julio de 2025, fue una de las figuras decisivas en la formación personal y política de la actual vicepresidenta.
Aunque pocas veces habla de su vida privada, cuando recuerda aquella etapa suele hacerlo con humor y cariño, sobre todo al evocar a sus hermanos mayores y las anécdotas de la convivencia familiar.
Familia de hombres
Lo poco que se conoce de la vida personal de la vicepresidenta del Gobierno, fue precisamente gracias a esa conversación con la periodista de El Intermedio, a quien explicó cuál era su lugar dentro de la familia y cómo la trataban sus hermanos.
"Soy la pequeña de una familia de hombres. Me llevan muchos años. Nací cuando no debía, creo", comentó entre risas. A continuación reveló el apodo con el que todavía la llaman en casa: "Me llaman 'la nena'".
La vicepresidenta también recordó algunas travesuras infantiles protagonizadas por sus hermanos. Entre ellas destacó una que todavía recuerda con humor.
"Tengo cicatrices de las cosas que me hacían, sobre todo el del medio. Me tiró a un cerdo", explicó, provocando la sorpresa de la entrevistadora.
Después contextualizó aquella escena, habitual en el entorno rural gallego en el que creció. "En Galicia todo el mundo tiene animales. Yo era muy pequeñita y este, que es un 'trebello', me tiró a un cerdo y a mi madre casi le da un pallá".
Pese a aquella anécdota, dejó claro el cariño que siente por él. "Lo quiero mucho, le va a dar vergüenza", afirmó entre risas.
Cuando Thais Villas le preguntó si sus hermanos estaban orgullosos de su carrera política, respondió con el mismo tono desenfadado: "Después de escucharme hoy, menos". Sin embargo, confirmó que ambos la apoyan electoralmente. "Me votan", aseguró.
También explicó que, aunque no suelen asistir a sus actos políticos, siempre están pendientes de ella y continúan cuidándola como cuando era pequeña.
Padres 'progres'
En otra ocasión, también en una entrevista con la periodista de laSexta, centrada en sus años de adolescencia y juventud, Yolanda Díaz habló sobre la educación que recibió en casa y cómo era convivir con unos padres muy comprometidos políticamente.
Con ironía, aseguró que "no hay nada peor en el mundo que tener unos padres progres". Y añadió que, si además son exigentes, la situación resulta todavía más complicada. "Los padres no pueden ser progres, son padres", bromeó.
Preguntada por cómo fue aquella etapa, explicó que la relación con ellos era "como todos los adolescentes, como podía", reflejando que las diferencias generacionales también estuvieron presentes en su familia.
Durante esa conversación compartió además una curiosa confesión sobre su vida sentimental. Según recordó, su madre solía decirle que tenía "el corazón como una plaza de toros", una expresión con la que hacía referencia a los varios romances propios de la juventud.
La vicepresidenta también sorprendió al revelar cuál fue el único momento en que recibió un castigo físico por parte de su madre. "La única vez que mi madre me pegó una bofetada fue en primero de carrera", explicó.
La más crítica
A pesar de los esfuerzos de la vicepresidenta de procurar mantener a su familia alejada del foco mediático, en ocasiones también ha hablado de su hija, de quien siempre destaca su sinceridad.
En una de sus intervenciones explicó que, cuando asiste a algún acto político, no duda en darle su opinión sobre sus discursos. "Mamá, vaya chapa que nos has dado, te has excedido", le dijo tras uno de sus mítines, según contó entre risas.
Antes de responder a muchas de las preguntas más personales de Thais Villas, incluso advirtió con una sonrisa: "Que soy tímida". Pequeñas confesiones que muestran una faceta mucho menos conocida de una de las figuras más relevantes de la política española.
