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Al terminar el verano, las cenas frías empiezan a dejar paso a platos calientes. Eso no significa tener que preparar una receta complicada: unas verduras cocinadas a fuego suave y un huevo recién hecho pueden resolver la última comida del día.
Esa es la propuesta de Anna, cocinera que prepara un pisto con calabacín, tomate, pimientos, cebolla y ajo. Lo sirve en raciones individuales y coloca un huevo a la plancha encima de cada una.
La combinación resulta sencilla de llevar a la mesa. Las verduras se cocinan juntas en una cazuela y los huevos solo requieren unos minutos de sartén. Además, es posible adelantar el pisto y dejar para el final la parte que conviene comer recién hecha.
Aunque el titular destaca el calabacín, los dos tomates y los cuatro huevos, los pimientos también tienen un papel en la receta. Se cocinan primero, junto con la cebolla, para que se ablanden antes de incorporar el resto de las verduras.
El tomate se añade más tarde. Así puede reducir en la cazuela y mezclarse con el jugo que han soltado los otros ingredientes. El punto final depende del gusto de cada persona: hay quien prefiere un pisto más jugoso y quien lo deja al fuego unos minutos más para que quede espeso.
Pisto de verduras con huevos a la plancha
- 1 calabacín
- 2 tomates
- 4 huevos grandes
- 2 pimientos verdes
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Paso 1
Lava el calabacín y los pimientos. Córtalos en dados pequeños. Pela y pica la cebolla y los dientes de ajo, y ralla los tomates por separado.
Paso 2
Pon un poco de aceite de oliva en una cazuela amplia. Añade la cebolla y los pimientos y cocínalos a fuego suave hasta que empiecen a ablandarse.
Paso 3
Incorpora el ajo y el calabacín. Salpimenta y continúa la cocción, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas.
Paso 4
Agrega los tomates rallados y cocina hasta que el pisto pierda el exceso de líquido. Pruébalo y ajusta la sal si hace falta.
Paso 5
Calienta unas gotas de aceite en una sartén y prepara los huevos a la plancha. Puedes taparlos brevemente para que la clara termine de cuajar.
Paso 6
Reparte el pisto entre cuatro platos, coloca un huevo sobre cada ración y sirve de inmediato.
Cómo aprovechar el pisto
Una de las ventajas de este plato es que no obliga a hacerlo todo en el momento. El pisto puede prepararse antes y calentarse cuando llegue la hora de cenar. Solo quedarán Una de las ventajas de preparar pisto es que las verduras pueden servir para más de una comida. Si se cocina una cantidad mayor, basta con reservar una parte antes de añadir los huevos y guardarla para otro día.
Por ejemplo, el pisto puede convertirse en la guarnición de un pescado o una carne. También se puede mezclar con arroz o pasta cuando se busque un plato distinto sin tener que empezar la preparación desde cero.
Otra posibilidad es servirlo sobre una tostada. En ese caso, puede acompañarse de un huevo, como en la propuesta de Anna, o tomarse solo. Es una forma de aprovechar una ración pequeña que no alcanzaría para preparar cuatro platos completos.
También funciona como relleno de una empanadilla o como base de una tortilla. Son opciones para darle otro uso a las verduras sin repetir exactamente la misma cena al día siguiente.
Para organizarse, lo más práctico es guardar el pisto por un lado y preparar únicamente los huevos que se vayan a comer en ese momento. Así, las verduras quedan disponibles para cualquiera de esas otras elaboraciones.
La versión de Anna, sin embargo, está pensada para servirse caliente y recién terminada. El contraste entre las verduras tiernas y el huevo a la plancha convierte ingredientes cotidianos en una cena que se puede llevar directamente de la cocina a la mesa.
