Alejandro García Peña
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Incorporar el deporte a nuestra rutina puede transformar mucho más que nuestra forma física. Encontrar una actividad que nos motive y reservarle un espacio entre las obligaciones del día a día nos ayuda a mantenernos activos, desconectar y dedicar un momento exclusivamente a nosotros mismos.

Entre las disciplinas que han ganado protagonismo en los últimos años se encuentra el boxeo. Su entrenamiento combina resistencia, fuerza, coordinación y agilidad, convirtiéndolo en una práctica exigente y muy completa. Los desplazamientos, los golpes y el movimiento constante permiten trabajar diferentes partes del cuerpo al mismo tiempo.

Sus beneficios tampoco terminan en lo físico. La concentración que exige cada movimiento obliga a mantener la atención en el presente. Golpear el saco, aprender nuevas combinaciones o superar una sesión especialmente intensa puede convertirse también en una forma de liberar tensión y dejar atrás el estrés acumulado.

Sin embargo, después de un buen entrenamiento llega una parte menos agradable. El sudor de las manos queda en los guantes y, con el uso continuado, el olor puede terminar impregnándose. Por eso, esta semana la pregunta para 'La Ordenatriz' es: "¿Cuál es la mejor manera de quitar el olor de los guantes y conseguir que se conserven bien?".

Limpia tus guantes para que no se deterioren. Pexels

Aunque pueda parecer complicado, sobre todo porque no es fácil acceder a todos sus rincones, Begoña Pérez tiene un método para conseguirlo. Eso sí, además de seguir correctamente las indicaciones, necesitaremos algo de paciencia.

El primer paso consiste en abrir bien los guantes. Después necesitaremos dos bayetas de microfibra, una para cada uno, que habrá que empapar con agua oxigenada.

En este punto, 'La Ordenatriz' hace una advertencia importante. Es preferible utilizar un bote de agua oxigenada que lleve poco tiempo abierto, ya que una vez abierto va perdiendo efectividad. Con las bayetas humedecidas, limpiamos bien cada guante, llegando hasta las zonas donde más sudor suele acumularse.

Una vez terminado, dejamos una bayeta dentro de cada uno durante aproximadamente una hora para que el producto continúe actuando.

Pasado ese tiempo entra en juego otro de esos productos que solemos tener en casa: el bicarbonato. Begoña Pérez recomienda echar un cazo en cada guante y asegurarse de que llegue hasta el fondo.

Ahora toca esperar. "Hay que esperar aproximadamente una semana", explica nuestra experta . Durante esos días, el bicarbonato permanece dentro antes de completar el proceso.

Transcurrida la semana, solo queda retirarlo. Hay que vaciar bien los guantes y limpiarlos con cuidado para asegurarnos de que no quede ningún resto antes de volver a utilizarlos.

Un buen cuidado del material es fundamental cuando practicamos boxeo de manera habitual. La humedad y el uso constante pueden acabar pasando factura, por lo que prestar atención a los guantes ayudará a conservarlos en mejores condiciones durante más tiempo.

Y no hace falta esperar a que aparezca el mal olor para hacerlo. Abrirlos después de entrenar y permitir que se aireen antes de guardarlos son pequeños gestos que podemos incorporar fácilmente a nuestra rutina.

Porque el entrenamiento puede terminar con el último golpe al saco, pero el cuidado del material continúa después. Agua oxigenada, bicarbonato y, en este caso, algo fundamental: paciencia.