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Llegar a fin de mes sigue siendo un reto para una parte importante de los hogares españoles, incluso en un contexto de crecimiento de los ingresos medios. En 2025, el 8,5% de la población aseguraba hacerlo con "mucha dificultad", según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Una realidad que no afecta únicamente a quienes están fuera del mercado laboral. En la actualidad, tener un empleo tampoco garantiza siempre una situación económica estable, y hay profesiones esenciales en las que la formación, la experiencia y la responsabilidad no siempre se reflejan en el salario.

La situación de muchos profesionales sanitarios refleja esta contradicción: trabajos esenciales y de gran responsabilidad que no siempre vienen acompañados de salarios acordes. Lorena, enfermera con casi 20 años de experiencia, conoce bien esta realidad y ha decidido poner cifras a su situación.

La cara menos visible de la enfermería

Dentro del sistema sanitario, la presión económica se suma a unas malas condiciones laborales. En el caso concreto de la enfermería, el problema se agrava por la falta de personal, contratos inestables durante años, reconocimiento profesional insuficiente y sueldos bajos en comparación con otros países europeos.

Las enfermeras soportan turnos prolongados, turnos de noche frecuentes o guardias de 24 horas, fines de semana y festivos, además de una elevada responsabilidad asistencial.

A esta realidad se añade la falta de personal estructural, que obliga a cubrir más pacientes de los recomendables y reduce los márgenes de descanso.

Las advertencias de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud apuntan desde hace años a que España necesita incrementar de forma significativa el número de profesionales de enfermería para garantizar una atención segura y de calidad, pero las mejoras llegan con lentitud.

Sin embargo, profesionales como Lorena González explican con claridad el motivo de esta ausencia. Según ha contado en laSexta Xplica, tras casi 20 años encadenando contratos temporales, logró finalmente una plaza fija como enfermera, un hito que, sin embargo, no se ha traducido en una mejora sustancial de sus condiciones económicas.

"Mi sueldo base no llega a los 1.100 euros. Son 900 y pico, y con complementos sube un poco más", explicó. Unas cantidades a las que, no obstante, se añaden los pluses por trabajar noches, fines de semana y festivos, que se abonan de forma separada.

Lorena, enfermera, en un debate de laSexta Xplica. laSexta

Lorena explicó que realiza seis noches al mes, turnos de diez horas en los que permanece de pie atendiendo en solitario a unos 20 pacientes. Por ese esfuerzo adicional, la compensación económica apenas supera los 200 euros.

Una cantidad que, en su opinión, no refleja ni la exigencia física ni la responsabilidad que implica su trabajo.

Además del impacto personal, la enfermera subrayó las consecuencias que la falta de personal tiene sobre el sistema en su conjunto, alertando de que se trabaja "al límite" y de que esta situación pone en riesgo tanto a los pacientes como a los propios profesionales.