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La tortilla de patata es uno de esos platos que nunca faltan en España. Un imprescindible que encontramos en formato de tapa en la barra de cualquier bar, también en restaurantes y, sobre todo, en las cocinas de casa, donde cada familia termina preparando su propia versión.
Porque detrás de una receta aparentemente sencilla hay infinidad de decisiones. El grosor de la patata, el tiempo de fritura, el punto del huevo o la debatida presencia de cebolla pueden cambiar por completo el resultado final.
Lourdes Álvarez, madre de 11 hijos y responsable del perfil de Instagram de @solosomos13, también tiene su particular manera de prepararla. En su caso, incorpora cebolla caramelizada y salsa de trufa para conseguir una tortilla con seña de identidad propia y llena de sabor.
La madrileña afincada en Valencia comparte habitualmente recetas familiares, organización de las compras y soluciones prácticas para cocinar para muchas personas.
Una filosofía que también ha trasladado a esta tortilla, que preparaba hace unos meses durante un viaje de trabajo a México y con los utensilios que tenía disponibles.
El toque de cebolla caramelizada
Una de las principales diferencias respecto a una tortilla tradicional está en el tratamiento de la cebolla. En lugar de incorporarla directamente a las patatas, Lourdes la cocina por separado y lentamente antes de mezclar todos los ingredientes.
Para ello, la deja primero unos minutos a fuego medio-bajo hasta que empieza a estar transparente. Después incorpora azúcar moreno y continúa cocinándola hasta conseguir un tono dorado y una textura más caramelizada.
Este ingrediente aporta un contrapunto dulce a la patata y al huevo. Además, Lourdes completa la mezcla con una cucharada de salsa de trufa, otro pequeño cambio que aleja su propuesta de la tortilla más clásica.
Las patatas, por su parte, se cocinan a fuego medio-bajo para que queden tiernas sin dorarse en exceso. Una vez escurridas, se mezclan con el huevo, la cebolla caramelizada y la salsa de trufa.
Receta de tortilla de patata
Ingredientes
- Patatas, 600 g
- Cebolla, 150 g
- Huevos, 6 unidades
- Azúcar moreno, 15 g
- Salsa de trufa, 1 cucharada
- Aceite de oliva, cantidad necesaria
- Aceite de oliva, 1 cucharada para la cebolla
- Sal, al gusto
Paso 1
Pela las patatas, lávalas y córtalas en láminas de grosor similar. Antes de llevarlas a la sartén, sécalas ligeramente con un paño limpio para retirar parte de la humedad.
Paso 2
Pela y pica finamente los 150 g de cebolla. Pon una cucharada de aceite en una sartén y cocínala a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos, hasta que esté blanda y comience a volverse transparente.
Paso 3
ncorpora el azúcar moreno y continúa cocinando la cebolla durante otros 10 minutos. Remueve periódicamente y retírala cuando haya adquirido un color dorado, procurando que no llegue a quemarse.
Paso 4
Mientras se carameliza la cebolla, calienta suficiente aceite en otra sartén e incorpora las patatas. Cocínalas a fuego medio-bajo y remueve de vez en cuando para que se hagan uniformemente sin adquirir demasiado color.
Paso 5
Cuando las patatas estén completamente tiernas, retíralas y pásalas por un colador para eliminar todo el aceite sobrante.
Paso 6
Bate los seis huevos con una pizca de sal en un recipiente amplio. Incorpora las patatas, la cebolla caramelizada y una cucharada de salsa de trufa. Mezcla y deja reposar unos 5 minutos.
Paso 7
Engrasa ligeramente una sartén antiadherente y añade la mezcla. Cocina aproximadamente 4 minutos a fuego medio antes de darle la vuelta con ayuda de un plato o una tapa.
Paso 8
Cocina la segunda cara durante otros 3 o 4 minutos, ajustando este último tiempo al punto de cuajado que prefieras.
Paso 9
Retira la tortilla de la sartén y déjala reposar un par de minutos antes de cortarla y servirla.
Cinco minutos antes de llevarla a la sartén
Lourdes tampoco cuaja la tortilla inmediatamente. Antes deja reposar la mezcla durante unos cinco minutos, permitiendo que patatas, huevos y el resto de ingredientes permanezcan juntos antes de pasar a la sartén.
A partir de ahí, el punto queda en manos de cada cocinero. La prepara unos minutos por cada lado, pudiendo reducir o prolongar ligeramente el tiempo dependiendo de si se busca un interior más jugoso o completamente cuajado.
El resultado es una forma distinta de preparar uno de los grandes clásicos de la cocina española. La base continúa siendo reconocible, pero la cebolla caramelizada y la trufa introducen dos sabores que convierten una tortilla cotidiana en una propuesta algo más especial.
